19 agosto 2017

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Pastel de verano pan de molde y ensalada de pollo

Pastel de verano con pan de molde y ensalada de pollo

¿Queréis hacer un pastel de verano con pan de molde y ensalada de pollo? Os enseño a preparar este fantástico pastel de verano frío con pan que vamos a rellenar con la misma ensalada de pollo que utilizamos para los sándwich de pollo tradicionales. Toda una gozada de plato, como podéis ver en la foto, y que os va a encantar por lo fácil que es de preparar y lo que apetece en verano que más que nada queremos recetas frías. Es un pastel salado y muy veraniego, como podréis leer luego en los ingredientes, pero siempre os digo, que podéis añadir o quitar a vuestro gusto. Esta receta de pastel de verano con pollo os vale como referencia pero podemos añadir mariscos, atún o surimi y eliminar la ensalada de pollo, por ejemplo. Al gusto del consumidor y de los más pequeños,que son a los que más les gusta este tipo de pasteles veraniegos.

El pan de molde puede ser con o sin corteza, yo he utilizado son corteza y luego iba cortando, pero si lo hacéis directamente sin corteza, mucho mejor. Tampoco vamos a tardar mucho tiempo en quitarla. Los pasteles de pan de molde fríos son ideales como entrantes o para llevarlos a la playa o al campo. Animaros a preparar uno que el triunfo está asegurado.¿Qué os parece el aspecto de este pastel de verano frío?

12 agosto 2017

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Masa quebrada, masa brisa o brise

Masa quebrada casera o masa brisa

¿Qué es la masa quebrada o masa brisa? Si quieres hacer una masa quebrada al horno casera  y fantástica para tus tartas o empanadas no tienes más que ver esta receta. La masa quebrada al horno está especialmente indicada para todo tipo de tartas o tartaletas ya sean saladas o dulces, para las famosas 'pies', empanada e incluso como sustituto de la típica base de galletas en tartas de queso, como os voy a indicar más adelante, así como la elaboración de quiches caseros por su sabor neutro. A la masa quebrada también se le llama pasta brisé o en francés pâte briseé o comúnmente masa brisa. Es una masa grasa con un alto porcentaje en mantequilla muy fácil de hacer y de tener lista en poco tiempo. Podemos encontrarla en prácticamente todos los supermercados hoy en día, pero como el sabor de las que hagamos en casa, desde luego no van a ser. Siempre debemos hacer esta masa dura para luego poner en su interior el resto de ingredientes de la tartaleta o quiché, que suelen ser a base de huevos o cremas con queso o nata que al cuajar en su interior, quedan perfectas. Ya sabes, atrévete a preparar esta masa quebrada casera y sorprende a todos con uno de tus mejores postres. Y si aún no sabes qué preparar te doy esta idea de una tarta de queso con frambuesas que, aunque la receta original indica que se hace con una base de galleta, podéis sustituirla por esta masa quebrada casera sin ningún problema. Si lo que vamos a preparar es una masa quebrada dulce, para tartas, entonces debemos añadir a los ingredientes azucar. En la misma receta podéis ver las cantidades que tenéis que utilizar para ambas masas, ya sean dulces o saladas.


Masa quebrada, masa brisa o brisé


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 150 gramos de harina de trigo
- 75 gramos de mantequilla fría cortada a dados
- 1 huevo fresco
- Sal
- 50 gramos de azúcar sólo si es masa quebrada dulce


Preparación de la masa quebrada, masa brisa o brisé:


Ante todo una advertencia o consejo, y es simplemente que esta masa no debe ser manipulada en exceso. Lo suficiente para que todos los ingredientes estén integrados. Ahí reside el secreto de una masa quebradas de calidad.

En un recipiente o bol echamos la harina tamizada, es decir, pasada por un tamiz o un colador para que tome aire y no tenga grumo y añadimos encima la mantequilla fría a dados pequeños. Mezclamos con los dedos hasta conseguir una textura arenosa, parecida a una galleta desmenuzada. Tardamos quizás un poco y sea el proceso algo lento. Paciencia y mimo, que así se consiguen los mejores resultados en repostería.

Agregar harina y mantequilla al bol

Ligar la harina y la mantequilla para la masa quebrada

Una vez tenemos la harina ligada con la mantequilla en forma de esa textura terrosa, agregar el huevo y un poco de sal. Aquí está el momento de añadir azúcar si es una masa quebrada dulce para una tarta. Si es así, añadimos el azúcar, si no lo es, saltamos el paso.

Mezclamos la harina con el huevo y la sal. Con el azúcar también si es dulce, como he comentado antes. Y amasamos hasta conseguir una bola. Lo que os dije antes es efectivo ahora. Amasar lo justo para que los ingredientes están integrados.

Añadir el huevo, la sal y el azúcar si hacemos masa quebrada dulce

Envolver y meter en frigorífico la masa

Hacemos una bola con la masa, la liamos en film transparente. Llevamos la bola de masa al frigorífico y la dejamos media hora para que tome consistencia y quede dura.

Pasado ese tiempo, sacamos del frigorífico y podemos estirar con el rodillo. Al principio estará más dura la masa, pero poco a poco irá tomando temperatura y será más fácil. Yo le puse un film abajo y luego, antes de pasarla al molde, la metí diez minutos en el frigorífico, pero tened en cuenta que es verano y se puso demasiado blanda, encima el horno encendido...

El horno lo tendremos caliente a 180 grados. Una vez tenemos la forma dada, podemos ponerla encima del molde para tartas o para quiché. Normalmente para esta operación se suele enrollar la masa en el rodillo suavemente y pasarla al molde.

Yo no le recorto mucho los sobrantes porque me gusta ese toque casero que le otorga, pero es cuestión de gustos.

EStirar hasta tener la forma del molde

Poner sobre el molde la masa quebrada o brisée

Poner legumbres para que la masa quebrada no suba

Pinchamos la masa quebrada con un tenedor por varios sitios, para que no suba y le añadimos, el truco de la abuela, poner garbanzos encima de la masa para evitar que pueda elevarse en el horno.

Metemos al horno y dejamos unos 10-15 minutos. El tiempo, como siempre digo para cualquier cosa de horno es orientativo. Depende el horno y solo debemos tener en cuenta que esté dorada. Si al sacarla vemos que la parte que cubren los garbanzos está aún blanda, quitamos los garbanzos y volvemos a meter la masa quebrada en el horno durante cinco minutos para que se termine de hacer completamente.

Yo no le puse nada entre la masa quebrada y los garbanzos, pero podéis poner papel para horno y así no quedan esas marcas en el fondo de la masa ni puede que se peguen un poco los garbanzos. A mi me daba un poco igual, así que no puse nada.

Sacamos, dejamos enfriar la masa brisa encima de la parrilla y lista para utilizar en quiche, tartas o tartaletas. Veréis que diferencia de sabor con otras masas quebradas que podamos comprar en un supermercado. Bon appétit!

11 agosto 2017

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Limonada alcalina

Limonada alcalina casera

Receta de limonada alcalina. La limonada alcalina casera es uno de los preparados que podemos tomar en caso de tener deshidratación, sentirnos muy cansados al llegar de la playa o una gastroenteritis aguda. Es parecida a la limonada casera tradicional pero con unos ingredientes que nos van a ayudar a hidratarnos por la pérdida excesiva de líquido y sales minerales. Entre los que vamos a añadir está el bicarbonato y la sal. Recordad que lo más aconsejable ante problemas de insolación, deshidratación aguda y dolor de estómago es acudir al médico.

Limonada alcalina casera


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 1 limón
- 1/2 cuchara pequeña de sal
- 1/2 cucharada de bicarbonato
- 2 cucharas grandes de azúcar
- 1 litro y medio de agua


Preparación de la limonada alcalina casera:
Hervimos el litro y medio de agua durante unos minutos, apartamos y reservamos para que se enfríe completamente.

Exprimimos el limón entero y lo añadimos el agua. Agregamos el azúcar y el bicarbonato sódico. Metemos en la nevera y dejamos enfriar un poco. Podemos tomar la limonada alcalina con un poco de hierbabuena para darle mejor sabor. Bon appétit!

09 agosto 2017

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Pimientos asados ensalada

Receta de pimientos asados caseros

Os enseño a preparar pimientos asados o ensalada de pimientos asados bien fresquita. Los pimientos asados o pimientos al horno son muy fáciles de preparar y podemos comerlos solos, como un entrante frío, o como acompañantes de carnes a la plancha, tortillas de patatas, etc... En épocas de calor se suelen preparar mucho y es uno de los platos que podemos ver en muchas terrazas o chiringuitos de la playa para combatir el calor. Es un plato que admite variantes, también podemos comerlos con un huevo duro, con ajo o incluso con atún o melva, como el que estáis viendo en la foto. Esta es la receta tradicional de pimientos asados de toda la vida y si queréis podéis añadir más ingredientes, podéis hacerlo sin problemas. ¿Habías preparado antes unos pimientos asados al horno? ¿Tienes un ingrediente o truco que le agregas a los pimientos asados para dar tu toque personal?


Pimientos asados al horno

Pimientos asados


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 6 pimientos de asar (2 verdes y 4 rojos si podemos)
- 10-12 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cebolla mediana
- Vinagre al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- 1-2 latas de melva (opcional)
- 1 huevo cocido (opcional)
- Sal


Preparación de pimientos asados:


Se precalienta el horno a 160º.

Ponemos los pimientos en una bandeja y los cubrimos con una lámina de papel de aluminio. A continuación, ponemos la bandeja en la parte central del horno. Se pueden cocer con calor arriba y abajo. Lo dejamos entre 30 y 45 minutos, porque el tiempo es variable según cada horno. Si queremos no taparlos con el papel de aluminio, podemos ir abriendo el horno de vez en cuando y dando la vuelta a los pimientos para que se hagan por igual por un lado y por otro.

Los sacamos del horno y los metemos en un recipiente con tapa. Lo cerramos y se dejan bien tapados mientras se enfrían.

Dejamos que suden, así será más fácil pelarlos, y bajen la temperatura hasta que están templados.

Cuando están templados, le quitamos la piel y las semillas. Una vez limpios y fríos los pimientos, cortamos la cebolla tipo pluma o picada y troceamos los pimientos (no tiramos el caldo que sueltan los pimientos, que se la echamos al aliño también).

Cuando lo tenemos todo, hacemos el aliño con el aceite de oliva, el vinagre y la sal. Añadimos una o dos latas de melva y mezclamos. Servimos nuestros pimientos asados bien fríos acompañados con lo que queramos. Bon appétit!


Si queremos quitar más fácilmente la piel a los pimientos, una de las mejores formas es meterlos en un recipiente de plástico y cerrarlos. Los dejamos unos diez minutos y cuando los saquemos la piel sale casi sola.

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Ensaladilla rusa

Receta de Ensaladilla rusa

¿Cómo es la receta de la ensaladilla rusa? Os enseño la que quizás sea la mejor ensaladilla rusa que vais a poder probar. Las recetas son muy variadas y van desde la versión de Arguiñano o Chicote hasta la ensaladilla de la abuelita del bar, pasando por la vecina de enfrente que dicen tus amigos que es rusa, de Rusia. Si os dijera que hay una sola receta y se prepara de una sola forma, os mentiría. La ensaladilla rusa tradicional o no, es uno de los platos fríos que más se consumen en los bares de toda españa. No hay una sola casa donde no sea famosa la receta de la abuela con multitud de variantes, que incluyen desde el tipo de corte que se le hace a la patata hasta los ingredientes que se agregan. Los ingredientes básicos es algo en lo que todos estamos de acuerdo, como las patatas y la mayonesa, pero cada maestrillo tiene su truquillo e ingredientes preferidos. Yo os propongo esta receta que es sencilla, fácil, muy rica y es la que yo suelo hacer en casa. Espero que os guste y que os aporte ideas. ¿Con qué ingredientes os gusta la ensaladilla rusa? ¿Soléis preparar ensaladilla rusa tradicional en casa?


Receta de ensaladilla rusa

Ensaladilla rusa


Preparación: fácil
Coste: bajo-medio

Ingredientes:

- 4-5 patatas
- 2-3 zanahorias
- 1 lata pequeña de guisantes (opcional)
- 1 lata pequeña de maíz (opcional)
- 1 lata de pimientos morrones
- 100-150 gramos de gambas cocidas
- 2 latas de atún en aceite vegetal
- 1 lata de aceitunas verdes
- 1 lechuga
- 1-2 huevos cocidos (opcional)
- Sal
- 1 diente de ajo
- Salsa mayonesa casera a ser posible


Preparación de la ensaladilla rusa:


En primer lugar hervimos las patatas junto a las zanahorias previamente peladas. Cuando estén listas, pelamos las patatas y las machacamos con un mortero en un recipiente junto a una de las zanahorias y el ajo. La otra zanahoria la vamos a reservar para decorar la ensaladilla. El ajo también lo podemos machacar antes, si queremos tenerlo preparado, y se lo agregamos a las patatas. Añadimos una pizca de sal.

Vamos a utilizar un recipiente grande para prepararla y luego lo pasaremos a una bandeja o plato para presentar. En ese recipiente, agregamos a las patatas ya majadas, junto a la zanahoria y el ajo.

Añadimos las gambas cocidas y algunas más que habremos picado, el atún bien escurrido de una de las latas, la mitad de los pimientos morrones picados, un poco de maíz, guisantes, algunas aceitunas verdes y algunas hojas de lechuga limpias y también muy bien picadas.

A todo ello le agregamos ahora suficiente mayonesa para que se forme una pasta, no muy blanda, y que quede consistente a nuestro gusto. Cada uno le pone la mayonesa que quiera, pero nunca dejamos muy seca. Si queréis hacer la salsa mayonesa casera os dejo el enlace. Mezclamos muy bien y pasamos el contenido a la bandeja donde vayamos a presentarla.

Picamos un poco de lechuga y la zanahoria, los morrones los cortamos a dados o tiras y vamos adornando la parte superior a nuestro gusto, junto al atún, zanahoria, maíz... Cada uno se da más maña que otros a la hora de hacer estas cosas y le pone lo que quiere.

Una vez la tenemos lista, metemos la fuente en el frigorífico y dejamos que se enfríe bien antes de servir. Podemos servirla directamente o si os gusta una presentación diferente y más bonita podéis emplatar la ensaladilla rusa utilizando un molde redondo.  Bon appétit!



Para que tenga más sabor le podemos agregar un poco del caldo de la cocción de las gambas. También le podemos agregar carne, aceitunas, huevas de lumpo para adornar, pepinillos agridulces, huevos, incluso pulpo cocido o langostinos...

03 agosto 2017

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Burger Angus gourmet con salsa ibérica

Burger Angus gourmet con salsa ibérica

Hoy os presento una hamburguesa Angus gourmet con salsa ibérica para que la disfrutéis en casa. Os aseguro que es una hamburguesa de lujo. Hay auténtica devoción entre los más jóvenes, y los no tan jóvenes, por las hamburguesas de las dos grandes cadenas de comida rápida. Por ello y para fomentar el consumo de calidad de este tipo de carnes o platos, he decidido hacer esta fantástica hamburguesa de carne de ternera de calidad gourmet, como es la carne de Angus. Mírala bien porque vas a disfrutar del sabor increíble de una hamburguesa con cebolla caramelizada con panceta, queso cheddar, ensalada variada y una salsa inigualable a base de ibérico. ¿Os animáis a preparar esta burger gourmet de Angus con salsa ibérica? ¿Hebéis probado antes una hamburguesa de Angus?


Burger Angus gourmet con salsa ibérica


Burger Angus gourmet con salsa ibérica


Dificultad: baja
Coste: medio

Ingredientes: (4 personas)

- 4 hamburguesas de carne de ternera Angus (160 gramos/unidad)
- 1 cebolla
- 4 lonchas de queso cheddar
- Ensalada o bolsa de lechugas y brotes variados gourmet
- Panceta ibérica
- Mayonesa
- Paté ibérico
- Vinagre
- Azúcar
- Aceite de oliva
- Perejil fresco
- 4 panes de hamburguesa de calidad
- Mantequilla



Preparación de la burger Angus gourmet con salsa ibérica:


Primero preparamos la cebolla caramelizada. Para ello, aunque no es la forma correcta, es la más fácil y rápida. La correcta dura unas tres horas y me da la impresión que no vais a pasar más tiempo haciendo la cebolla caramelizada que la hamburguesa. Así que, vamos a por lo rápido.

Fileteamos la cebolla, la ponemos con un poco de aceite de oliva en una sartén a fuego bajo-medio y cuando toma un poco de color, añadimos un par de cucharaditas de café de azúcar y mezclamos. Dejamos un par de minutos y añadimos unas gotas de vinagre. Mezclamos y añadimos la panceta ibérica a trozos. Dejamos que la cebolla esté melosa y  la panceta se haga un poco. Reservamos. Esto tarda unos 20-25 minutos aproximadamente.

Mientras, hacemos la salsa de nuestra burger Angus gourmet. Ponemos bastante mayonesa (8 cucharadas) en un recipiente, perejil picado y añadimos un par de cucharaditas de paté ibérico. Mezclamos y reservamos.

Os he puesto antes pan de hamburguesa de calidad ya que no puede ser el pan blando que no aguanta peso y se deshace con nada. Para tener una buena hamburguesa, hay dos cosas importantes, el pan y la carne de calidad.

Una vez hecho el inciso, seguimos. Lo primero es poner un poco de mantequilla en la plancha o sartén (si tenemos brasa es mucho mejor ya que le aporta muchísimo sabor a las carnes y hamburguesas) a fuego medio-alto y ponemos la carne de ternera. En este caso, una fantástica carne de ternera Angus de CYL. Es una carne de calidad superior y que debemos probar casi por obligación.

Colocamos el pan cortado, al mismo tiempo que hacemos la carne, sobre la plancha por su parte interior. Cuando empieza a tostarse, que será antes que la carne, apartamos y colocamos encima las lechugas y brotes gourmet. Vienen en bolsas lista para consumir. Así que podemos ponerlas directamente. Si no queréis, las limpiáis un poco bajo el agua, pero no es necesario.

Seguimos haciendo la carne. Para ello, hacer el favor de no quemarla, es un consejo. Dejar que las hamburguesas tomen color y dar la vuelta. Cuando han tomado color por los dos lados, es cuando bajamos el fuego y dejamos que se hagan a nuestro gusto. Yo las hice al punto y así poder degustar todo el sabor y la textura de la carne. Podeís fijaros que en las fotos. Está el centro de la hamburguesa de ternera Angus un poco rosa. Eso es porque está casi cruda por dentro, en la parte central. Una gozada!

Ponemos el queso cheddar encima unos segundos, antes de retirar la carne de la plancha. Así se derrite poco a poco.

Una vez tenemos la carne, la ponemos encima de las verduras. Sobre la carne con su queso, añadimos la cebolla caramelizada con la panceta. No tengáis problemas de añadir lo que queráis, le dará un toque dulce de contraste que está buenísimo.

Encima de nuestra burguer Angus ponemos la salsa que teníamos ya preparada de ibérico y su pan que habremos pasado por la plancha para terminar. Servimos con unas patatas fritas caseras y crujientes y a disfrutar de hamburguesa Angus de lujo. Bon appétit!
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Kale chips al horno

Receta de kale chips al horno

¿Cómo se hace kale chips o crujientes de kale al horno? Os enseño a preparar kale chips o chips de kale. Seguro que más de uno y una sabe los beneficios de la tan de moda kale, col rizada o berza, que es por los nombres que se le conoce. Pues bien vamos a preparar unos aperitivos o chips crujientes de kale o berza, deliciosos y que no vais a poder dejar de comer uno tras otro. Son adictivos, seguro. Son tan finos y crujientes que hasta que no los hayas probado, no vas poder imaginarlo. Tienen un sabor muy agradable, algo fuerte y salado, con un toque que recuerda al ajo pero que al utilizar aceite de oliva suaviza mucho. Si nunca has preparado unas chips de kale, no esperes más y busca col rizada o berza en tu frutería más cercana o en el supermercado. Verás como te sorprenden estos kale chips por su textura y sabor. ¿Habías probado alguna vez los kale chips? ¿Sueles cocinar la berza, col rizada o kale?


Kale chips

Kale chips al horno


Dificultad: muy baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 1 paquete de col kale limpia
- Aceite de oliva virgen


Preparación de los kale chips:


Si habéis comprado una bolsa de kale o col rizada, vendrán limpias y más que nada la parte más superior de las hojas de kale. En este caso, como vienen limpias solo tenemos que pasarlas a un recipiente y con ayuda de una tijeras, iremos quitando los tallos más gruesos. Esto lo hacemos para quedarnos solamente con las hojas. Si no lo hacemos así, se quedarán los tallos duros y sin hacer. Para preparar unos kale chips al horno para unas cuatro o seis personas vale un paquete de 200 gramos.

Si hemos comprado la col rizada entera, cortaremos las hojas y eliminaremos los tallos. Luego limpiamos bien las hojas y las secamos. Deben estar bien secas. Es importante.

Eliminar los tallos del kale

Añadir el aceite y mezclar

Una vez tenemos las hojas listas, en el recipiente añadimos una cucharadita de café de aceite de oliva virgen. Con las manos limpias iremos mezclando hasta que las hojas se hayan impregnado por igual.

Ponemos una hoja de papel para horno en la bandeja y el horno a 175 grados centígrados. Cuando haya alcanzado esa temperatura estará listo para que metamos la bandeja.

En la bandeja, mientras se calienta el horno, pondremos repartidas las hojas de kale, y una vez alcanzada la temperatura, metemos la bandeja y lo dejamos por un tiempo de ocho a diez minutos. A los cinco minutos, removemos, con ayuda de una pala o espumadera y no quemarnos, para que tomen el calor por igual. A los ocho o diez minutos debemos controlar muy bien que no se quemen. Esto es importante. Para ello abriremos el horno y con cuidado, veremos si ya están crujientes y se deshacen.

Una vez listo nuestros kale chips, sacamos del horno y ponemos sobre papel de cocina. Así eliminamos el posible exceso de aceite. Servimos inmediatamente. Bon appétit!

Si nuestros chips de kale se ponen algo blandos o no están totalmente crujientes, podemos ponerlos un minuto en el microondas a potencia media. Eso hará que eliminen agua y se desequen, por lo que quedarán de lo más crujientes.

02 agosto 2017

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Tortilla de patatas sin cebolla

Tortilla de patatas

¿Quieres preparar una tortilla de patatas? La tortilla de patatas sin cebolla o 'Spanish tortilla' es, como he dicho en anteriores ocasiones, una de las recetas más conocida internacionalmente de la gastronomía española. Nuestra tortilla española se ha convertido en la reina de los pinchos y de las celebraciones con la familia y nuestros amigos. Un plato realmente socorrido y fácil de preparar. Fácil relativamente, ya que el problema más común en las tortillas de patatas está en darle la vuelta. Para algunos esto de darle la vuelta puede ser una pesadilla y quedarse sin tortilla al caerse al suelo. Os recomiendo que, si nunca habéis preparado una buena tortilla de patatas de ocho a doce huevos, hagáis alguna más pequeña y, poco a poco os acostumbreis a darle la vuelta. Está buenísima y es un plato muy valorado dentro y fuera de España. ¿Os gusta más la tortilla de patatas sin cebolla o la tortilla con cebolla? ¿Sueles preparar tortilla de patatas sin cebolla?


Tortilla de patatas sin cebolla


Dificultad: muy bajo
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 4-6 patatas nuevas medianas
- 8 huevos frescos
- Aceite de oliva virgen
- Sal gruesa


Preparación de la tortilla de patatas sin cebolla:


Para hacer la tortilla de patatas sin cebolla pelamos las patatas y las cortaremos a dados no muy grandes o en láminas, de esta forma se hacen antes. Como vamos a pocharlas lentamente y no a freírlas, tardarán algo más de tiempo en hacerse y ponerse blandas. En una sartén echamos un fondo de aceite, algo menos de un dedo. Si queréis ver la versión fácil de la tortilla de patatas o esta fantástica receta de tortilla de patatas y bacalao os dejo los enlaces a mi blog.

Cuando el aceite está caliente agregamos las patatas y las mezclamos. Ahora podríamos añadir cebolla picada si preferimos una tortilla de patatas con cebolla, que siempre va a ser mucho más jugosa. En nuestro caso, al ser una receta de tortilla de patatas sin cebolla, simplemente agregamos la sal y tapamos.

Ponemos a fuego bajo-medio hasta que pochen y las patatas queden blandas. Tenemos que estar atentos y que no se nos quemen, por lo que si hace falta, las moveremos un poco.

pochar-las-patatas mezclar-con-los-huevos

Cuando están blandas las patatas, apartamos y reservamos, podemos dejar que se enfríen un poco y así nos queda el huevo algo más meloso. Si las añadimos inmediatamente, el huevo tiende a cuajar por el calor que desprenden las patatas.

Batimos los huevos con sal y agregamos las patatas. Si sois personas curiosas y queréis saber más cosas sobre el huevo, os dejo un artículo fantástico sobre el etiquetado y clasificación de los huevos según la normativa.

Echamos unas cucharadas de aceite de oliva a la sartén y una vez está caliente, agregamos mezcla. Le ponemos una tapadera y esperaremos a que se haga la tortilla de patatas por un lado. Cuidado de que no se queme.

Si ha cuajado un poco, con ayuda de la tapa o con un plato llano mayor que la sartén le damos la vuelta. ¡Tened cuidado, que se nos puede caer por los lados si no lo hacemos bien! Es solo cuestión de práctica.


Esperamos a que se termine de hacer y que se dore por el otro lado. Ya la tenemos lista nuestra fantástica tortilla de patatas sin cebolla. Bon appétit!



Al darle la vuelta tendremos cuidado de que no se nos caiga la tortilla, ya que puede irse hacia los lados o podemos quemarnos. También es conveniente que utilicemos una sartén buena, para que no se pegue la tortilla y queden trozos pegados al darle la vuelta.




Si la queremos más esponjosa, podemos añadirle cebolla. Algunas personas le ponen una pizca de bicarbonato para que esponje. También al hacerla podemos poner un poco más fuerte el fuego y darle la vuelta antes de que cuaje entera, de esa forma conseguimos que el huevo quede lagrimoso o meloso por dentro.


31 julio 2017

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Tarta de queso y frambuesas

Tarta de queso, leche condensada y mermelada de frambuesas

¿Queréis preparar la mejor tarta de queso? Os enseño cómo se hace una riquísima tarta de queso y frambuesas con una base de galleta que os va a encantar. La preparación es de lo más fácil que podéis imaginar y tenéis que imaginaros lo rica que está. Es la típica tarta que todos los golosos dicen; ‘Pero qué buenaaa’, cuando la prueban. Se prepara al horno y luego se mete en el frigorífico, para que esté bien fresquita a la hora de comerla. Resumiendo, una tarta de queso y frambuesas genial para una celebración o, por qué no, un desayuno o merienda y darnos un homenaje.Ya me contaréis cuando la probéis. ¿Os gustan las tartas de queso? ¿Qué mermelada te gusta añadir cuando preparas unas tarta de queso casera?

Tarta de queso y frambuesas


Dificultad: baja
Coste: bajo-medio

Ingredientes:

- 1 tarrina de queso mascarpone de 250 gramos
- 3 huevos frescos
- 1 lata de leche condensada de 350 gramos (bote pequeño)
- 1/2 vaso de leche entera
- 5 cucharadas de azúcar
- 1 paquete de galletas normales o tipo María
- 80 gramos de mantequilla
- Mermelada de frambuesas para la cobertura


Preparación de la tarta de queso y frambuesas:


Lo primero que haremos para la tarta de queso es la base de galleta. Eso le dará consistencia y soportará la tarta dando un toque crocante. Para ello vamos a triturar con la ayuda de un robot de cocina o a mano el paquete de galletas. Yo a veces las he puesto en una fuente de plástico y le he dado con el mortero, pero eso ya cada uno se busca la manera porque es bastante fácil. Una vez tenemos molidas las galletas, las vamos a mezclar con la mantequilla a temperatura ambiente. Si está fría nos va a costar mucho trabajo y lo que queremos es formar una especie de pasta. Esa pasta, la vamos a poner en un molde para tartas, a ser posible de los que se desmontan y podemos sacar la base. Para mí, son los mejores.

Extendemos la pasta o masa resultante de las galletas y la mantequilla y extendemos hasta que cubra toda la base del molde. No tiene que ser muy gruesa, entre cinco milímetros y un centímetro de grosor. Si veis que os quedáis cortos podéis mezclar más galletas con mantequilla, pero no os recomiendo que pongáis la base más gruesa porque luego no queda bien. Demasiada galleta y no resulta tan agradable.

Una vez lo tenemos, metemos el molde en el horno a 160-170 grados durante 10 minutos para que se haga la base. Pasado ese tiempo sacamos y dejamos enfriar.

Mientras, si queréis podéis hacer la tarta en sí. Lo digo por aprovechar el tiempo. En un recipiente o bol ponemos los tres huevos, y vamos a utilizar la batidora para mezclar todo, por eso os dije que era muy fácil. Batimos los huevos, añadimos el azúcar, la leche, batimos y agregamos la leche condensada y el queso mascarpone. Todo con batidora y mezclar bien. Una vez todo homogéneo, lo echamos con cuidado sobre la base de galleta que teníamos lista.

Metemos en el horno a 170-180 grados y dejamos 35-45 minutos. Si veis que se dora demasiado por arriba antes de ese tiempo, poner un papel de aluminio doblado encima, de esa forma el calor no dará directamente y tarda más en dorarse. La sacamos y veremos que está algo líquida, no pasa nada! No asustaros. Dejamos reposar y poco a poco irá cuajando. Una vez está a temperatura ambiente la metemos en el frigorífico y dejamos enfriar totalmente. Cuando vayamos a desmoldar la tarta de queso, le ponemos la mermelada de frambuesas como cobertura . Ya tenemos lista nuestra tarta de queso para comer bien fría. Bon appétit!

28 julio 2017

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Morcilla de Burgos frita

Receta de morcilla de Burgos frita

Si aún no habéis probado la morcilla de Burgos frita al estilo tradicional, os voy a enseñar la receta para prepararla y que os chupéis los dedos. Vamos a conseguir un bocado crujiente por fuera y tierno por dentro con un sabor realmente deliciosos. Es una receta de lo más simple y requiere muy poco tiempo para su elaboración, así que, si tenéis la suerte de adquirir una morcilla tradicional de Burgos, esta es una de las mejores maneras y más conocidas de prepararla. La morcilla de Burgos frita se suele ir acompañada de puré de patatas, pimientos asados o del piquillo, incluso huevos fritos, así que dejaré esas sugerencias como acompañamiento. Os dejo también el enlace para que preparéis, ya que estamos inmersos en este producto tan característico, unas fantásticas croquetas de morcilla de Burgos, solo tenéis que pinchar en el enlace. ¿Qué os parece este aperitivo de morcilla de Burgos frita? ¿Tenéis alguna otra forma de preparar la morcilla de Burgos?

Morcilla de Burgos frita


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 1 morcilla de Burgos tradicional
- Harina de trigo
- Aceite para freír
- Puré de patatas casero para acompañar


Detalle morcilla de Burgos frita

Preparación de la morcilla de Burgos frita:


Cortamos la morcilla de Burgos a rodajas de unos dos centímetros de grosor con un cuchillo bien afilado. Si las hacemos más pequeñas se pueden partir y deshacer al freír. Quitamos el pellejo que reviste a las rodajas de morcilla.

Pasamos por harina las rodajas cortadas y reservamos. Tienen que quedar bien cubiertas de harina.

Enharinar bien las rodajas de morcilla de Burgos

Ponemos una cacerola al fuego con abundante aceite a fuego fuerte. Os digo una cacerola ya que tienen que cubrirse bien las rodajas de la morcilla de Burgos para que se frían por igual.

Cuando está el aceite bien caliente, eso es muy importante, freímos las rodajas un par de minutos hasta que toman color. Las pasamos inmediatamente a papel de cocina para eliminar el exceso de aceite de fritura. Hacemos la misma operación y freímos el resto de rodajas.

Cuando han eliminado el aceite sobrante ya están listas para comer. Podemos acompañarlas con puré de patatas casero, tiras de pimientos asados o con huevos fritos, como os dije con antelación. Bon appétit!

20 julio 2017

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Calamares en salsa americana

Calamares o puntillitas en salsa americana

Si os gusta la salsa americana, estos calamares en salsa americana van a ser toda una locura. Yo hago la sala americana y les agrego las rodajas de calamares bien limpios o en este caso las puntillitas enteras. Una forma realmente increíble de comer chipirones, calamares o incluso otro tipo de pescado como la pescadilla. La salsa americana casera con su toque picante la hace irresistible. Esta forma de preparar los calamares en salsa americana o como en mi caso os he comentado, puntillitas, podéis verlo mucho con frecuencia en las conservas. Hay muchísimas personas a los que les encanta la salsa americana y más aún los calamares. Si queréis sorprender a todos en casa o incluso en la oficina con un plato de lujo, os recomiendo que los preparéis. Os van a quedar unos calamares tiernos y jugosos con un sabor increíble. ¿Habías probado alguna vez los calamares en salsa americana casera? ¿Tienes algún truco para preparar unos fantásticos calamares o chipirones en salsa americana?

Calamares en salsa americana


Ingredientes: (4-6 personas)

- 1 kilo de calamares en rodajas, chipirones o puntillitas
- 1 cebolla mediana
- 3 dientes de ajo
- 1/2 kilo de tomates maduros
- Las cabezas de varias gambas, langostinos o marisco en general..
- Coñac o brandy
- Vino blanco
- Caldo de pescado
- Pimienta molida
- Pimentón dulce
- Cominos
- Salsa picante o cayena
- Espesante instantáneo de harina refinada de trigo
- Sal
- Aceite de oliva virgen


Preparación de los calamares en salsa americana:


Como no quiero ser repetitivo y la receta de salsa americana casera ya la tenía escrita, os voy a dejar el enlace para que podáis acceder de nuevo a la receta y leerla para que la preparéis. Una vez tenemos lista nuestra salsa americana, Lo que hacemos es añadir las rodajas o trozos de calamares, chipirones, o en este caso las puntillitas bien limpias. ¿Queréis saber cómo se limpian los chipirones? Os dejo también el enlace.

Dejamos que se hagan a fuego medio durante unos diez minutos, no le hace falta más tiempo. Pasados los diez minutos, y si habéis utilizado chipirones o puntillitas, veréis que han soltado algo de tinta y posiblemente ha oscurecido un poco la salsa. Esa tinta le va a dar a nuestra salsa americana un sabor realmente bueno. No os preocupéis por eso.

Apartamos y dejamos unos minutos para que los sabores se asienten. Pasados esos minutos ya podremos servir nuestros calamares en salsa americana con unas buenas rodajas de pan para mojar en la salsa americana. Bon appétit!

13 julio 2017

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Solomillo cerdo al Pedro Ximénez con verduras

Solomillo cerdo al Pedro Ximénez con verduras

Hoy toca receta de solomillo de cerdo al Pedro Ximénez con verduras. Un plato para los amantes del buen comer que combina una carne magra y tierna con este magnífico vino de con la denominación Jerez-Xerés-Sherry, verduras y unas patatas como acompañamiento. Por supuesto, son platos que piden a gritos un buen pan casero que acompañe en la mesa para mojar 'sopones' en la salsa. Esto no lo podrán hacer los celíacos, a no ser que el pan no contenga gluten. Pero por lo demás, pueden prepararla perfectamente.

Yo he contado el solomillo a medallones. lo que hace el plato mucho más fácil de comer y su presentación es realmente atractiva. Creo que la foto es de las que invitan a dar un bocado, ¿No pensáis los mismo viendo el plato de solomillo al Pedro Ximénez con verduras de la foto? La diferencia con la preparación otros platos al Pedro Ximénez que todos conocemos, y si no la conocéis os dejo la receta de carrillada al Pedro Ximénez con champiñones y jamón ibérico en el enlace, es que esta salsa lleva verduras y la hace más suave de sabor. Si no os gustan las comidas excesivamente dulces o con contrastes de sabores destacados, esta es vuestra opción ideal.

Aunque se aprecia el toque dulce, es un matiz que le otorga sabor al plato y que las verduras atenúan para que quede en un segundo plano. Animaros a probar este solomillo al Pedro Ximénez con verduras porque está riquísimo. ¿Eres amante a los platos para mojar pan como este solomillo al Pedro ximénez con verduras? ¿Tienes algún truco para hacer una salsa de verduras con la que chuparse los dedos?

Solomillo cerdo al Pedro Ximénez con verduras


Solomillo de cerdo al Pedro Ximénez con verduras



Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4 personas)

- 2 solomillos de cerdo medianos
- 6 dientes de ajo
- 1 cebolla grande
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento rojo
- 1 tomate maduro
- 1 zanahoria
- 4-6 patatas medianas
- 1 botella de vino Pedro Ximénez
- Aceite de oliva virgen
- Harina de trigo (de maíz si eres celíaco/a)
- Sal
- Pimienta molida

Preparación de Solomillo al Pedro Ximénez con verduras:


Cortamos los solomillos a medallones de unos dos centímetros de grosor. Reservamos.

A continuación, limpiamos y cortamos las verduras. Los ajos los cortamos por la mitad. El tomate lo pelamos y el  resto no hace falta que las cortemos muy finas porque luego vamos a pasarlas por la batidora. Reservamos.

Ponemos una olla exprés a fuego alto con un unas ocho cucharadas soperas de aceite de oliva virgen. Inmediatamente después de que está el aceite caliente, vamos a ir introduciendo los medallones de solomillo, previamente pasados por harina. Si eres celíaco o celíaca, los puedes pasar por harina de maíz o dejarlos sin harina. Iremos metiendo los medallones poco a poco y no todos de una vez. Vamos a sellarlos y solo tienen que tomar color por fuera. El fuego tiene que ser alto para esto y por eso no los metemos todos a la vez.

Los que están listos, los pasamos a un recipiente fuera de la olla y reservamos.

Una vez están todos, bajamos a fuego medio y agregamos los dientes de ajo. Se freiran muy rápido, así que, cuando empiezan a tomar color, añadimos la cebolla y pasados unos minutos, el resto de verduras menos el tomate.

Cuando las verduras empiezan a estar blandas, agregamos el tomate sin piel a trozos y salpimentamos. Dejamos cinco minutos y agregamos la carne.

Mezclamos y añadimos medio vaso de vino Pedro Ximénez. Dejamos unos minutos para que evapore el alcohol y a continuación, cubrimos con agua caliente para no cortar la ebullición en exceso.

Ponemos la olla a presión aproximadamente 15-20 minutos para que la carne se ponga tierna (el tiempo depende de la olla) Si queremos adelantar, podemos pelar las patatas, cortarlas al gusto e ir friendo las patatas. Si queréis saber cómo hacer unas patatas fritas perfectas, os dejo el enlace.

Una vez pasado el tiempo, retiramos la olla y la abrimos. por supuesto, tened cuidado y hacedlo una vez ha soltado la presión interior. Retiramos la carne con ayuda de unas pinzas y pasamos los medallones a una recipiente fuera de la olla. Reservamos.

Trituramos el contenido de la olla, ponemos de nuevo a fuego bajo y volvemos a meter la carne junto a la salsa. Rectificamos de sal si hace falta y dejamos que tenga el punto que más nos guste de espesor. Si no hace falta estarán listos nuestros medallones de solomillo de cerdo al Pedro Ximénez y verduras. Presentamos junto a las patatas fritas y a mojar pan, si no eres celíaco, claro. Bon appétit!

07 julio 2017

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Yogurt natural casero

Cómo hacer yogurt natural casero

¿Sabes cómo se elabora el yogurt natural? Hoy te enseño la receta del yogurt natural casero. Si no tienes una yogurtera, te voy a enseñar a preparar en casa y en menos tiempo del que imaginas, yogurt natural sin aditivos ni conservantes artificiales. Si tienes yogurtera, este artículo quizás te venga bien para probar un día y preparar tus primeros yogures sin necesidad de hacer un gasto energético extra. Os voy a enseñar lo fácil que es simplemente teniendo un yogurt  natural y leche entera. Os van a salir unos yogures caseros, muy económicos, cremosos e increíblemente ricos. Si sois unos apasionados de este postre lácteo, os aseguro que os va a encantar hacerlo y luego ir perfeccionando la receta para darles vuestro toque personal y genuíno que marcará la diferencia. ¿Habéis alguna vez preparado yogurt casero? ¿Tienes algún truco para hacer tus yogures naturales en casa?


Yogurt natural en casa


Yogurt natural casero



Dificultad: baja
Coste: muy bajo

Ingredientes: (8 unidades aprox)

- 1 litro de leche entera
- 1 yogurt natural sin azúcar
- Azúcar (opcional)
- Mermelada (opcional)
- 1 vaina de vainilla natural (opcional)


Preparación de yogurt natural casero:


Para hacer el yogurt natural en casa vamos a necesitar un termómetro de cocina o seguir unos pequeños trucos que os voy a escribir. Con el termómetro es más fácil porque podremos controlar mejor las temperaturas, pero yo los hice sin termómetro y también me salieron los yogures. Así que no tengáis miedo a que no os salgan si no tenéis el termómetro. Dudo que el que inventó el yogur tuviera a mano en ese momento un termómetro digital o algo parecido... ;)

Lo primero que hacemos es poner un litro de leche entera, así queda mucho más cremoso, en una olla a fuego medio. Bien, tenemos que dejar que la leche vaya adquiriendo temperatura hasta que llegue a los 80-85 grados. Ahí es cuando debemos apartar la leche y que no se siga calentando. Para ello es para lo que vamos a utilizar el termómetro, si es que lo tenemos, como en mi caso o hacemos el truco de la abuela para hacer yogur casero. Simplemente, cuando está la leche humeante, pero sin llegar a hervir, es cuando podemos apartarla del fuego.



Yo no la mantengo tiempo a esa temperatura, es simplemente que llegue a los 85 grados. He leído por ahí algunas recetas que mantienen esa temperatura, hasta diez minutos, pero yo no lo hago y salen unos yogures caseros cremosos y realmente increíbles.

Segundo paso, que no es nada más y nada menos que esperar. Esperar hasta que la leche baje la temperatura a unos 45-50 grados centígrados. Otra vez, si tenemos termómetro, lo utilizaremos para comprobar la temperatura. Que no tenemos, pues volvemos al truco casero para hacer yogures que es meter el dedo (limpio) en la leche y mantenerlo durante cinco segundos. Si está caliente pero no nos quema, más o menos es la temperatura ideal. Así que sería el momento de agregar el yogurt natural que teníamos reservado y deberá está a temperatura ambiente. Recordar eso. Movemos primero el yogur con una cucharilla y agregamos a la leche. Removemos para mezclar.

Aquí es donde podemos agregar azúcar a nuestros yogures. Yo les puse ocho cucharillas de azúcar. Una más o menos por yogurt. También os tengo que contar un secreto. Mientras tomaba la temperatura la leche, agregué una vaina de vainilla. imaginaros qué sabor tan rico que tenían luego. Antes de agregar el yogur y el azúcar, la retirais.

Rellenar los envases con la leche

Una vez mezclado todo. Pasamos la leche a envases o botes de cristal. Yo lo hice en botes de plástico. Luego iba cogiendo el yogurt y los pasaba a un cuenco. Si lo queréis hacer individuales, podéis hacerlos. Una vez tenemos la leche en los envases y cerrados, los metemos dentro de una nevera de playa. Ponemos los botes unos encima de otros con cuidado y cerramos la nevera bien. Así la nevera mantendrá la temperatura más tiempo y hacen su trabajo los fermentos lácteos.

Yo los hago por la noche y los dejo hasta el día siguiente sin abrir la nevera. Cuando la abro, están listos para meterlos en el refrigerador y consumir fresquitos pasadas unas dos o tres horas que habrán cuajado aún más. Están, incluso mejor de un día para otro. Si veis que tienen suero, podéis quitarlo sin problemas antes de servirlos. Yo pongo un poco de sirope de fresa o frutas abajo, en un cuenco y encima agregar el yogurt natural casero. Está delicioso. Bon appétit!

02 julio 2017

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Croquetas de morcilla de Burgos caseras

Croquetas caseras de morcilla de Burgos

Estas croquetas de morcilla de Burgos caseras os van a volver locos a todos. Si sois amantes incondicionales de todo tipo de croquetas y estas no las conocéis, ya podéis tomar buena nota de la receta porque están para chuparse los dedos. Yo las hice con la forma de croqueta clásica, pero si al prepararlas le dais forma de bolitas, siempre podremos decir que hemos preparado unos caprichos de morcilla de Burgos y quedamos como verdaderos profesionales con un toque elegante y cool. Es lo que tiene la cocina, cambias un detalle y nombre y ya estás inventando. O no... ;) Como vais a tener la oportunidad de leer abajo, las croquetas de morcilla son realmente fáciles de preparar y podemos presentarlas posteriormente con un puré de patatas, que es la forma más tradicional con lo que podemos encontrar la morcilla de Burgos. La morcilla de Burgos es un embutido que está fabricado a base de arroz, manteca y sangre de cerdo y especias. Tiene un sabor único y delicado que la hacen inigualable, por lo que el sabor de estas croquetas es sutil y sin contrastes excesivos. Vamos a conseguir todo el sabor de la morcilla de Burgos en un pequeño bocado. ¿Habeis probado alguna vez las croquetas de morcilla caseras? ¿Tienes algún truco para que salgan unas croquetas de morcilla de Burgos irresistibles?


Detalle croquetas morcilla de Burgos

Croquetas de morcilla de Burgos


Dificultad: baja-media
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 1 morcilla de Burgos de unos 650 gramos
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 2-3 huevos
- Harina de trigo
- Leche
- Mantequilla
- Aceite de oliva
- Pan rallado o panko japonés
- Puré de patatas
- Pimienta molida
- Sal


Preparación de las croquetas de morcilla de Burgos:


Ponemos una sartén a fuego medio con media morcilla picada. Refreímos y una vez lista, sin quemarla, apartamos y reservamos.

Refreír la morcilla de Burgos

En otra sartén grande y antiadherente echamos tres cucharadas soperas bien colmadas de mantequilla y un par de cucharadas de aceite de oliva. Ponemos la sartén a fuego bajo-medio y agregamos los dientes de ajo picados muy finos y cuando están tomando color, la cebolla entera picada.

Moveremos el sofrito de vez en cuando hasta que la cebolla haya tomado un color tostado pero sin quemarse.  A continuación, añadimos tres cucharadas colmadas de harina a la sartén. la vamos a pasar por un colador para que la harina tome aire y quede suelta. Así evitaremos en gran medida los grumos a la hora de hacer las croquetas. Vamos a ir removiendo durante un minuto más o menos hasta que la harina vaya tostando un poco. lo suficiente para que no sepa luego a cruda. Veréis que se hace una especie de masa que cuesta un poco trabajar. No os preocupeis.


Os aconsejo que utilices utensilios de cocina de bambú o una olla de acero inoxidable donde podamos trabajar con varillas para batir metálicas sin estropear la olla.


Inmediatamente después bajamos el fuego un poco y añadimos un chorro de leche fría. Movemos enérgicamente con las varillas hasta que la masa haya absorbido el líquido. Es un proceso rápido. Añadiremos un chorro más de leche y seguiremos moviendo. De nuevo la masa irá absorbiendo líquido y poco a poco, se irá volviendo más fácil de trabajar. Repetiremos la operación hasta que consigamos una crema líquida, sin grumos. Debemos mover siempre la masa para que no se vaya al fondo y se asiente.  Salpimentamos.

Dejamos que la masa hierva, sin dejar de mover, y vaya adquiriendo densidad. Cuando está bastante densa, tenéis que pensar que no puede ser líquida ya que debemos dar forma a las croquetas posteriormente, añadimos la morcilla de Burgos que teníamos reservada, mezclamos dejamos un par de minutos y apartamos.

Agregar la morcilla

Mezclar la morcilla con la bechamel

Dejar enfriar la masa

Dejamos unos minutos a que temple la temperatura y pasamos la masa a una bandeja o recipiente para posteriormente, cuando esté fría, taparla y dejarla en el frigorífico al menos tres horas.

Una vez pasado ese tiempo, la masa ha tomado cuerpo y, con ayuda de una cucharilla iremos tomando porciones y haciendo con las manos las croquetas. Las pasaremos por harina y luego por huevo batido y pan rallado. Os he puesto en los ingredientes que utilices panko japonés y también puré de patatas. Podéis mezclar el panko o el pan rallado con los copos de puré de patata. De esa forma os saldrá un empanado fantástico y de lo más crujiente. Yo utilicé panko japonés y copos de puré de patatas. Quedaron unas croquetas de morcilla de Burgos con un exterior increíblemente crujiente.

Empanar las croquetas de morcilla de Burgos

Cuando tenemos las croquetas ya empanadas, freímos con abundante aceite caliente y pasamos a un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servimos nuestras croquetas de morcilla de Burgos con un poco de puré de patatas casero en forma de tapa o pincho. Bon appétit!

23 junio 2017

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Patatas Cajún o al estilo Cajún

Receta de patatas Cajún Deluxe

¿Conoces las patatas Cajún o al estilo Cajún? Imagina unas patatas con un sabor intenso e increíble a especias y con un toque picante. Así son las patatas Cajún Deluxe. Cuando las pruebes verás que las patatas están tiernas por dentro y crujientes por fuera, con unas especie de costra natural que le otorga el gratinado en el horno. Normalmente las patatas Cajún se hacen al horno, pero hay quien las prepara también en la Thermomix, en bolsa de asar o incluso hacen las patatas Cajún en el microondas. Aunque no creo que queden igual. Las patatas al estilo Cajún podemos presentarlas tanto en gajos, con su piel y bien limpias o como estas que vamos a ver ahora. Son patatas pequeñas parecidas a las francesas y con las que vamos a darle un toque original y diferente a la receta de patatas Cajún, pero respetando el sabor original. Vais a ver que la receta de estas patatas es verdaderamente sencilla y que no requiere mucho tiempo en su preparación. El resultado es fantástico y sorprendente por su exquisito sabor. ¿Has probado alguna vez las patatas Cajún? ¿Tienes algún truco o añades un ingrediente secreto cuando haces patatas Cajún?  ¿Eres un amante a las patatas? Mira qué receta de patatas fritas perfectas te propongo en mi blog. Ya sabes que puedes dejar tu aporte en los comentarios sobre la receta. ;)

Patatas Cajún o al estilo Cajún


Dificultad: baja
Coste: Muy bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 1 kilo de patatas pequeñas o tipo francesas
- 1 diente de ajo
- Orégano seco
- Tomillo seco
- Sal
- Pimentón de calidad dulce
- Pimentón de calidad picante (opcional)
- Pimienta molida
- Aceite de oliva



Preparación de las patatas Cajún:


Como os he comentado antes, podemos hacer las patatas Cajún limpiandolas bien y posteriormente, cortarlas en gajos, con la piel incluída. Yo os propongo esta forma que me parece también que respeta el sabor y con el que le vamos a dar un toque diferente a nuestras patatas al estilo Cajún.

Pelamos las patatas y limpiamos con agua. Las patatas las compraremos pequeñas o por lo menos elegiremos las que tengan un tamaño pequeño, parecido a las patatas francesas. Reservamos.


La cocina Cajún, al igual que las patatas, se caracteriza por sus colores rojizos y sus sabores intensos.


A continuación, esta parte me encanta, la parte de las especias, vamos a echar en un mortero un puñado de sal gruesa, una pizca de pimienta molida, dos cucharadas de pimentón dulce y el diente de ajo. Majamos y mezclamos bien.

Echamos el contenido del majado en una bolsa de plástico apta para alimentos, (os vale una para congelados como la que utilicé yo), echamos dentro un par de cucharadas de orégano y un de tomillo. Si queremos dar un toque más picante, es ahora cuando añadimos una pizca de pimentón picante.

Añadimos 5-6 cucharadas soperas de aceite de oliva y metemos las patatas junto a las especias. Agitamos y mezclamos bien. Así no manchamos nada. Por cierto si te gusta este estilo de cocina, con pimentón de calidad y sabores intensos, prueba a hacer esta receta realmente rica de la cocina extremeña, como son las patatas revolconas. Te van a encantar.

Mezclar las patatas con especias Cajun

Una vez mezcladas, las dejamos en la bolsa y ponemos a calentar el horno arriba y abajo a 180 grados.

Cuando ha alcanzado la temperatura, ponemos un papel para horno encima de la bandeja y volcamos el contenido de la bolsa. Cubrimos con un papel de aluminio por encima. Así no se quemarán demasiado nuestras patatas Cajún y se harán bien por dentro. No os pongo un tiempo específico para que estén listas, podemos mirar, pinchando con un palillo, si están tiernas por dentro pasada media hora. Los tiempo varían según el horno.

Cuando ya están casi listas o listas, quitamos el papel de aluminio para que empiecen a dorar. Les daremos la vuelta cuando sea necesario. Una vez listas, podemos presentar nuestras patatas Cajún en un cartucho de papel de estraza natural o también en una especie de nido para que nuestros comensales se vayan sirviendo. Bon appétit! ¿Te ha gustado esta receta de patatas al estilo Cajún? Deja tus comentarios!