28 diciembre 2016

Estrella de Navidad de hojaldre con chocolate

Estrella de Navidad con Nestlé postres

¿Quieres sorprender estas Navidades a tu familia o tus invitados con un fantástico postre a base de hojaldre y chocolate? Te enseño a preparar, una fantástica estrella de Navidad de hojaldre con chocolate Nestlé para postres. Ya en anteriores recetas os dije que prestáis atención a los productos que compráis y que tienen que ser de calidad. Ahora os lo vuelvo a repetir, para que cuando vayáis a realizar esta receta de estrella de Navidad, utilicéis un chocolate de máxima calidad, como la tableta de chocolate para postres de Nestlé.

En este caso lo haremos con chocolate negro, pero la cocina es un lugar de imaginación y nunca están las puertas y las posibilidades cerradas, así que podéis hacerlo con chocolate blanco para postres Nestlé, que también está riquísimo.

Aquí está el vídeo para que veais, mucho más fácilmente, cómo se hace la estrella de Navidad. Solo tienes que pinchar encima para verlo completo.



Estrella de Navidad de hojaldre con chocolate Nestlé


Dificultad: muy fácil
Coste: bajo

Ingredientes: (16 personas)

- 1 tableta de chocolate para postres Nestlé
- 2 láminas de masa de hojaldre de calidad
- 1 huevo
- Azúcar glass

Preparación:

Rallamos cuatro o cinco barritas de chocolate. Cada una es de 25 gramos. Reservamos. Batimos el huevo, reservamos.

Ponemos un papel sulfurizado (apto para cocinar a altas temperaturas y donde los alimento no se pegan) encima de la bandeja del horno. Ponemos a calentar el horno a la temperatura que nos indica el fabricante del hojaldre. En este caso es hojaldre de la marca Buitoni.

Extendemos la lámina de hojaldre y pintamos con un poco de huevo batido. A continuación, esparcimos el chocolate por encima, cubriendo bien. Si necesitamos más chocolate, rallamos y añadimos. Tapamos con la otra lámina de hojaldre.

Colocamos un vaso en el centro que nos ayudará a hacer los cortes. Desde el vaso, dividiremos el hojaldre en cuatro y a su vez en cuatro. Hasta obtener dieciséis partes o porciones.

Con cada mano, cogemos un pétalo o porción y los giramos sobre sí mismos y volvemos a poner en su sitio. Eso lo hacemos con todos. En el vídeo podéis verlo perfectamente si tenéis dudas.

Pintamos todo con huevo y metemos en el horno de 10 a 15 minutos. Pasado ese tiempo, ponemos un papel de aluminio por encima. Eso evitará que se queme la parte superior, al no dar el calor directamente, y dejamos cinco o diez minutos más. El hojaldre tiene que quedar bien hecho.

Sacamos del horno, ponemos un plato en el centro, un poco más pequeño que la estrella, y espolvoreamos con azúcar glass (opcional). Dejamos reposar antes de ponerlo en la mesa, ya que estará muy caliente. Se puede comer tenplada o fría.

Podéis entrar en la página de postres Nestlé y ver muchas más recetas e ideas. Seguro que os encantarán! Bon appétit!

26 diciembre 2016

Cómo hacer copas de chocolate con globos

Copas de chocolate con globos

¿Sabés cómo hacer unas copas de chocolate o tazas de chocolate con globos? Te voy a explicar esta forma fácil y muy creativa de sorprender a todos tu invitados, presentando un postre, o lo que quieras, en estas copas caseras que fabricaremos con unos simples globos. Yo las he utilizado para presentar un helado casero de mantecado de canela, junto a unos frutos del bosque hidratados en vino dulce, pero puedes poner lo que más te guste. Es todo cuestión de imaginación y ganas. Yo te he dado la idea y te explico cómo hacerlas, es un trabajo fácil pero que debemos hacerlo sin prisas, con tranquilidad y mimo. Veréis que bien os salen. ¿Os vais a animar a preparar estas copas de chocolate con globos?

Cómo hacer copas de chocolate con globos


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 12 globos pequeños
- 2 tabletas de chocolate negro o blanco para postres
- Papel para horno
- Trozos de frutos secos, gominolas, etc.. (opcional)


Preparación de las copas de chocolate con globos:


Lo primero que haremos es derretir el chocolate, ya sea negro o blanco. Yo lo hice con negro, pero podéis utilizar blanco, o mezclar en diferentes proporciones. Eso sí, tiene que ser para postres. Los demás tipos, suelen tener mezclas bajas en cacao, con harinas, etc.. Mejor ir a lo seguro y comprar un producto de calidad. Metemos en el microondas con intervalos de 45 segundos, para evitar que se queme o salga hirviendo. Debemos derretir y mover bien para dejarlo muy fino. Estará caliente, así que debemos dejar que enfríe un poco.

Lavamos los globos, para eliminar impurezas y los hinchamos, más o menos del tamaño de un puño. Cerramos bien, para evitar que pierdan aire. El chocolate no debe estar a mucha temperatura. Si lo está, los globos, explotarán, así que, cuidado.


Tened mucho cuidado con el chocolate. No debe estar muy caliente, pero lo suficiente, para que esté líquido y fino. El chocolate para postres aguanta muy bien una vez está líquido, así que no tendréis muchos problemas.


Metemos el globo hasta la mitad. y a continuación, lo depositamos con cuidado sobre un trozo de papel de horno y encima de un recipiente que haya estado en el congelador. Así, la base se enfría rápidamente y queda perfecta. Yo la noche anterior, puse un tupper alargado con agua a congelar. Eso me sirvió para enfriar las bases.

Dar segunda capa, si queremos

Pasados un par de minutos, podemos meter los grobos, con cuidado, en el congelador. Ya las bases estarán frías y habrán tomado forma. En unos minutos estará el chocolate frío y listo.

Si queremos que nuestras tazas o copas de chocolate resistan bastante más, podremos dar otra capa. Cuando estén suficientemente frías, volvemos a meterlas en el chocolate y repetir la operación. Yo solo pasé la mitad de ellos por una segunda capa de chocolate, y he de reconocer que con una, está bastante bien. Creo que no es necesaria la segunda, pero, como veais. Ponerlos sobre el papel de horno, para que no se peguen, y sobre un recipiente muy frío. Luego al frigorífico o al congelador durante media hora.

Dejar enfriar la base y luego al congelador

Una vez están fríos, cortamos el globo con cuidado de que no revienten o exploten, si lo hacen, pueden partir la copa de chocolate. Debemos aguantar la salida de aire y que lo hagan, poco a poco. Luego retiramos con cuidado el globo y lista. Ya tenemos nuestras tazas o copas de chocolate perfectas para postres. Bon appétit!



Podéis poner una papa de chocolate blanco y luego, cuando ya está frío, pasarlo por otra de chocolate negro, o al contrario. Acabado de pasar por el chocolate, podéis echar por encima fideos de chocolate, trozos de gominolas o nueces, etc..

22 diciembre 2016

Empanada de ortigas, queso de cabra y huevo

Empanada de ortigas, queso de cabra y huevo

Estoy seguro que esta empanada de ortigas no os va a dejar indiferentes. Quizás los platos de cocina son algo desconocidos para muchos, pero hay gente que conoce los beneficios de las ortigas y llevan haciendo recetas y licores con esta planta hace muchísimo tiempo. Hoy he preparado una empanada de ortigas, queso de cabra y huevo. Os puedo asegurar que está muy rica y que posiblemente os animéis a utilizarla más a menudo en otoño e invierno. Tienen un sabor parecido a las espinacas, así que no asustaros. Además podéis combinarlas con otros tipos de queso, jamón, bacon. Las ortigas han de recolectarse de lugares limpios, como campos propios, poco transitados, o donde no hay mucha contaminación o animales que puedan dejar residuos.

Una vez tenemos la materia prima, podemos empezar a preparar nuestra empanada. La forma de recolectar es sencilla. Con unos guantes, para que no nos produzca urticaria, iremos cortando las ortigas cuando son aún jóvenes y pequeñas. No valen todas, ni las grandes, ni las que ya estén a punto de florecer o con semillas. Tienen que ser pequeñas y tiernas. Las cortamos por la parte superior, desechando el tallo bajo  Las metemos en una bolsa y listas para trabajar con ellas. Si os animáis y queréis ver otra receta con ortigas y muy típica de Europa del este, podéis leer cómo hacer un guiso de ortigas.

Empanada de ortigas, queso de cabra y huevo


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 250 gramos de ortigas frescas y limpias
- 2 huevos frescos
- 150 gramos de jamón cocido
- 1 paquete de queso de cabra en rulo
- 300 gramos de harina de trigo
- 1 cucharadita de levadura química
- Sal
- Pimienta molida
- Aceite de oliva

Preparación:
Lo primero que hacemos es llenar un recipiente y limpiar bien con abundante agua las ortigas. Si hace falta, tiramos el agua dos o tres veces, para asegurarnos que están limpias. Eliminamos los posibles tallos que se nos han pasado. Debamos quedarnos con las partes superiores y más blandas. Para ello tenemos que ponernos guantes. Los de fregar son perfectos y nos nos pinchamos al manipularlas. Una vez están limpias y escurridas, las ponemos en una olla con agua, hasta cubrir y sal y llevamos a ebullición.

Pasados cinco minutos hirviendo, apartamos y colamos. Reservamos.

Ponemos a cocer los huevos en un recipiente aparte. Una vez listos, apartamos, enfriamos y pelamos. Reservamos.

Ponemos una sartén con un buen chorro de aceite de oliva a fuego medio y añadimos tres dientes de ajo laminados. Cuando empiezan a tomar color, añadimos las ortigas escurridas. Damos vueltas y dejamos refreír unos minutos. Añadimos un poco de sal, pimienta y el jamón cocido a dados o a pequeñas láminas. Si vamos a añadir panceta, bacon, jamón u otra cosa, ahora es el momento.

Pasados unos minutos, agregamos un par de cucharadas de harina, mezclamos y dejamos que se haga unos minutos. Agregamos medio vaso de leche y mezclamos hasta formar una especie de crema. Apartamos y reservamos.

Refreír las ortigas

Hacer la crema de ortigas

Preparamos ahora la masa de la empanada con la harina sobrante, que mezclaremos con una cucharadita de levadura química, otra de aceite de oliva y un poco de sal. Amasamos hasta obtener una masa homogénea y dividimos en dos. Estiramos con un rodillo las dos partes para luego hacer la empanada. Intentad que sea la masa bastante fina. De esa forma, se hará mucho mejor y más rápido.

La parte baja la ponemos sobre papel de horno y rellenamos con la crema de ortigas, encima ponemos los huevos picados y queso de cabra al gusto.

Hacemos la masa de empanada

Rellenamos la empanada

 Cerramos la empanada por los bordes, con ayuda de un tenedor, que iremos aplastando para que queden sellados. Hacemos unos cortes transversales por encima de la empanada con un cuchillo.

Dejar enfriar la empanada terminada

Ponemos el horno a 180 grados y una vez, ha alcanzado la temperatura, metemos la empanada. Si queréis, podéis pintar con huevo por encima. Yo no lo lo hice. Dejamos que se haga durante 25-35 minutos. Esto dependerá también del horno que tengamos. Cuando veamos que está lista, sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Una vez está templada o fría, podemos cortarla a porciones y servir. Bon appétit!

19 diciembre 2016

Langostinos al ajillo empanados con panko

Langostinos al ajillo empanados con panko

¿Habéis probado los langostinos al ajillo empanados con panko? El panko, como ya os escribí en otro artículo, es el pan rallado estilo japones que se está poniendo tan de moda y que nos permite unos empanados muy crujientes y que se mantienen por más tiempo. Pues ahora, os enseño esta receta tan sencilla, como son los langostinos ala jillo empanados con panko y presentados a modo de entrante o tapa, para cuando tengamos una reunión de amigos, o en ocasiones especiales. Es un magnífico aperitivo para la nochebuena y la nochevieja, así que podéis tomar nota y hacerlo en casa. Son muy fáciles de preparar y como picoteo están realmente buenos. ¿Os animáis a preparar estos langostinos al ajillo empanados con panko japonés? ¿Y vosotros qué entrantes suelen ser los más habituales esas noches tan especiales?

Langostinos empanados con panko


Dificultad: muy baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- Langostinos frescos (12)
- 1 diente de ajo
- Perejil fresco
- Pimienta molida
- AOVE
- Sal
- 1 huevo
- Panko
- Pan para las rebanadas
- Aceite para freír



Preparación de los langostinos empanados con panko:


Pelamos los langostinos y reservamos. Las cabezas, patas y restos, podemos guardarlos para hacer un fumet y nos valdrá en un arroz o una sopa de mariscos. Si no lo váis a utilizar de momento, los podéis congelar para más utilizar más adelante.

En un portero o un recipiente, machacar un diente de ajo junto a un poco de sal, pimienta negra o blanca molida y un poco de perejil fresco. Añadimos una cucharada de AOVE y los langostinos. Mezclamos.

Dejar que los langostinos adquieran sabor

Dejamos una hora para que los langostinos adquieran todo el sabor.

Pasado ese tiempo, batimos un huevo. Pasamos los langostinos por el huevo y a continuación por el panko. Podéis ver cómo hacer panko casero en el enlace. Yo hice esta operación dos veces, para que quedaran bien cubiertos. Pinchamos los langostinos en un palillo y reservamos.

Ponemos una sartén a fuego fuerte con abundante aceite de freír. Cuando ha alcanzado la temperatura, freímos los langostinos empanados con panko hasta que adquieran color, pero sin quemarlos. Las pasamos a papel de cocina para eliminar el exceso de aceite y las presentamos encima de una rebanada de pan. Bon appétit!



Podéis presentar los langostinos junto con un par de cuencos con diferentes salsa para mojar, como una salsa mayonesa y otra de mostaza, por ejemplo.

13 diciembre 2016

Panko casero, el pan rallado japonés

Panko, el pan rallado japonés

¿Quieres aprender a hacer panko casero? ¿Qué es el panko? El panko es el pan rallado japonés y que se está poniendo de moda a la hora de empanar. Su clave principal está en que no es rallado, son como lascas o trozos mayores, lo que hacen que, a la hora de comerlos, la textura sea mucho más crujiente de lo que solemos estar acostumbrados. A lascas más grandes, más crujiente. Hoy os enseño a preparar el panko en casa y veréis qué diferencia entre uno y otro a la hora de presentar y comer nuestros empanados. Yo antes, lo buscaba para comprarlos, pero es tan sencillo de prepararlo en casa y económico, aunque no sea totalmente igual, que no merece la pena de comprarlo. Sobre todo, porque tampoco es que sea barato.

Panko casero, el pan rallado japonés


Dificultad: muy fácil
Coste: bajo

Ingredientes:

- 1 paquete de pan de molde sin corteza


Preparación:

Con lo fácil que es, no va a tener panko casero el que no quiera, no por caro ni por trabajoso.

Ponemos las rebanadas de pan de molde sin corteza, esto es muy importante, el pan tiene que ser de miga blanca, en una picadora. Picamos, no demasiado, tienen que quedar trozos de pequeño y mediano tamaño, no totalmente rallado. Una vez listo, lo vamos poniendo encima de papel para horno. Repetimos si hace falta (yo lo hice ne varias veces) hasta terminar el paquete de pan de molde.

Triturar el pan de molde

Extendemos y ponemos sobre en la bandeja del horno. Lo que vamos ahora a hacer es poner el horno a 60- 90 grados, nunca más de eso, ya que si lo ponemos a más temperatura, podemos tostarlo o quemarlo, y ya no nos vale, e introducimos la bandeja en el horno. Vamos a dejar que pierda el agua y a secar el pan.

Poner sobre la bandeja del horno

Debemos remover y mezclar de vez en cuando las migas para que queden secas por igual. Una vez están secas, este proceso tarda unos diez minutos o así y estaremos atentos a que no se tuesten, sacamos del horno y dejamos enfriar.

Podemos meterlos en un bote hermético para su conservación y que el panko casero no tome humedad. Ya tenemos nuestro pan rallado estilo japonés para nuestros empanados. Bon appétit!


Estad pendiente del horno y remover el pan para que no se tueste. Una vez listo y frío, lo podéis meter en tarros para su conservación.



Podéis mezclar el panko con un poco de pan rallado que tengáis en casa. Como tres cuartas partes de panko y una de pan rallado normal. Se esa forma, quedan los empanados totalmente cubiertos.

09 diciembre 2016

Barra de pan casero con semillas de girasol

Barra de pan con semillas de girasol

Os presento una nueva receta, y esta vez de pan casero. Hoy hacemos un par de barras de pan casero con semillas de girasol. Para que veais lo fácil que podemos hacer nuestro propio pan en casa y darle un toque de semillas a nuestro gusto, que en este caso son de girasol, pero podrían ser otras como sésamo, almendras troceadas, semillas de amapola, incluso pistachos. Lo importante es saber hacer el pan y que disfrutéis, por lo menos la mitad, de lo que yo disfruto al hacerlo. El olor que desprende mientras se hace es increíble y el sabor y la satisfacción de saber que lo hacemos nosotros mismos, lo hace aún más irresistible. No tenéis excusas los que me soléis decir que no tiene fuerza para amasar, que no saben amasar, y cosas por el estilo. Leed la receta porque no os va a hacer amasar. Preparar este pan con semillas de girasol y ya me diréis en los comentarios, qué os ha parecido.

Detalle de la masa del pan


Barra de pan casero con semillas de girasol


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 500 gramos de harina de trigo
- 15 gramos de levadura fresca de panadería
- Sal
- Semillas de girasol

Preparación:

En un recipiente, ponemos la harina de trigo, desmenuzamos la levadura y agregamos una cucharadita de sal. Vais a ver en las fotos que la mezcla de harina es diferente y no es totalmente blanca. Al hacerlo, le agregué un poco de centeno para otorgarle un aporte extra de fibra al pan. Esto hará que no suba tanto la masa ya que ese aporte de centeno pesa y necesitaría una harina quizás con más gluten.

Por otra parte, esta masa va a ser muy húmeda, y vamos a conseguir que tenga en su interior esos huecos o pompas típicas que tanto nos gusta a algunos. No tanto como me gustaría, por lo que os he comentado del centeno.


Echamos un 325 ml de agua sobre la harina, (viene a ser, como un vaso y medio de agua) y con las mano bien limpias, empezamos a mezclar en el mismo recipiente. Vamos a integrar bien los ingredientes hasta que se forme una pasta. Todo esto lo hacemos en el mismo recipiente, y durante unos minutos. De momento fácil, ¿no?

Ahora espolvoreamos un poco de harina sobre la encimera y volcamos la masa encima. Vamos a hacer un amasado francés y que es muy sencillo. Vamos coger la masa con las dos manos, estirar la masa y esa masa estirada, colocarla por encima.

Lo vamos a hacer cinco veces. Levantar, estirar, colocar por encima. Más fácil, imposible. Por eso os dije que no necesitaríamos saber amasar. Volvemos a meter la masa en el recipiente y tapamos con film. Vamos a dejar la masa durante una hora que suba. No tengo ningún vídeo pero seguro que si buscáis, encontraréis muchos y podéis verlo.

Dejar que la masa del pan suba

Poner la masa húmeda sobre las semillas

Una vez ha subido, pasamos la masa, intentando no tocar mucho para que no baje el volumen, a la encimera y dividimos en dos partes con un cuchillo. Ponemos un papel de aluminio y encima repartimos las semillas de girasol. Estiramos con las manos un poco y pintamos con agua. Ponemos la masa que hemos humedecido sobre las semillas para que se adhieran y pasamos la masa a la bandeja del horno que tendrá un papel para que no se pegue. Yo, después de poner el pan en la bandeja, les di una vuelta, para dar un toque diferente y le espolvoree un poco de harina por encima. Es opcional.

Repetimos la operación y ponemos el horno a 220 grados. Arriba y abajo, con un recipiente metálico abajo. Luego nos servirá para producir el vapor. !No metáis de cristal, aunque sea apto para horno, porque al echar el agua estallará!


Mucho cuidado al echar agua sobre el recipiente o la bandeja al meter el pan. Salta el agua caliente y el vapor puede quemaros. Si no queréis hacerlo así, siempre se puede poner un vaso, apto para horno, lleno de agua desde el principio dentro. De esa forma no tendremos peligro alguno.


Cuando llegue a la temperatura, metemos la bandeja y echamos agua en el recipiente de metal. También podemos hacerlo sobre otra bandeja de horno que tengamos abajo. Cuidado! Al echar el agua, el vapor nos puede quemar. Lo echamos y cerramos rápido el horno. Bajamos la temperatura a 180 grados y dejamos 35-45 minutos.

Abrimos pasado ese tiempo y damos unos golpes al pan, si suena hueco, está listo. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Ya tenemos nuestras barras caseras de pan para comer. Bon appétit!


Si tenéis la oportunidad y os gusta hacer pan, podéis buscar piedras volcánicas para tenerlas sobre una bandeja en la parte más baja del horno y echar el agua sobre ellas para producir el vapor que crea la capa crujiente del pan.

05 diciembre 2016

Espaguetis con tomate a la parmesana

Espaguetis con tomate a la parmesana

Hoy os enseño a preparar unos espaguetis con tomate a la parmesana. Es una receta de lo más sencilla y fácil y la tenemos lista en muy poco tiempo. Yo voy a utilizar tomate casero, pero siempre, por falta de tiempo o por otros motivos, sustituir el tomate frito natural y casero por uno ya preparado. El queso parmesano, es el que le dará ese toque de sabor tan particular a nuestra pasta. Es un queso de vaca que tiene un consistencia dura y lo mejor es que lo rallemos y mezclamos. Veréis qué rica.

Espaguetis con tomate a la parmesana


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4 personas)

- Espaguetis
- Tomate frito natural, a ser posible
- Queso parmesano
- Sal

Preparación:

Lo primero que tendremos que tener preparado, en caso de no haber comprado un bote, es nuestra salsa de tomate casera. Si compráis, que sea del tipo receta tradicional o casero. Se nota mucho la diferencia entre uno y otro más económico, y como vamos a utilizar pocos ingredientes, mejor comprar uno de calidad. Si queréis hacer la salsa de tomate frito casero, pues os he dejado el enlace. Está para chuparse los dedos, con sus trozos de tomate, su cebolla troceada, ajos, perejil.. Una gozada de tomate frito.


Una vez lo tenemos. Echamos rallamos el queso parmesano y mezclamos. Reservamos.

Ponemos una olla con abundante agua y sal y cuando está hirviendo, echamos los espaguetis. Unos 70-75 gramos por persona. Si queréis ver un artículo que escribí sobre consejos y trucos para cocer la pasta correctamente, os podéis pasar y leerlo, seguro que os resulta muy interesante.

Una vez lo tenemos todo y los espaguetis están escurridos y sin agua, mezclamos la salsa de tomate y la pasta y listo. Presentamos con un poco de parmesano rallado por encima,, si lo queremos más fuerte de sabor. Bon appétit!

01 diciembre 2016

Cebolla frita crujiente

Cebolla frita crujiente

¿Conocéis la cebolla frita crujiente típica para perritos calientes? Es una cebolla picada finamente y frita hasta el punto de quedar muy crujiente y combinar perfectamente con algunos platos de cocina rápida, como las salchichas o las hamburguesas. La cebolla frita da un toque crujiente y dulce. Es muy fácil de preparar y de lo más económico, ni merece la pena de comprarla. Si no sabéis como se hace la cebolla frita, os dejo la receta para que la preparéis en casa y la tengáis siempre lista para combinarla con vuestros platos preferidos. ¿Qué otros platos combináis con cebolla frita crujiente? ¿Os gusta la cebolla frita con alguna especia para darle un toque diferente? ¿Habíais comprado o preparado con anterioridad la cebolla frita?

Cebolla frita crujiente


Dificultad: muy fácil
Coste: muy bajo

Ingredientes:

- 1 cebolla grande
- Harina de trigo o arroz
- Sal
- Aceite para freír

Preparación:
Pelamos y picamos la cebolla. Podemos hacerlo a trozos irregulares si nos apetece, así los trozos de la cebolla frita tendrán diferentes formas y grosores. A continuación, le ponemos un poco de sal y pasamos la cebolla por harina de arroz o por harina de trigo. Depende si tenemos una u otra.

Para no manchar mucho, incluso podemos poner dos o tres cucharadas soperas de harina en una bolsa de plástico, meter la cebolla picada, agitar y mezclar bien junto con un poco de sal.

Ponemos la sartén a fuego medio-alto y cuando el aceite está caliente, vamosa  freír la cebolla. Iremos moviendo para evitar que se pegue y se quemen. Cuando ha adquirido color, pasados unos minutos, retiramos y ponemos en un papel de cocina. Así absorberá todo el aceite. Si hace falta la pasaremos dos veces por el papel de cocina.

Una vez frías, están listas para comer. Podemos guardar la cebolla frita en un bote de cristal, seco y hermético, para que no coja humedad. Bon appétit!


Prueba la cebolla frita en los platos de pasta, verás qué ricos y que textura aporta. Agrega por encima antes de servir. Te sorprenderás!