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28 febrero 2014

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Sacar la carne a las ñoras o choriceros

Sacar la carne a las ñoras

Vamos a aprender a sacar la carne a las ñoras o a los pimientos choriceros. La forma es la misma para ambos tipos de pimientos, y como vais a ver ahora, es muy fácil. Lo único que vamos a necesitar es una cucharilla de postre y preparar previamente las ñoras o los choriceros. Espero que os sirva.

Sacar la carne a las ñoras o los pimientos choriceros


Ingredientes:

- Ñoras o pimientos choriceros
- Agua templada


Preparación:
Mirad qué fácil es sacarle la carne a estos pimientos y el sabor y color que vamos a conseguir en nuestros guisos y platos con estos fantásticos pimientos secos.

Lo primero que haremos es sacar con cuidado las semillas de los pimientos o las ñoras y quitarles el rabito. Calentamos un poco de agua y los introducimos en ella. Los sumergimos enteros para que entre agua por dentro de las ñoras.

quitar-semillas meter-en-agua
abrir-la-ñora ir-raspando

Los dejamos en el agua tibia de 15 a 30 minutos. Mientras, podemos hacer otras cosas en la cocina o ir preparando los demás ingredientes del plato que vamos a cocinar. Yo a veces, las dejo antes de hacer cualquier cosa y luego, cuando voy a preparar la comida, están listos para sacarles la carne.

Pasado ese tiempo, las ñoras o los pimientos choriceros están hidratados y podemos quitarles la carne. Para ello, los sacamos del agua y dejamos que escurran bien. Los partimos y dejamos el interior al descubierto. Ahora con ayuda de una cucharilla, vamos a ir raspando poco a poco y quitando la carne de la ñora.

Podemos ir echándola a un pequeño recipiente o directamente a la comida que estamos preparando. ¿A que es fácil? Pues si eso lo hacemos con mucha cantidad de ñoras o pimientos choriceros, podemos poner la carne en pequeños botes y cubrir la carne con aceite de oliva. De esa forma los tendremos conservados y podremos utilizar la carne cuando queramos. Bon appétit!

22 febrero 2014

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Diferencia entre pimiento choricero y ñora

Diferencia entre ñora y pimiento choricero

Vamos a conocer las diferencias más importantes entre el pimiento choricero y la ñora.

El pimiento choricero es una variedad del pimiento rojo que, al igual que la ñora, suele secarse al sol para lograr una mayor conservación y que puedan durar mucho más tiempo. Su utilización en la cocina es muy común, sobre todo en los guisos. No voy a entrar en los nombres científicos ya que para entender cómo son y sus diferencias no creo que venga ahora al caso. Os pongo algunos de los platos que podéis preparar con el pimiento choricero como las Papas con costillas en amarillo, el Bacalao ajoarriero o la Ternera con champiñones, entre otros.

Ambos tipos de pimientos se comercializan envasados y deshidratados en paquetes y pueden adquirirse en las plazas de abasto, comercios de especias o en grandes superficies, como Mercadona, por poner una. Por lo que no resulta nada difícil su adquisición.

Aunque ya no es tan común, antiguamente podíamos encontrarlos colgados de las cocinas de nuestras abuelas ya que, para muchos platos de cuchara, eran indispensables y le otorgaban un olor y color característicos del guiso en cuestión que se iba a preparar. Actualmente se suelen comprar en pequeñas cantidades y se guardan con el resto de botes de especias pero en las zonas del norte de la península, no es nada raro que nos los encontremos en mayores cantidades o ristras y colgados al sol en ventanas y paredes de muchas casas rurales.

Su preparación para su consumo es muy fácil, ya que solo tenemos que ponerlos en remojo, ya sea en agua tibia o fría, unos minutos antes de preparar nuestros guisos. De esta forma, la carne del pimiento saldrá con facilidad utilizando una cucharilla y el resto, o sea, la piel, la desechamos ya que no nos servirá para el consumo.



Debemos distinguir ambos tipos de pimientos a la hora de su utilización en la gastronomía, y es muy común escuchar a los entendidos en la materia que aconsejen no cambiar, o sustituir, los pimientos choriceros por las ñoras. El pimiento choricero es, a simple vista, más alargado en comparación con la ñora, mucho más redonda y pequeña en la mayoría de las ocasiones, con una piel mucho más gruesa, semicarnoso y muchas semillas en el interior. Y en cuanto al por qué de no intercambiar los sabores, se debe al sabor tan específico de cada uno. El pimiento choricero es dulzón y algo ácido y es común en la zona norte de España, solo se utiliza su pulpa, esto es importante. Por supuesto, el nombre de choricero es el que se ha quedado para denominar este tipo de pimiento, que se utilizaba para dar color y aroma a los productos de la matanza. La ñora en cambio, es mucho más dulce, con un olor intenso y muy común en la zona de Levante. De este último según qué receta, se tuesta la piel o ‘cáscara’ y se utiliza para dar color, sabor y aroma al plato. Parece ser que el nombre de ñora proviene del lugar donde se cultivaba en la antigüedad por los frailes; la Rueda de la Acequia Mayor de la Ñora.

Para terminar, indicar que el pimiento choricero es, como dije antes, muy común en la cocina vasca y platos como el bacalao a la vizcaína, el marmitako o las patatas a la riojana, mientras que la ñora, con origen murciano, se utiliza más para hacer los refritos de arroces, el famoso caldero de mar, calçots con salsa romesco en Cataluña, y por supuesto el pimentón murciano.

Espero que con lo que os he escrito tengáis un poco más claro la diferencia entre estos dos tipos de pimientos tan utilizados en nuestra gastronomía y sepáis cuando utilizar el pimiento choricero o la ñora.

18 febrero 2014

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Profiteroles

Receta de profiteroles

Los profiteroles son uno de los mejores postres que podemos hacer en casa con una pasta llamada choux. Esta pasta una vez horneada queda hueca en su interior y muy esponjosa. No es particularmente dulce, por los profiteroles suelen rellenarse o cubrirse con algún tipo de chocolate. Su elaboración no tiene ningún misterio y seguro que la habréis probado en más de una ocasión rellenos de crema pastelera, fresas y nata o simplemente, con chocolate por encima. Os dejo esta receta de profiteroles caseros para que os animéis y sorprendáis a la familia y los amigos con estos dulces tan buenísimos.

Profiteroles


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 4 huevos
- 100 gramos de mantequilla
- 120 gramos de harina
- 1 cucharada de azúcar
- 1/2 cucharada de sal

Preparación:
En una olla mediana o cacerola ponemos una taza y media de agua. Agregamos la sal, el azúcar y los 100 gramos de mantequilla. Lo ponemos a fuego medio y llevamos a ebullición. Una vez la mantequilla derretida por completo, apagamos el fuego.

Inmediatamente después agregamos la harina previamente tamizada. Si no lo hacemos siempre puede quedar harina apelmazada y luego no se mezcla bien, quedando grumos desagradables. La incorporamos toda y de una sola vez. Ahora es cuando empieza el trabajo ya que con ayuda de una cuchara o lengua de silicona, vamos a ir mezclando bien para hasta que formemos una pasta que se despegue de las paredes de la cacerola o la olla.

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Cuando ya hemos terminado de hacer la masa, vamos a ir con la segunda parte del proceso para la masa choux. Añadiremos a la masa los huevos, pero uno a uno, es decir, no incorporaremos el siguiente huevo hasta que no está totalmente absorbido y con la masa homogénea.

Al principio cuesta un poco, pero vais a ver que con paciencia el huevo se incorpora a la mezcla poco a poco. Lo hacemos con los cuatro huevos y veréis como la masa se hace más blanda y maleable. Una vez tenemos la masa, la metemos en una manga pastelera y la llevamos al frigorífico durante media hora antes de utilizar. Así tomará un poco más de cuerpo.

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Mientras se enfría la masa, precalentamos el horno a 220-240 grados. Ponemos un papel para horno en la bandeja y hacemos los profiteroles con la forma que veis en las fotos. Es muy fácil, si no os sale a la primera os saldrá a la siguiente. No hacerlos excesivamente grandes y pegados ya que van a subir un poco de volumen.

Cuando los tenemos todos, metemos la bandeja en el horno y bajamos la temperatura a 180 grados. Los dejamos durante 30-35 minutos y que estén algo dorados. No abrir el horno durante ese tiempo. Solo cuando vayamos a sacarlos definitivamente. Si queremos que tengan más brillo por fuera podemos pintarlos con un huevo batido. Es opcional.

Los ponemos una vez fuera en la parrilla del horno y dejamos enfriar antes de prepararlos, podemos comerlos rellenos o con chocolate por encima. Bon appétit!

12 febrero 2014

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Galette des roi o tarta de reyes

Galette des roi o tarta de reyes francesa

La galette des roi es el símil en Francia de nuestro apreciado roscón de reyes. La preparación es totalmente diferente y para mí, mucho más fácil, por el menor tiempo que necesitamos. Esta tarta de reyes francesa o galette des roi, se hace con masa de hojaldre y se rellena de una crema de almendras que está realmente rica.

Os recomiendo que un día os pongáis, nunca mejor dicho, manos a la masa y que la preparéis, aunque no sea vísperas de Reyes, porque está realmente buena. En su interior también es tradición poner una pequeña figurita para que, al que le toque, sea el rey por ese día.

Galette des roi


Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes:

- 2 masas de hojaldre frescas
- 4 huevos
- 100 gramos de mantequilla
- 120 gramos de azúcar blanco
- Azúcar vainillado
- 150 gramos de almendras molidas
- Ron
- Una figurita

Preparación:
En un recipiente ponemos tres de las yemas de los huevos, las claras las reservamos en un recipiente aparte. Batimos y añadimos el azúcar blanco y mezclamos hasta que quede homogéneo.

La mantequilla la fundimos en un microondas hasta dejarla líquida o la podemos poner en un recipiente a fuego muy bajo. Una vez la tenemos lista, la añadimos a la mezcla de los huevos y el azúcar y mezclamos de nuevo muy bien.

Agregamos las almendras poco a poco para que quede una masa o crema homogénea. Ahora añadimos un chupito de ron y dos cucharadas de azúcar vainillado. Reservamos.

añadir-azúcar añadir-la-mantequilla
agregar-almendras añadir-azúcar-y-ron

Las masas podemos ponerlas en un molde o hacerlas directamente. Yo lo hice directamente en el papel para hornear, pero si queréis, utilizar un molde para tartas.

Ponemos una lámina de hojaldre y echamos con cuidado la crema en el centro. Ahora tapamos con la segunda masa de hojaldre, que nosotros, ayudándonos de una plato menor cortamos algo menor, habíamos cortado previamente.

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tapar-y-cerrar-masa pintar-con-huevo

Cerramos haciendo unos dobletes y cuando está bien cerrada, le hacemos unas pequeñas líneas con un cuchillo o dibujos de cuadritos por encima. Con cuidado!no traspasemos la masa. Pintamos con el huevo que nos quedaba y metemos en el horno precalentado a 180-200 grados hasta que la masa suba y adquiera un color dorado sin llegar a quemarse.

Sacamos del horno y dejamos enfriar antes de cortarla. Bon appétit!

06 febrero 2014

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Almejas a la gaditana



Las almejas a la gaditana son una de las formas más tradicionales de degustar este manjar que nos ofrecen las orillas de toda la costa de Cádiz. Su preparación es una de las más fáciles y no por ello, menos exquisita, ya que no las tapamos o enmascaramos con ningún ingrediente que le otorgue otro aroma o sabor característico. Al hacer las almejas prácticamente en su jugo, la convertimos una de las mejores formas y más rápidas. para degustarlas junto a un buen trozo de pan con toda la familia. Ya me contaréis, porque a nosotros nos encanta así.

Almejas a la gaditana


Dificultad: muy fácil
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4 personas)

- 1,5 kilos de almejas frescas
- 6 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- Vino blanco
- Aceite de oliva
- Sal


Preparación:
Las almejas suelen venir depuradas, pero siempre es bueno que las pongamos, una hora antes de cocinarlas, en agua fría con un buen puñado de sal. Ellas se abrirán y veremos, al cabo de un rato, como empiezan a echar pequeños chorros de agua. Lo que hace esto es que se limpien mejor si tienen algo de arena. Las reservamos así hasta la hora de cocinar.

En una olla baja ponemos un buen chorro de de aceite de oliva y refreímos los ajos ya laminados. Cuando empiezan a tomar color, añadimos las almejas escurridas previamente y removemos un poco. Todo a fuego bajo-medio, ya que las podríamos matar sin que se abran, si el fuego es demasiado fuerte.

Inmediatamente después, le echamos la hoja de laurel y medio vaso de vino blanco. Movemos un poco y dejamos que se abran las almejas, poco a poco. Una vez abiertas todas, habrán soltado jugo, por lo que tenemos que probarlas para ver como están de sal. Recordad que no le hemos puesto. Puede que tengan bastante agua de mar por dentro, y si le añadimos sal al principio, podemos ponerlas saladas.

Las dejamos un par de minutos a fuego medio y listas para servir. Bon appétit!

03 febrero 2014

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Sopa de pan y huevo antigua

Sopa de pan y huevo antigua

La sopa de pan y huevo es una de las recetas típicas de nuestras abuelas y que seguro, a más de uno le va a traer muy buenos recuerdos. Su preparación es muy simple ya que el secreto del plato en realidad es la presentación en la mesa. El resto se basa en una buena sopa de pollo o carne que tengamos, o preferiblemente que utilicemos un buen caldo de puchero con su carne y sus garbanzos. El huevo, es cuestión de gustos, ya que hay gente que a las que le gusta más o menos cuajado, por lo que podréis ver en la receta dos formas diferentes de hacerlos. De esta manera, todos contentos.

Sopa de pan y huevo antigua


Dificultad: baja
Coste: barato

Ingredientes: (4 personas)

- 1 litro de caldo de pollo o puchero
- 4 huevos
- 1 barra de pan del día anterior
- Un poco de hierbabuena fresca
- Trozos de carne y garbanzos (opcional)

Preparación:
La preparación del plato es muy sencilla ya que el trabajo mayor o principal es tener un buen caldo de pollo o carne o, como en este caso, el caldo de un buen puchero andaluz. Podéis ver  las recetas de cómo se hace una sopa fácil de pollo o un puchero pinchando en los enlaces. Si no tenemos tiempo o no queremos hacer la sopa, siempre podemos a optar por hacer este plato con un caldo casero de calidad que vendan en nuestro supermercado de confianza. Pero lo mejor, es hacerlo nosotros mismos. Una vez tenemos el caldo, le agregamos una ramita de hierbabuena y dejamos que hierva unos minutos. Retiramos la hierbabuena y reservamos el caldo a fuego muy bajo.

Una vez tenemos el caldo listo, ponemos en los platos unos trozos de carne y garbanzos en el fondo (si es que hicimos puchero o caldo de pollo), encima, ponemos a varias rebanadas de pan cortadas. Ahora tenemos dos opciones, una es poner el huevo directamente encima del plato y sobre todo, añadir el caldo hirviendo. El huevo, con el mismo calor se escalfa y está listo para servir.

La otra opción es para los que quieran que el huevo está un poco más cocido, pero con la yema para mojar, como se suele decir. En este caso, podemos poner agua a hervir o en el mismo caldo echar los huevos, dejarlos que escalfen a nuestro gusto y ponerlos en el plato uno a uno antes de agregar el caldo.


Nosotros pusimos los huevos dentro de un film transparente, hicimos como una bolsita, y las pusimos en agua hirviendo unos minutos. Luego los sacamos y los pasamos al plato. De esta forma quedan muy bonitos y, cuando lo rompemos con la cuchara, sale la yema mezclándose con el caldo y adquiriendo un color amarillo todo el conjunto. Bon appétit!