11 diciembre 2012

0

Pechuga de pollo rellena

Pechuga de pollo rellena

Las pechugas de pollo rellenas son una fantástica opción para ocasiones especiales. Se tarda muy poco tiempo en hacerlas y están realmente buenas, ya que combinan la carne de pechuga con el contraste agridulce que nos otorgan la manzana, o las anchoas, con las que vamos a rellenarlas. Acompañado de la salsa que hacemos, que veréis lo fácil que es, está de rechupete. Sencillamente buena, económica y rápida de hacer. Una opción a tener en cuenta en almuerzos en navidad, ya que se puede preparar como entrante o como plato principal. ¿Qué os parece, buena opción, no?

Pechuga de pollo rellena


Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4 personas)

- 2 pechugas de pollo enteras y grandes
- 4 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 1 manzana
- 1 bote de anchoas
- 1 trozo de queso semicurado
- 1 vaso de nata
- 6 patatas medianas
- Maicena (Harina refinada de maíz)
- Orégano
- Mantequilla
- Pimienta negra molida
- Sal
- Aceite de oliva

Preparación:
Limpiamos las pechugas y las abrimos. Como si fuéramos a sacar un filete de pechuga pero grande. Con toda ella. Una vez las tenemos abiertas, pelamos la manzana y ponemos trozos cortados en en centro del filete de pechuga. A continuación, ponemos trozos de queso también a lo largo de las pechugas y unas anchoas. Enrollamos con cuidado las pechugas formando un rollo y las atamos con cordel de cocina. Nosotros en casa utilizamos cordel o guita de cáñamo. Es resistente y sale luego con facilidad, pero podéis utilizar unas mallas elásticas que venden para meter carne y mechar. Las pintamos con un poco de mantequilla.

Ponemos el horno y en un recipiente de cristal resistente al calor, no muy grande, ponemos un poco de aceite par que no se peguen y las hacemos durante 40 minutos a unos 150-160 grados.
Cuando están gratinadas las sacamos y reservamos.


Siempre podéis hacerla para un día cualquiera, no tiene que ser ocasiones especiales, siempre podemos comer pechuga rellena un día entre semana simplemente porque nos apetezca hacerlas.


Mientras se hacen las pechugas, nosotros prepararemos la salsa. En una cacerola, ponemos un fondo de aceite y añadimos la cebolla picada y los ajos. Refreímos hasta que tome la cebolla un poco de color. Salpimentamos y añadimos una pizca de orégano. Añadimos el vaso de nata, y medio vaso de agua con una cucharada de maicena disuelta. Recordar que la maicena es una marca de harina de maíz refinada. Removemos y mezclamos. Dejamos espesar un poco y trituramos con la batidora para que queda una salsa suave.

Rectificamos de sal y pimienta al gusto. Si queremos podemos añadir un quesito de porciones, antes de triturar. Reservamos.

Cuando la carne está fría, les quitamos las guitas o la malla elástica que las sujetaba y las cortamos en rodajas al gusto. Freímos las patatas y las ponemos junto a las rodajas de pechuga rellena con la salsa por encima. Bon appétit!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Siempre se agradecen los comentarios, es una forma de animar a seguir escribiendo. Gracias!