Te recomendamos

21 agosto 2016

3

Diferencias entre cazón, caella y otros pescados en adobo

Auténtico cazón. Diferencia entre cazón y caella o tintorera

Voy a intentar explicar la diferencia entre el cazón, la caella y otros pescados fritos que podemos encontrar en adobo. La polémica, el timo y la estafa, están servidas. ¿Por qué es tan importante saber la diferencia? Pues porque cuando compramos en la calle cazón o bienmesabe, nos pueden dar con toda facilidad, desde caella, a panga frito en adobo y que nos lo cobren a precio de oro. Por cierto, en Cádiz se le llama cazón en adobo y en San Fernando bienmesabe, y tenemos nuestra forma de pensar y decir que en Cádiz, se hace a rodajas, con su espina central o cartílago, y el bienmesabe no lleva espina, siendo solo la carne a porciones más pequeñas. ¿Qué opináis vosotros sobre esta controversia, cierto o mentira? Pues seguimos...

Lo primero que tenemos que saber es que el cazón (Galeorhinus galeus), es un tiburón, no suele medir más de dos metros, tiene una carne prieta y son cartilaginosos. Su carne es blanca, semigrasa y algo gelatinosa. Por regla general, los que se suelen consumir no pasan de algo más de un metro, como máximo. Su preparación más común en Andalucía es en adobo, aunque podemos encontrarlo frito sin adobar y en otros muchos platos. Su profundidad de pesca es de 40 a 120 metros. De ahí su dificultad en su captura. También tiene otros nombres, o por lo menos, se les conoce en otras partes como cassó, tollé, gelba, tope shark (en), Requin-hâ (fr).

¿Con qué pueden darnos gato por liebre? Pues con otros pescados como la caella, el marrajo, o incluso ya os digo, nos dan panga en adobo y santas pascuas, alguno ni se entera.

Como veis no me meto mucho en cómo es, dónde vive, qué come, etc.., el artículo no va de eso. Me interesa conocerlo un poco para que, cuando compremos cazón, paguemos por lo que compramos. Este tipo de pescados son difíciles de conocer una vez metidos en adobo, fritos o en amarillo. Si se puede evitar el fraude, mucho mejor ¿o no?

El cazón ya os he comentado que tiene la carne prieta, blanquecina y con su parte central cartilaginosa. Es mucho más pequeño que la caella, tintorera, tiburón azul o tiburón del mediterráneo (Isurus oxyrinchus) todos los nombres con el que llamamos al mismo pescado (de aquí en adelante tintorera o caella).

La caella, siendo adulta, entra en tramos de los tres a los cinco metros de longitud. Ahí es nada. Imaginaros uno de esos cerca de la orilla, aunque los que se acercan no suelen medir más de metro y medio. El color de la caella o tintorera joven es azul celestón (podéis ver el dibujo de abajo). El dorso es más bien azul oscuro y vientre blanco. Además es bastante peligrosa. Eso también lo diferencia con el cazón que suele comer otros pescados, mariscos o moluscos y es muy raro que ataque a las personas. Mirar la diferencia de color del cazón, con un gris oscuro, amarronado, y el azul de la caella. Así sería fácil, el problema es que le quitan la piel, pero el tamaño en esta ocasión, sí importa, y eso nos puede dar una pista.


¿Cómo distinguirlo? Pues la pregunta del millón. Si vives en algún sitio que no tienes la oportunidad de verlo entero y que lo trocean, no vamos bien encaminados y es más difícil. Si vienen ya en lonchas o rodajas, fíjate en que las rodajas no sean excesivamente grandes, siempre menores o iguales que una pescada de un tamaño medio (merluza), por regla general. Que la carne sea blanquecina y prieta. Estamos hablando de un tiburón. Tiene fuerza, no tiene que ser carne blanda que se deshace y parece chicle. Por supuesto, el centro con su cartílago. Desconfía de los colores rojos de la sangre. A veces los más listos del barrio, le echan por encima algo de sangre de otros peces, para que parezcan frescos. Sangre sí, pero en su justa medida y más bien poca. Si os fijáis en la foto que le he sacado al cazón, en la parte superior, veis el tono amarronado que se ha quedado de la piel del cazón al quitarla. Eso es otra pista de que es auténtico cazón.

Cuidado, la temporada del cazón es solo los meses de verano. No creas que vas a encontrar cazón fresco en noviembre. Te puedes reír en la cara del que te diga en pleno noviembre, que es 'fresquísimo', de fresquísimo nada, es más congelado que un frigodedo. Eso en cuanto al cazón. De los demás no os pongo nada, pero cuidado con el famosa panga asiático. Lo he probado, por deformación profesional, pero por favor, una y no más..,prefiero que si me timan, por lo menos me pongan caella. Por lo menos mi salud, estará algo más asegurada... Intentad siempre comprar en una pescadería de confianza o que tenga el sello identificativo. Eso siempre nos da un poco más de tranquilidad a la hora de hacer las compras.

Espero, aunque sea corto el artículo, que os valga de algo, y os aclare ciertas dudas a la hora de comer o comprar este delicioso pescado. Ya sabéis que podéis encontrar en mi blog cómo hacer, por cierto, el cazón en adobo o bienmesabe y os aseguro que es cazón al cien por cien, o platos típicos como el cazón en amarillo, tan típico en Cádiz. Mi tierra, por cierto. Como siempre, bon appétit!

20 agosto 2016

0

Ensalada de pencas de acelga con queso de cabra

Ensalada de pencas de acelgas con queso de cabra

He preparado esta fantástica ensalada de pencas de acelga con queso de cabra para aprovechar y sacar dos platos de un manojo de cerca de un kilo que compré en la frutería para hacer unos garbanzos con acelgas. ME apetecía hacer una ensalada diferente y con otros sabores a los tradicionales. Como veis en la foto, aparte de vistosa y diferente, está increíblemente buena. La penca es el tallo de las acelgas y lo que hice, fue cocerlas unos minutos para que no estuviese tan dura. Hay gente que la come cruda, tal cual, pero os aseguro que así, está mucho mejor. La combinación de las pencas de la acelga con los diferentes tipo de lechuga, el queso de cabra y las nueces es genial. ¿La habéis probado alguna vez?

Ensalada de pencas de acelga con queso de cabra


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 1 kilo de acelgas frescas con el tallo
- 1 rulo de queso de cabra
- 1 paquete de surtido de lechugas o brotes
- 1 tomate maduro
- Nueces
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre de Pedro Ximénez

Preparación:

Lo primero, es quitar las hojas a las acelgas y quedarnos con las partes más bajas del tallo o pencas. Ya os he comentado que hice unos garbanzos con acelgas y me quedé con los tallos para la ensalada. Una vez que los tenía cortados, le quitamos la parte más cercana a la tierra. Estos tallos son muy fibrosos y hay que limpiarlos, el proceso es igual que al limpiar el apio. Con un cuchillo pequeño o puntilla, tenemos que ir tirando de los hilos de fibra.

Quitar fibras o hilos a las acelgas

Para ello, cortamos un poco de la penca, sin llegar hasta el final, y tiramos en el mismo sentido de la penca. Veréis que al tirar se vienen los hilos de fibra. Luego lo hacemos en el sentido contrario. Es muy fácil pero entretenido.

Una vez sin hilos fibrosos, que son muy molestos y desagradables a la hora de comer, cortamos las pencas o tallos en trozos de tres a cuatro centímetros de largo. Los vamos echando en un recipiente y los vamos a limpiar muy bien con abundante agua. Reservamos.

Ponemos una olla con agua y un poco de sal a calentar y cuando esté hirviendo, echamos las pencas. Solo las vamos a dejar de tres a cinco minutos. Sacamos del agua caliente y las pasamos a agua fría para cortar la cocción. Es solo para cambiar la textura y que estén un poco más blandas. Reservamos.

Limpiamos las hojas de lechugas variadas bajo el agua, escurrimos muy bien y secamos. Las ponemos en una ensaladera. Colocamos tomate cortado a trozos, las pencas de acelga por encima, unos trozos de queso de cabra y las nueces. Echamos un poco de sal, un chorro de vinagre de Pedro Ximénez, ni no lo tenéis os vale uno de manzana. Un buen chorro de AVOE y metemos unos minutos en el frigorífico para que esté bien fría la ensalada antes de servir. Está riquísima. Bon appétit!

15 agosto 2016

0

Hojaldre dulce de fresas y frutas del bosque

Hojaldre dulce de fresas y frutas del bosque

Os enseño a a preparar un postre de hojaldre de fresas y frutas del bosque con el que os vais a chupar los dedos. Es de lo más fácil de preparar y tiene una presentación y sabor realmente increíbles. Siempre que hagamos este tipo de postres, lo mejor es comprar un hojaldre de calidad y preferiblemente refrigerado. Personalmente creo que el resultado es mucho mejor. Los ingredientes podéis encontrarlos en cualquier supermercado, y por supuesto, combinarlos con otros que os gusten. Yo os dejo esta idea por si os animáis.

Hojaldre dulce de fresas y frutas del bosque


Dificultad: muy baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 1 lámina de hojaldre fresco
- 250 gramos de fresas
- 250 gramos de frutas del bosque
- Azúcar vainillado
- Azúcar blanca
- 1 limón

Preparación:
Ponemos el horno a calentar a 200 grados.

Dividimos la lámina de hojaldre en cuatro, o si queréis podéis dejarla entera y luego la cortáis. Yo he preferido en porciones individuales.

Limpiamos las frutas del bosque y laminamos las fresas. Vamos a ir repartiendo las fresas laminadas encima del hojaldre. Ponemos una lámina de fresa que pise a la siguiente y repetimos hasta el final del hojaldre.

Limpiar las frutas

Colocar las frutas sobre el hojaldre

Repartimos las frutas del bosque y espolvoreamos con bastante azúcar vainillada y azúcar blanca. Rallamos un poco de cáscara de limón y espolvoreamos, un poco sin pasarnos. Si echamos mucho sabrá demasiado ácido.

Metemos los hojaldres en el horno hasta que suban y se doren un poco. El azúcar se derrite y nos quedará como un caramelo realmente rico. Sacamos del horno cuando están listos y espolvoreamos de nuevo por encima con más azúcar vainillada.

11 agosto 2016

0

Canelones de calabacín rellenos de salpicón de marisco

Canelones de calabacín rellenos de salpicón de marisco

¿Os gustan estos canelones de calabacín rellenos? En su interior tienen salpicón de marisco mezclado con queso y un poco de mayonesa y rematados con una gamba flambeada. ¿Suena rico, verdad? Pues sí que lo están. Si no tenéis salpicón podéis hacerlos con gambas o con surimi. Seguro que también están igual de ricos. Yo los hice con un salpicón que tenía pulpo, gambas, mejillones y palitos de surimi. De lujo.

Como veis tienen una presentación muy llamativas y muy vistosa. Se pueden poner como lo hice yo, en plan pincho, o como entrante individual si ponemos dos o tres en un plato. No requieren mucha dificultad, aunque el principal problema que yo tuve, fue no tener una mandolina para cortar los calabacines. Para poder hacer los canelones y sustituir la pasta por el calabacín, las láminas tienen que ser todas iguales y no demasiado gruesas. Eso lo conseguiremos con el cortados o la mandolina. Yo lo hice a mano, por lo que algunos me salieron muy gruesos y luego, al enrollarlos se rompían. Otra cosa a tener en cuenta es que los calabacines tienen que ser medianos y frescos, para que no tengan semillas, ya que si las tienen, al enrollarse, se van a partir. ¿Y a vosotros qué os parece la idea?

Detalle Canelones de calabacín rellenos de salpicón de marisco

Canelones de calabacín rellenos de salpicón de marisco


Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes:

- 2-3 calabacines frescos y medianos
- 250 gramos de salpicón de marisco (pulpo, gambas, surimi, mejillones)
- 250 gramos de gambas o langostinos
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 1 cebolla
- 1 lechuga iceberg
- Queso de untar
- Mayonesa
- Salsa rosa o cóctel
- Brandy
- Sal
- Sal negra de carbón
- Pimienta

Preparación:
Como os he comentado antes, yo hice los cortes a los calabacines con un cuchillo muy afilado, pero os recomiendo utilizar un cortador o mandolina y sacar las rodajas de calabacín que sustituiremos por la pasta. Así que los limpiamos, quitamos los extremos y cortamos sin pelar. Desechamos las partes más verdes del principio y nos quedamos con el resto. Lo que luego nos servirá para envolver al estilo canelón. Reservamos. En la foto de abajo queda muy claro el corte y cómo haremos el relleno.

Ponemos un poco de agua a hervir en una sartén grande, como un par de dedos. Los calabacines así en crudo se van a romper, necesitamos ponerlos un poco más blandos para luego enrollarlos.

Vamos a ir echando las láminas de calabacín en el agua hirviendo y las vamos a dejar un minuto y medio o dos como máximo, solo queremos que cambie la textura y se ablanden un poco, no que están totalmente blandos. Los sacamos pasado ese tiempo a un recipiente de agua fría o con hielo. Así cortamos la cocción. Lo haremos con todas las láminas de los calabacines. Reservamos.

El relleno es muy fácil de preparar. Picamos el salpicón de marisco o los elementos por separado, es decir, las gambas, el pulpo, palitos etc... Como está en crudo, lo pasamos por una sartén con una pizca de aceite, lo suficiente para que se hagan. Lo echamos en un recipiente.

Hacer el relleno de canelones de calabacín

Picamos un poco de cebolla, de lechuga, de pimiento rojo y verde. Todo muy fino y se lo agregamos al salpicón. Añadimos tres o cuatro cucharadas de queso de untar y un par de cucharadas de mayonesa. Sal y pimienta. Mezclamos. Si queda muy seco agregamos más mayonesa. Reservamos.

Pelamos las gambas o los langostinos, o si las compramos congeladas, las tendremos ya descongeladas.

Las ponemos en una sartén sin nada al fuego y agregamos un chorro de brandy. Flambeamos y dejamos reducir el líquido. Apartamos y reservamos. Dejamos enfriar.

Rellenar calabacines

Sacamos las láminas de calabacín y las ponemos sobre un paño limpio para eliminar el agua. Colocamos una cucharada del relleno en el centro y enrollamos. Cerramos el canelón, echamos por encima un poco de salsa cóctel o rosa y le ponemos un palillo de madera donde insertamos una de las gambas o langostinos flambeados. Espolvoreamos un poco de sal negra de carbón por encima y listo. Repetimos la operación hasta terminar el calabacín o el relleno. Espero que no se me haya olvidado nada. Bon appétit!

08 agosto 2016

0

Croquetas de papas con huevos y chorizo

Croquetas de papas con huevos y chorizo

¿Os gustan las papas con huevos y chorizo? Pues seguro que estas croquetas de papas con huevos y chorizo van a ser la locura de más de uno. No estáis alucinando, lo habéis leído bien. Si sois amantes de este plato tan sencillo y rico de hacer, no os podéis imaginar cómo están estas croquetas. Es como comer de un bocado sus patatas fritas con su porción de huevo y su trozo de chorizo ibérico. Una gozada. Yo nunca he visto estas croquetas en ningún otro sitio, ni siquiera por internet, así que imagino que soy el primero en prepararlas, por lo menos de esta forma. Si estáis deseando probarlas, os dejo abajo la receta, que es muy sencilla y no se tarda apenas tiempo en prepararlas. Si os ha gustado la receta, recordad, dar al like en mi página de Facebook y dejar algún comentario.

Detalle de la croqueta de papas con con huevos y chorizo

Croquetas de papas con huevos y chorizo



Dificultad: muy fácil
Coste: bajo

Ingredientes:

- 2-3 patatas medianas
- 3-4 huevos
- 1 cebolla
- Chorizo ibérico
- Pan rallado
- Sal
- Aceite para freír

Preparación:

Lo primero es cocer las patatas con piel en abundante agua con sal. Yo os he puesto unas dos o tres patatas. Con esta cantidad, salen aproximadamente unas 18 croquetas en condiciones. De estas gorditas. Si las hacéis algo más pequeñas, saldrán más. Pero os hacéis una idea.

Mientras se cuecen las patatas, ponemos un poco de aceite en una sartén y sofreímos una cebolla mediana picada y un poco de sal. Esto es opcional, pero a mi me gusta para darle un poco más de jugosidad. Cuando está la cebolla blanda, añadimos dos huevos batidos y removemos. Dejamos que no terminen de cuajar y apartamos. Reservamos.



Picamos chorizo y reservamos. Aquí no os pongo cantidad, lo que más os guste, pero tampoco o paséis. Una cantidad justa. Hay que reproducir el sabor de las papas con huevos y chorizo, no que las croquetas solo sepan a chorizo. Se tienen que distinguir los sabores y los trozos en su interior.

Una vez cocidas las patatas, las pelamos, y las ponemos en un recipiente para machacarlas con un tenedor. No nos conviene triturar, tiene que quedar una pasta pero con trozos sin llegar a ser puré. Agregamos sal, le añadimos los huevos con la cebolla que teníamos reservados y el chorizo picado. Mezclamos. Probamos de sal.

Dejamos que templen. Una vez a temperatura ambiente, hacemos las croquetas y las vamos a poner en una bandeja para luego meterlas en el frigorífico y que tomen cuerpo. Con media hora vale.

Sacamos del frigorífico, pasamos por huevo y pan rallado y las freímos hasta que queden con un bonito color. Las ponemos en papel absorbente y listas para comer acabadas de hacer. Bon appétit!

02 agosto 2016

0

Gofres de avena dulces o salados

Siempre me hizo ilusión hacer gofres de avena dulces o salados caseros y en esta ocasión, he tenido la oportunidad de ir a casa de unos amigos que prepararon unos gofres para la merienda. Los había probado con anterioridad en alguna cafetería o pastelería de la zona, pero me quedé sorprendido del sabor y textura que tenían. Como eran caseros, pues ya se sabe, todo cambia. No había utilizado para su preparación ni azúcar, ni harina refinada ni lácteos, así que para los vegetarianos y los veganos es toda una ocasión de aprender una receta nueva. Como es lógico, al tener un blog de gastronomía, pues es una cosa de formación profesional que le preguntara, cómo los hacía. Me facilitó la receta que os voy a escribir abajo, junto con algunas ideas de toppings para darle más sabor, y me comentó que había comprado la gofrera por internet, por cierto, no en Amazon, sino en una web especializada en artículos de restauración, y estaban realmente contentos. Si queréis una, seguro que os interesa la página. ¿A vosotros os gustan más los gofres para desayunar o para la merienda? ¿Dulces o salados? Ya me dejaréis los comentarios...

Conozco gente que los preparan para desayunar como parte de una dieta sana y saludable, ya sabéis que el desayuno es la comida más importante del día, y deberíamos prestarle un poco más de atención. No tienen nada de grasa y es todo natural. La verdad es que, si podéis, comprar una gofrera como parte de un desayuno saludable y equilibrado. Me estoy pensando en comprarla y hacerlos para desayunar acompañados de un buén café. Yo es que soy de café, y bien cargado, tipo cortado. Aprovecho y os dejo un enlace a otro artículo que hice sobre los tipos de café más consumidos. Para que veáis la cantidad de formas de tomarlo.

Por cierto, yo estoy hablando de gofres, que es la palabra francesa, pero lo mismo algunos los llaman waffles,que es lo mismo, y por cierto, son originarios de Bélgica. Su forma de preparación en las mejores cafeterías y restaurantes, tanto belgas, como francesas, españolas, por rapidez y eficacia, siempre es en gofreras. También se pueden hacer en hornos, pero es menos común. Y ya os dejo con la receta, que creo que estáis deseando. Ahhh, no llevaba la cámara, pero en cuanto que pueda, les hago la foto. Estaban muy ricos y claro, duraron poco ;)

Gofres de avena dulces o salados


Dificultad: muy fácil
Coste: bajo

Ingredientes: (4 gofres)

- 2 tazas de avena en copos
- 1 taza y media de leche de avena o soja
- 2 cucharadas de miel vegetal de agave o azúcar integral
- Sal
- Toppings diferentes, chocolate, fresa, mermelada de higos casera, etc..

Preparación:
Ya os dije antes que era muy simple y rápida. Primero metemos todos los ingredientes, la avena, la leche de avena o soja, la miel y una pizca de sal en el vaso de la batidora.

Batimos con las varillas o si queremos que nos salga la masa más triturada con la batidora. Dejamos reposar, al menos, diez minutos.

Enciende la gofrera o wafflera y engrasa con un poco de aceite de girasol y pon tres o cuatro cucharadas soperas en cada apartado para gofres. Cierra y deja siete minutos para que se hagan. Repite hasta que termines la masa del vaso. Si no tienes gofrera, puedes hacerlo en una buena sartén, a modo de tortitas. Están igual de ricas.

Una vez las tienes en el plato, echa por encima los toppings que más te gusten, como mermeladas, siropes o frutas a trozos. Eso para los gofres dulces, si los queréis salados, podéis ponerle por encima tomate seco picado, orégano, tomillo, queso.. La imaginación al poder. Bon appétit!