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24 septiembre 2016

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Ajo caliente

Receta de ajo caliente

Como siempre, intentando recuperar recetas como esta de ajo caliente, recetas de toda la vida, con sabor a campo y a cariño. De esas que se hacían para quitar el hambre y se preparaban con los pocos ingredientes que tenían a mano. Me encantan este tipo de recetas. El ajo caliente es una de las más simples, y no por ello, menos ricas que podremos preparar en casa y rememorar viejos tiempos. Su base es el pan, ese pan que se aprovecha cuando está duro y que no se tira, se convierte en platos como estos. Ahora que se acerca un poco más el otoño, creo que es una buena opción para tener en cuenta y hacerla.

Ajo caliente


Dificultad: muy baja
Coste: muy bajo

Ingredientes:

- Pan duro o del día anterior, unos 250-300 gramos
- 1/2 kilo de tomates maduros
- 2-3 pimientos verdes medianos
- 3-4 dientes de ajo
- Aceite de oliva virgen
- Sal


Preparación:
Majamos con un mortero los dientes de ajo pelados. Si tenemos un recipiente antiguo de madera, ideal, pero si no lo tenemos, en una olla, ponemos los dientes majados, un puñado de sal, los pimientos troceados o picados. Aquí hago un pequeño inciso, si queréis podéis majar los pimientos también con los diente de ajo, eso es a elección de cada uno.

Pelamos los tomates y los incorporamos, una vez los hemos rallado con un rallador, a los ingredientes anteriores. También podemos ponerlos con un poco de agua, como medio vaso, a hervir, quitarles la piel y triturarlos en un recipiente aparte. Yo os dejo elección y vosotros probáis con la que más os guste. Una vez tenemos las verduras juntas en la olla o el dornillo, típico en el que se hacía antiguamente, añadiremos trozos de pan cortados a pellizcos al conjunto. Agregamos un vaso de aceite de oliva y mezclamos.

Ponemos un litro de agua a hervir. Cuando está hirviendo, apartamos y vamos a ir agregando el agua a nuestra olla con los ingredientes y al mismo tiempo dando con el mortero para triturar e ir mezclando para formar una pasta homogénea. Es un poco de paciencia, pero poco a poco va saliendo. Iremos agregando agua hasta conseguir la textura deseada e intentando que todos los ingredientes queden integrados. Tiene que salirnos como una sopa o crema muy densa. Dejamos reposar tapado con un paño y si luego es necesario, porque he absorbido demasiado agua, le agregamos y mezclamos un poco más. Listo, ya tenemos nuestro ajo caliente. Bon appétit!



Si queremos, podemos añadir huevos duros, pimientos morrones, un poco de jamón picado, o melva por encima. Así lo hacemos un plato mucho más completo y rico, si cabe.

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