18 octubre 2017

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Tabulé o taboulé de verduras tradicional

Tabule o taboule de verduras tradicional

¿Quieres preparar una ensalada tabulé de verduras con cous cous? El tabulé, taboule o tabbouleh es una receta tradicional de la cocina árabe que se está haciendo cada día más popular en occidente. Se trata de una ensalada, por regla general vegetariana, compuesta de sémola de trigo, bulgur, cebolletas o cebollas, lechuga, abundante perejil, tomate, menta o hierbabuena y zumo de limón, entre otros ingredientes. Estos ingredientes de la ensalada taboulé pueden variar en función de un lugar u otro pero no mucho por regla general. Es una ensalada fresca, fácil, realmente sana y por supuesto riquísima que se prepara principalmente en verano, cuando aprieta más el calor. Esta receta de tabulé es más tradicional y original de la zona del Magreb, ya que vamos a utilizar cous cous como ingrediente principal. Si utilizamos trigo bulgur estaremos preparando un tabulé más típico de la zona de Siria y Líbano. ¿Has probado alguna vez taboulé al estilo árabe?

Tabule o taboule de verduras tradicional

Tabulé o taboulé de verduras


Ingredientes: (4-6 personas)

- 300 gramos de cous cous
- Pimiento rojo
- 2 tomates
- 1 cebolla blanca o cebolleta
- 1 lechuga (opcional)
- 1 calabacín (opcional)
- 1 manojo grande de perejil fresco
- 1 limón
- 1 puñado de pasas (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta molida


Preparación de tabulé o taboulé de verduras:


Ponemos en un recipiente amplio el cous cous. Calentamos la misma cantidad de agua con un poco de sal y, cuando hierva, la añadimos al recipiente la sémola de cous cous y el zumo de medio limón. Tapamos y retiramos del fuego. Reservamos.

Limpiamos y cortamos todas las verduras al mismo tamaño. En dados no muy grandes. Reservamos.

Picamos todo el perejil fresco. Para el tabule se utiliza mucho perejil, así que agregar en abundancia. Reservamos.

Una vez pasados unos quince minutos desde que apartamos el cous cous para preparar el tabulé, separamos los granos de la sémola con ayuda de un tenedor. Así quedarán mucho más sueltos.

Mezclamos todos los ingredientes que teníamos preparados. Las verduras picadas, incluyendo si queréis lechuga y calabacín, las pasas (opcional aunque yo le puse) y el perejil picado finamente. Añadimos el zumo del medio limón que teníamos reservado, unas seis cucharadas de aceite de oliva virgen extra y salpimentamos. Dejamos enfriar en la nevera, para servir el tabulé o taboulé de verduras bien frío. Bon appétit!



Podemos presentar el tabulé de verduras encima de hojas de parra bien limpias, queda fantástica.

13 octubre 2017

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Lasaña de calabaza con verduras y nueces

Receta de lasaña de calabaza con verduras y nueces

¿Quieres preparar una lasaña de calabaza y verduras? Hoy te enseño esta receta de lasaña muy fácil a base de calabaza, verduras y nueces. Normalmente las lasañas las solemos hacer con pasta, ya sea precocinada o fresca que hagamos nosotros mismos en casa. La pasta casera siempre es mucho mejor que la comprada y podemos darle nuestro toque personal. Con la llegada del otoño y teniendo tantos productos frescos de temporada, como son las calabazas y las nueces ¿Por qué no preparar una lasaña diferente a base de verduras y que el ingrediente principal sea la calabaza?  Vais a ver que esta receta es sencilla y con un sabor realmente espectacular. Al llevar una bechamel no sería apta en principio para personas celíacas, pero si sustituimos la harina por harina de garbanzos, maíz o arroz, no tendremos problemas y podría ser una receta para celíacos. Para los veganos tendríamos que eliminar también la leche y sustituir por leche de almendras o soja y el queso, que tendría que ser un queso vegano o directamente no poner ninguno y la mantequilla por aceite de oliva. Así que cambiando dos o tres ingredientes, esta lasaña de calabaza con verduras y nueces es apta para todo el mundo. ¿Qué os parece esta receta con calabaza y verduras?

Lasaña de calabaza con verduras y nueces

Lasaña de calabaza con verduras y nueces


Dificultad: media
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4 personas)

- 1 calabaza en un trozo de 500 gramos
- 2 dientes de ajo
- 1 puerro
- 1 zanahoria
- 1 calabacín
- Leche (sin lactosa, de almendras, etc para veganos...)
- Harina (sin gluten, etc para celíacos)
- Queso mozzarella (otro diferente para veganos)
- Mantequilla
- Sal
- Pimienta molida
- Tomillo
- Semillas de sésamo
- Nueces peladas y troceadas
- Aceite de oliva virgen


Preparación de lasaña de calabaza con verduras y nueces:


En una sartén a fuego medio y con un buen chorro de aceite de oliva virgen ponemos los dientes de ajo laminados a dorar. Cuando empiezan a tomar color, agregamos la zanahorias troceada a dados pequeños. Rehogamos unos minutos y añadimos el calabacín también a dados pequeños y el puerro picado. Salpimentamos y dejamos que las verduras se pongan blandas. Cuando están casi listas, añadimos un poquito de tomillo, un puñado de nueces picadas, mezclamos y apartamos cuando las verduras están listas. Reservamos.

Poner las rodajas de calabaza a la plancha

Quitamos la piel a la calabaza y cortamos láminas de algo medio centímetro aproximadamente. Intentad que sean a lo largo. Eso dependerá más o menos de la calabaza que hayamos comprado. Podéis ver en la foto las rodajas que yo pude sacar de la calabaza para hacer la lasaña.

Una vez tenemos las rodajas que sustituyen a la pasta para la lasaña, las ponemos en una plancha o sartén, sin nada de aceite. Dejamos que se pongan blandas pero no en exceso. Que queden 'al dentes', si las dejamos mucho tiempo, se pondrán demasiado tiernas. Iremos apartando a medida que se hacen a la plancha. Reservamos.

Podemos poner la lasaña en un papel para horno, encima de la bandeja del horno directamente o en una fuente. Como son lasañas de calabaza individuales, cuando estén listas las pasaremos a cada plato con mucho cuidado. Las dos opciones son válidas. Yo utilicé una fuente de cristal apta para horno. Así que si utilizais una fuente, untar con aceite para que no se quede pegada la lasaña. Reservamos.

Ahora vamos a montar la lasaña, pero para ello necesitamos tener una bechamel lista. Si queréis hacer una salsa bechamel casera podéis ver cómo se hace en el enlace. Otra opción es comprarla. La venden lista para utilizar en muchos supermercados. Eso nos aceleraría el proceso.

Ir formando capas de calabaza para la lasaña

Una vez que tenemos una salsa bechamel para cobertura, es decir, no muy espesa, podemos montar la lasaña de calabaza con verduras y nueces.

Lasaña de calabaza con verduras y nueces lista para el horno

Para ello ponemos encima de del papel para horno o bandeja un par de rodajas de calabaza para que que hagan un cículo, si queda un hueco en el centro podemos poner un trozo de calabaza. Encima ponemos una cucharada de verduras, un poco de queso mozzarella rallado y sobre el conjunto, trozos de nueces y un poco de bechamel. Cubrimos con más calabaza y volvemos a repetir la operación. Así hasta tres veces.

Culminamos la lasaña con un poco de verdura, bechamel y queso. Por encima añadimos un puñado de semillas de sésamo. Metemos en el horno y gratinamos. Cuando haya tomado la lasaña un color tostado y está gratinada, sacamos del horno y lista para servir en porciones individuales. Bon appétit!

08 octubre 2017

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Chip o crujientes de kale al microondas

Chips o crujientes de kale al microondas

¿Has preparado alguna vez chips o crujientes de kale al microondas? La col kale es también conocida como col rizada o berza de toda la vida que tiene muchísimos nutrientes y son realmente sanas. Hoy os enseño a preparar unos chips o crujientes de kale en microondas para que los disfrutéis con la familia o los amigos como un aperitivo diferente y rico. En esta ocasión estos crujientes de col rizada los he preparado con el microondas, pero también podéis visitar una receta en la que utilizo horno para hacer estos mismos chips. El resultado es exactamente el mismo, pero la forma de prepararlos es diferente. La verdad es que siempre es más práctico el hacerlos en un microondas y no tener que encender el horno, pero si vais a hacer pan o pizza, siempre podéis aprovechar que lo vais a utilizar. El resultado es unos crujientes de kale o col rizada que se deshacen en la boca y que cuando empiezas a comerlos, no puedes parar. Tienen un sabor intenso, muy especial y siempre debemos utilizar la parte de las hojas, desechando la parte más gruesa del tallo. Probar a hacerlos porque están realmente ricos. ¿Prefieres esta receta de chips de kale al microondas o te quedas con la forma clásica al horno?

Chips o crujientes de kale al microondas



Dificultad: muy baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 1 paquete de kale (col rizada o berza) limpia
- Especias al gusto (opcional)
- Aceite de oliva virgen




Preparación de los crujientes de kale al microondas:

Las bolsas de kale o col rizada vienen limpias y listas para su consumo y en este caso solo tenemos que pasarlas a un recipiente y con ayuda de una tijeras, iremos quitando los tallos más gruesos. Esto lo hacemos para quedarnos solamente con las hojas. Si no lo hacemos así, se quedarán los tallos duros y sin hacer. Para preparar unos kale chips para unas cuatro o seis personas vale un paquete de 200 gramos. Si queréis ver cómo preparar los chips de kale al horno, podéis visitar la receta en el enlace.

Si hemos comprado la kale entera, cortaremos las hojas y eliminaremos los tallos. Luego limpiamos bien las hojas y las secamos. Deben estar bien secas. Es importante.

Eliminar los tallos del kale

Una vez tenemos las hojas listas, en el recipiente añadimos una cucharadita de café de aceite de oliva virgen. Con las manos limpias iremos mezclando hasta que las hojas se hayan impregnado por igual. Si queréis echar alguna especia que os guste por encima, ahora es el momento de mezclarlas.

Las ponemos en un plato apto para microondas. Si no caben todas, no os preocupéis y hacerlas en varias tandas. Metemos las hojas de kale en el microondas y lo ponemos a potencia máxima durante tres minutos.

Pasado ese tiempo, si aún no están totalmente crujientes, iremos poniendo el microondas a intervalos de 30 segundos hasta que estén totalmente crujientes. Hacemos lo mismo con el resto de hojas de col rizadas que teníamos preparadas y listas para comer. Bon appétit!

04 octubre 2017

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Yemas de Santa Teresa de Ávila

Yemas de Santa Teresa de Ávila

¿Quieres preparar una postre típico como las yemas de Santa Teresa de Ávila? Hoy te enseño a hacer este fantástico postre típico de la cocina española como son las yemas de Santa Teresa o yemas de Ávila. Es una receta tradicional y artesana procedente de la provincia de Ávila y que está realmente deliciosa. La receta de las yemas es muy fácil y os la voy a explicar paso a paso para que no os perdáis detalle. Un postre de convento que está al alcance de cualquiera que quiera hacerlas en casa. ¿Habías probado antes las yemas de Santa Teresa de Jesús? Ya sabes que puedes dejar tus comentarios y contarnos qué dulces de convento son los que más te gustan.

Yemas de Santa Teresa de Jesús


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (12 yemas)

- 12 huevos frescos
- 200 gramos de azúcar blanco
- 140 ml de agua
- Azúcar glas
- 1 limón (opcional)


Preparación de las yemas de Santa Teresa:


Cascamos los huevos y separamos las claras de las yemas. Nos van a servir las yemas, como su propio nombre indica, yemas de Santa Teresa, así que reservamos las yemas y las claras las guardamos en el frigorífico para aprovecharlas más adelante.

En una olla echamos el agua y el azúcar blanco. Ponemos al fuego bajo y llevamos a ebullición. Lo que vamos es a preparar un almíbar a punto de bola. Es decir, muy espeso. Aquí es donde podemos añadir la corteza del limón, pero es opcional y la retiraremos siempre una vez que el almíbar está en su punto y antes de echar las yemas batidas.

Ponemos el fuego al mínimo. Batimos las yemas suavemente y vamos a ir añadiendo las yemas batidas al almíbar, poco a poco, en un hilo y sin dejar de mezclar o remover. Es un proceso algo lento pero imaginaros el resultado.

Seguiremos moviendo hasta que vaya espesando. Cuando se separa de las paredes está listo y apartamos. Dejamos enfriar hasta que está tibio.

Espolvoreamos azúcar glas o glasé en la mesa. Nos impregnamos las manos de azúcar para que no se nos pegue la pasta de las yemas. Pasamos la pasta a la mesa y espolvoreamos con el azúcar glas.

Tomamos un trozo y hacemos una bola con las manos impregnando con el azúcar glass. De esa forma no se nos quedará pegada a la mano y será más fácil hacer las bolas de yema de Santa Teresa.

Las pasamos a unas tulipas o capsulitas de papel como los de las magdalenas. Dejamos enfriar y listas para comer. Si queremos darle un toque diferente, podéis hacer un almíbar aparte y bañarlas antes de ponerlas en el papel. De esa forma se os queda una capa crujiente de azúcar alrededor de la yema cuando se enfría. Bon appétit!

29 septiembre 2017

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Cómo cocer galeras o cigalas

Como cocer galeras o cigalas

Si buscas cómo cocer galeras o cigalas para que estén realmente sabrosas, sigue leyendo este artículo porque te voy a dar unos pequeños consejos y trucos para cocer galeras y que te queden de lujo. Las galeras son muy típicas de la provincia de Cádiz, no son un marisco excesivamente caro y está relativamente al alcance de todos los bolsillos. La podemos encontrar prácticamente en cualquier época del año en las pescaderías, pero mejor si las compramos desde finales de otoño hasta principios de primavera. Muchas personas compran las galeras para hacer caldos, preparar un fumet de galeras o añadirlas al arroz, pero si tienes intención de comer galeras cocidas, debes tener en cuenta algunas pautas y tiempos de cocción. Son muy sencillos, pero siempre es bueno saberlos y así no dejar quince minutos a las galeras metidas en agua hirviendo. Qué peligro y qué lástima de marisco desaprovechado. Si te gusta saber los tiempos de cocción de los mariscos, también te puedes pasar a ver el articulo que tengo escrito en el blog.

Ahora los que vamos a ver y como he comentado antes, es cómo a cocinar las galeras con agua y sal, pero podríamos hacerlas al vapor, que también están realmente buenas e incluso a la plancha, con ajo y perejil y un largo etcétera. Lo único que debemos tener en cuenta, a la hora de comerlas, es el no pincharlos. Eso se hace o bien teniendo experiencia y con una buena técnica, o comerlas con tranquilidad, sin prisas y de la cola la cabeza, no al contrario. De esa forma evitamos pincharnos con la galera al comerla. ¿Se os está haciendo la boca agua? Pues no os digo el olor que desprenden cuando están en la cocina acabadas de hacer. Una delicia.


Cómo cocer galeras o cigalas


Consejos:

Siempre ten preparado un recipiente con agua fría y hielo que contenga también la misma cantidad de sal que ponemos al cocer. De esa forma, al echar el marisco de la cocción en el agua fría, la carne queda más tersa y fácil de pelar posteriormente.

Si tenemos agua de mar, siempre será mejor que agua con sal. Hablamos en caso que el agua de mar esté lo más limpia posible.

El laurel, limón y la pimienta que muchas personas añaden es opcional y entra en la disputa de respetar el sabor del marisco o añadir otros matices.

Cómo cocer las galeras:


Ponemos en una olla agua, sin que sea necesario que cubra todo el marisco. Añadimos la sal dependiendo del agua utilizado, aunque no es obligatorio que tape todas las galeras. La proporción para cocer este marisco es de entre 30 y 40 gramos de sal por litro de agua.

Llevar a ebullición. Una vez ha empezadoa hervir con fuerza, añadimos las galeras. Al introducir el marisco se cortará el hervor, por lo que debemos esperar a que vuelva a hervir. En el momento que empieza a hervir, debemos contar el tiempo.

Cocción de las galeras

Galeras cocidas en agua con hielo

Pasado dos minutos, sacamos las galeras y las pasamos directamente a agua con sal en la misma proporción que el agua para cocer y con hielo. Así cortamos la cocción y hacemos que la carne quede más tersa y se despegue de la cáscara. Dejamos unos minutos y listas para meter en el frigorífico y servir.

- Las galeras hembras son las que tienen el coral y las macho las que se llaman comúnmente galeras de carne y suelen ser más económicas que las hembras.

- Hay que estar pendientes a los tiempos y no pasarnos, las galeras pierden carne si se pasa de cocción.

- Si guardamos las galeras en el frigorífico, lo haremos con un paño o tapadas con un film transparente. No es aconsejable dejarlas más de un día en el frigorífico.

- Si vamos a utilizar los cuerpos y pelar las galeras, podemos reservar los caparazones y las cabezas para hacer un fumet o caldo de caleras.

- Para pelar las galeras con facilidad, en caso de que no querer comerlas cocidas, un truco muy utilizado es semi congelarlas. No tienen que estar congeladas del todo, simplemente que estén tersas y firmes. Sacamos del congelador y podemos cortar la cabeza, la cola y los laterales, así ya no está unida por ningún lado. Quitamos las parte inferior y la superior. Así tendremos una galera pelada y lista para cocinar como queramos.

Tiempo para cocer las galeras:

Para cualquier cantidad: 2 minutos.

El tiempo de cocción de los mariscos, se calculan a desde del momento en que vuelve a hervir el agua, una vez ya añadido el marisco.


Cocer cigalas:


- Para la cigalas pondremos agua en una olla grande y entre 30 y 40 gramos de sal gruesa por cada litro de agua que vamos a utilizar. Es conveniente que el agua cubra todo el marisco.

- Llevamos a ebullición. Cuando comienza a hervir, echamos las cigalas y el agua dejará de hervir por unos momentos.

- Cuando empieza a hervir de nuevo el agua es cuando contamos el tiempo dependiendo del tamaño de las cigalas.

- Tened en cuenta que las cigalas varían entre 20-30 gramos a más de medio kilo.

- Las hembras transportan los huevos o 'caviar' y eclosionan en verano.

- Para el marisco vivo, empezamos siempre con agua fría en la olla. Echamos en el agua fría con sal y ponemos a tope el fuego.

Tiempo para cocer cigalas con un peso de:

50 gramos a 100 gramos: 2 minutos.
100 gramos a 150 gramos: 3 minutos.
150 gramos a 200 gramos: 4 minutos.
210 gramos o más: 5 minutos.

El tiempo de cocción de los mariscos, se calculan a desde del momento en que vuelve a hervir el agua, una vez ya añadido el marisco.

25 septiembre 2017

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Palomitas de queso gouda

Cómo hacer palomitas de queso gouda

¿Has probado las palomitas de queso gouda? Si aún no has preparado o probado las palomitas de queso gouda, te voy a explicar la receta paso a paso para que puedas hacerlas en casa. No te vas a perder detalle de cómo elaborar este delicioso aperitivo con queso. Cuando las pruebes, comprobarás lo crujientes que están por fuera y el queso fundido en su interior. No me extraña que cuando empezamos a comerlas, no podemos parar y acabamos con todas ellas en menos de lo que esperamos. A los niños les encantan, por no decir que también a todos los mayores. Si quieres sorprender a tus invitados con este entrante diferente, no tienes más que ponerte manos a la obra. Es muy fácil y dan muy buen resultado porque quedan muy vistosas. Las palomitas las vamos a presentar combinadas con una mermelada de fresas o mermelada de frambuesas y verás cómo le otorga un toque especial que las hace irresistibles. Eso sí, debes tener en cuenta que se sirven acabadas de freír, ya que si tardamos mucho, el queso en su interior se endurece y no es lo mismo. ¿Qué te parece este entrante de palomitas de queso gouda, las habías comido anteriormente?

Palomitas de queso gouda


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 300 gramos de queso gouda en una pieza
- 1-2 huevos frescos
- Harina de trigo (de maíz para celíacos)
- Copos de cereales (sin gluten para los celíacos)
- Mermelada de frambuesas o fresas (opcional)


Preparación de las palomitas de gouda:

Rallamos lo más finamente que podamos el queso gouda. Utilizaremos un rallador o una mandolina para rallarlo. Una vez lo tenemos todo rallado reservamos el queso gouda. Tiene que estar lo más frío posible, si está a temperatura ambiente, será más difícil trabajar con el queso.

Una vez está rallado todo, hacemos pequeñas bolitas con el queso. No muy grandes, del tamaño de una aceituna gorda, más o menos. Apretaremos bien para darles forma. Vamos a ir reservando las bolas de queso a medida que las terminamos.

Rallar el queso Gouda

Aplastamos con una mortero o con la mano una buena cantidad de cereales. No deben quedar trozos muy grandes, porque no cubren bien, pero tampoco muy pequeños. Echamos los cereales en un bol o recipiente grande. Reservamos.

Pasamos las bolas de queso por harina. Reservamos. Batimos los dos huevos. Si hace falta un huevo más, lo echamos más adelante.  Pasamos las bolas enharinadas por el huevo y volvemos a pasar por harina. Las vamos a pasar por harina dos veces. Eso evitará que se puedan abrir y sellamos el queso mucho mejor.

Pasar por harina dos veces

Empanar las palomitas de gouda con cereales

A mi se me escapaban de algunas palomitas el queso y es porque la primera vez que las preparé solo las pasé una vez por harina y huevo. También porque las tenía más tiempo del necesario y el queso toma demasiada temperatura en su interior, lo que termina haciendo que se escape el queso. Hay que sellarlas bien y tener cuidado al freírlas.

Una vez hemos pasado las palomitas por el proceso de harina, huevo, harina. Volvemos a pasarlas por huevo y esta vez las vamos a 'empanar' con los cereales. Apretamos un poco para que queden unidos. Reservamos.

Ponemos un cazo con abundante aceite, que puede ser de girasol en este caso y las freímos a temperatura media-alta. Nunca muy alta. Dejamos solo unos veinte o treinta segundos. Si lo dejamos más puede que empiece a salirse el queso. Pasamos a papel absorbente y listo. Ya tenemos nuestras palomitas de queso gouda que podemos presentar junto a la mermelada de frambuesas. Bon appétit!

20 septiembre 2017

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Merluza en salsa americana

Receta de merluza en salsa americana tradicional

¿Has probado alguna vez la merluza en salsa americana? Si nunca la has probado, hoy te enseño a preparar un fantástico plato de merluza en salsa americana para que te chupes los dedos. Yo voy a utilizar la merluza cortada en rodajas, pero puedes utilizar cualquier otro tipo de pescado. También puedes comprar merluza o pescadilla, sacar los lomos y dejarlo sin espinas. Está increíblemente bueno. En lo que vamos a tardar un poco más de tiempo es en preparar la salsa ,pero nos os preocupéis porque os enseño la receta de salsa americana paso a paso, para que la preparéis sin ningún tipo de problemas. Esta salsa es una de las mejores para combinarla con pescados y mariscos, así que este es un plato de lujo. Que no te falte pan para mojar en las salsa y si te gusta el picante, ya sabes, no te cortes a la hora de preparar la salsa. ¿Qué te parece esta receta de merluza en salsa americana?


Merluza en salsa americana


Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4-6 personas)

- 12 rodajas de merluza (dos o tres por persona)

Para la salsa americana:

- 1 cebolla mediana
- 3 dientes de ajo
- 1/2 kilo de tomates maduros
- Las cabezas de varias gambas, langostinos o marisco en general..
- Coñac o brandy
- Vino blanco
- Caldo de pescado
- Pimienta molida
- Pimentón dulce
- Cominos
- Salsa picante o cayena
- Espesante instantáneo de harina refinada de trigo
- Sal
- Aceite de oliva virgen


Preparación:

Cortamos las rodajas de la merluza o le habremos pedido al pescadero que nos la corte. Podemos sacar los lomos y quitar las espinas, de esa forma no tendremos que preocuparnos y estar pendientes a ellas, aunque la merluza no tiene en exceso. Reservamos el pescado en el frigorífico. Si quieres saber cómo se limpia y filetea una merluza puedes pasarte y ver este vídeo.

Hacemos la salsa americana casera con el resto de ingredientes. Para realizarla, puedes pasarte por el enlace de la receta de salsa americana casera.

Meter la merluza en la salsa americana

Como habréis visto, la complejidad de este plato es simplemente hacer la salsa americana.

Una vez tenemos terminada la salsa casera, la dejamos en la olla a fuego bajo-medio e introducimos las rodajas de merluza. Esperamos cinco minutos a que se haga el pescado y listas para servir. Están para chuparse los dedos y puedes servirlas solas en la salsa o acompañadas de unas patatas fritas. Bon appétit!

14 septiembre 2017

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Quiche de bimi con bacon

Quiche de bimi

¿Te gustaría preparar una quiche de bimi increíblemente buena? Hoy os enseño a preparar una quiche de bimi con bacon, ese llamado superalimento que está tan de moda actualmente y que es un híbrido natural del brócoli y una col oriental llamada Kai-lan. El sabor de esta verdura es suave y característico y verás que tiene un tallo mucho más largo y fino de lo normal y que termina en los típicos ramilletes del brócoli. Con esta quiche vas a sorprender a tus amigos o familiares, por su estupendo sabor y originalidad. La preparación es realmente sencilla y, aunque puedes utilizar siempre por comodidad láminas de masa quebrada fresca, compradas en el supermercado, yo prefiero hacer mi propia masa quebrada de estilo casero que está realmente buena y es de lo más fácil. ¿Habías preparado antes una quiche de bimi?

Detalle quiche de bimi y bacon

Quiche de bimi con bacon


Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes:

- 1 masa quebrada casera o fresca
- 150 gramos bimi
- 1 puerro mediano
- 50 gramos de bacon ahumado
- 3 huevos
- 1 paquete de nata para cocinar de 200 ml
- Pimienta negra molida
- Sal
- Aceite de oliva virgen


Preparación de la quiche de bimi con bacon:


Primero tendremos preparada la base de masa quebrada para hacer la quiche. Si hemos comprado la lámina de masa quebrada, este paso nos lo saltamos. Si no es así, podemos hacerla y tenerla lista para agregar en su interior el resto de ingredientes. Para hacer la masa quebrada para nuestra quiche de bimi podéis ver cómo hacer masa quebrada o brisa para quiches o tartas en el enlace.

Una vez tenemos la base casera reservamos. Si no es casera, ponemos la lámina en el molde un metemos en el horno siguiendo las instrucciones del fabricante y cuando está lista sacamos y reservamos.


En una sartén a fuego medio, agregamos tres cucharadas de aceite de oliva virgen. Cuando toma calor, echamos el puerro y el bacon troceados finamente, y los tallos cortados a lo largo y a trozos del bimi. Reservamos los ramilletes que los vamos a utilizar más adelante. Pasados unos minutos, cuando las verduras están 'al dentes', no totalmente blandas, apartamos y reservamos.

En un bol o recipiente, echamos los tres huevos y batimos. Agregamos las verduras junto al bacon. Salpimentamos y agregamos la nata de cocinar.

Echamos el contenido dentro de la base para la quiche de bimi, colocamos por encima los ramilletes de bimi que teníamos reservados y metemos al horno, que tendremos encendido a 180 grados.

Quiche de bimi lista para hornear

Dejamos de 20 a 25 minutos. Abrimos y pinchamos con un palillo para ver si está cuajado el contenido de la quiche. Si no es así, dejamos unos minutos más. Sacamos del horno y dejamos templar antes de servir la quiche de bimi con bacon. Bon appétit!

09 septiembre 2017

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Cocer papas o verduras a la inglesa

Técnica de cocer patatas o vegetales a la inglesa

¿Conocéis la técnica de cocción a la inglesa? Pues hoy os enseño a cocer patatas o verduras a la inglesa. La cocción a la inglesa es una técnica que se utiliza con las verduras y que, a pesar de que nos extrañe el nombre o no solemos escucharlo, el cocer a la inglesa, lo utilizamos continuamente en la cocina diaria. En este caso voy a enseñaros cómo hacer unas patatas con esta técnica tan común como sencilla que nunca debemos confundir con papas a la inglesa. Esa es una receta diferente y que no tiene nada que ver. Esto es una técnica de cocina y las papas a la inglesa es una receta que tiene muchísimos años y es realmente tradicional. Lo malo es que ya casi nadie hace la receta de hace casi un siglo. Por ello la importancia de preservar las recetas antiguas. Y si quieres, cuando leas cómo cocer patatas a la inglesa, puedes poner en los comentarios tu impresiones a estas preguntas. ¿Esperabas que la cocción a la inglesa fuera una técnica diferente o desconocida? ¿Con qué alimentos la sueles utilizar?


Cocer papas a la inglesa


Dificultad: muy baja
Coste: muy bajo

Ingredientes:

- Patatas o verduras
- Agua
- Sal


La cocción de papas o verduras a la inglesa:


Pelamos o torneamos las patatas para darles una forma similar. Las patatas no deben ser muy grandes, como máximo el tamaño de un huevo. Limpiamos bajo el agua.

En una olla ponemos abundante agua fría. Metemos las patatas limpias y llevamos a ebullición.

Añadimos sal. La cantidad irá en proporción a la dureza de los alimentos. A verduras más duras, más sal añadiremos pero siempre cuando empieza a hervir.

Dejamos hervir, en el caso de las patatas unos veinte minutos sin tapar.

Si vemos que necesitan más tiempo, porque las patatas están aún algo duras, las dejamos unos minutos más. En el caso de las verduras, dependerá de cómo queramos la cocción o el 'al dente' que deseamos. Incluso podemos dejar las patatas menos tiempo si luego vamos a hornear. La técnica no cambia.

Sacamos las patatas y listas para comer con mantequilla por encima o como guarnición de otros platos. Bon appétit!

03 septiembre 2017

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Tarta de queso con frambuesas fría

Tarta de queso fría con frambuesas

¿Queréis preparar tarta de queso fría con frambuesas sin horno y sin Thermomix? Hoy os enseño cómo preparar esta tarta casera de queso con frambuesas fría o raspberry cheesecake sin necesidad de que utilices el horno. Al utilizar gelatina para la tarta y la cobertura, lo que haremos es que todo el conjunto cuaje y quede cremoso pero lo suficientemente sólido. Por eso no vamos a necesitar horno. Hay muchas personas que no tienen espacio en la cocina y al no tener horno, las recetas de tartas no suelen hacerlas. Esta receta es de lo más fácil y podemos sustituir las frambuesas por otra que más nos guste, como pueden ser las fresas, arándanos o melocotón. El proceso es el mismo para todas las tartas frías que utilizan queso, cuajada, queso tipo Philadelphia o batido, como en este caso. Anímate porque es una receta casera de postre realmente fácil y te va a encantar el resultado, más de alguno o alguna creerá que es comprada. ¿Qué te parece esta tarta de queso fría con frambuesas?


Tarta de queso fría con frambuesas sin horno


Tarta de queso fría con frambuesas sin horno


Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes:

- 1 caja de galletas tipo María
- 75 gramos de mantequilla
- 1 bote de 450 gramos de queso fresco batido 0% grasa
- 1 bote de 200 ml de nata de cocinar
- 1 bote de 200 ml de nata para montar
- 1 paquete de láminas de gelatina
- 175 gramos de azúcar blanca
- 1 tarro de mermelada de frambuesas
- 1 paquete de frambuesas frescas
- 1 pizca de sal


Tarta de queso casera sin horno con frambuesas


Preparación de la tarta sin horno de queso y frambnuesas:

Lo primero que haremos será una base para nuestra tarta de queso fría. la vamos a hacer con una base para tartas de galleta, aunque también podríamos opcionalmente preparar una masa quebrada casera, que sí nos obligaría a utilizar el horno.

No vamos a utilizar horno en ningún momento, así que trituramos con la mano el paquete de galletas. Yo a veces las he puesto en una fuente de plástico o dentro de un plástico y le he dado con el mortero, es bastante fácil. Una vez tenemos molidas las galletas, las vamos a mezclar con la mantequilla a temperatura ambiente o pomada. Nunca fría ya que fría nos va a costar mucho trabajo y lo que queremos es formar una especie de pasta. Esa pasta, la ponemos en un molde para tartas, a ser posible de los que se desmontan y podemos sacar la base. Siempre digo que para mí, son los mejores.

Extendemos la pasta o masa resultante de las galletas y la mantequilla hasta que cubra toda la base del molde. No tiene que ser muy gruesa, entre cinco milímetros y un centímetro de grosor. Si veis que os quedáis cortos podéis mezclar más galletas con mantequilla. Apretamos bien con las manos y cuando está lista, la pasamos al frigorífico hasta que vayamos a utilizarla. Así tomará cuerpo.

Ahora hacemos el relleno de la tarta de queso. Echamos ocho láminas de gelatina en un recipiente con agua para hidratarlas. Reservamos.

Ponemos una olla mediana con la nata de cocinar a fuego bajo-medio. Cuando tome temperatura, pero sin llegar a hervir, apartamos. Echamos dentro las láminas de gelatina que teníamos reservadas. Movemos para disolverlas.

Añadimos el azúcar y mezclamos bien. tiene que quedar totalmente disuelto e integrado. Echamos cuatro cucharadas de mermelada de frambuesas en un colador y colamos la mermelada en la nata que tenemos mezclada con el azúcar y la gelatina. Nos ayudamos de una cucharilla. Así el relleno de la tarta no tendrá semillas de las frambuesas pero si le damos un poco de sabor.

Agregamos ahora el queso fresco batido y una pizca de sal. Mezclamos todo muy bien. Reservamos.

Montamos con unas varillas metálicas la nata de montar que tiene que estar muy fría. Acabada de salir del frigorífico. Una vez hemos notado la nata, vamos a ir agregando a la nata montada la mezcla anterior de queso. Poco a poco y con movimientos envolventes, así obtenemos una especie de mousse de queso cremosa para nuestra tarta de frambuesas.

Una vez está todo ligado, sacamos la base del frigorífico. Echamos en el interior la mezcla del queso y repartimos por igual. Metemos de nuevo en el frigorífico de dos a cuatro horas. Tiene que estar totalmente cuajada cuando saquemos la tarta de nuevo.

Pasado ese tiempo, preparamos la cobertura de frambuesas. Echamos tres láminas de gelatina en agua para hidratar. Reservamos. Ponemos ocho o diez cucharadas bien generosas de mermelada de frambuesas en un cazo junto con un puñado de frambuesas frescas y calentamos pero sin llegar a hervir. Apartamos y añadimos las láminas de gelatina. Mezclamos e integramos. Dejamos templar pero sin enfriar del todo.

Sacamos la tarta del frigorífico y echamos la mermelada por encima. Extendemos bien y volvemos a meter la tarta en el frigorífico durante dos horas. Pasado ese tiempo estará lista para servir nuestra tarta de queso fría con frambuesas. Bon appétit!

28 agosto 2017

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Ajoblanco malagueño o extremeño

Receta de Ajoblanco

¿Quieres saber la receta del ajoblanco malagueño o extremeño tradicional? El ajoblanco es uno de los platos más famosos de Málaga y otras provincias de su entorno en Andalucía o Extremadura. La crema de ajoblanco es, por así decirlo, una versión propia entre el gazpacho y el salmorejo cordobés a base de pan, agua y almendras. Una crema fría que está realmente buena y que apetece en épocas de calor para refrescar a la que también podremos encontrar con el nombre de gazpacho blanco. El ajoblanco a veces, incluye uva o melón, alimentos muy de época estival, para acompañar por encima cuando se presenta el plato a la mesa. Os enseño la receta paso a paso, para que no os perdáis detalle, de cómo preparar este ajoblanco de la forma más fácil. ¿Qué os parece la receta? ¿Habías probado alguna vez ajoblanco o gazpacho blanco? ¿Prefieres el ajoblanco malagueño o el salmorejo tradicional cordobés?

Ajoblanco malagueño o extremeño


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 250 gramos de pan blanco duro

- 2 dientes de ajo
- 125 ml de aceite de oliva virgen extra
- 150 gramos de almendras sin tostar
- Sal
- Vinagre blanco


Preparación de ajoblanco:


Ponemos el pan en remojo y reservamos. Ponemos a hervir un poco de agua y echamos las almendras dos o tres minutos para escaldarlas y poderles quitar la piel. Pasado ese tiempo, las sacamos del agua y las pelamos. Reservamos.

escaldar-las-almendras triturar-ajoblanco

Pelamos los ajos y los ponemos en el vaso de la batidora. Lo vamos a hacer en la batidora aunque la receta original del ajoblanco utiliza un mortero donde majamos todos los ingredientes. Si queremos hacerlo así, por supuesto que podemos. Echamos en el vaso de la batidora, junto con los ajos pelados, la miga del pan a la que le quitaremos la parte tostada del exterior, una vez está blando. Agregamos las almendras. un poco de sal y batimos bien.

Cuando está todo triturado, añadimos el aceite de oliva virgen extra, dos cucharadas de vinagre y seguimos batiendo. Poco a poco incorporamos agua fría que tendremos en el frigorífico preparada. Esta receta tiene las cantidades para  incorporar un litro de agua de agua aproximadamente.

Ponemos esa cantidad de agua o hasta encontrar la textura que más nos guste, no tiene que quedar excesivamente líquido, más bien cremoso. Si queréis dejar el ajoblanco con una textura muy fina podéis pasarlo por un colador o chino.

Una vez está triturado todo y mezclado, dejamos enfriar en la nevera y servimos en cazuelas con uvas o trozos de melón por encima. Bon appétit!



Podemos combinar el ajoblanco con unas uvas o con trozos de melón. Está riquísimo y es muy refrescante!


19 agosto 2017

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Pastel de verano pan de molde y ensalada de pollo

Pastel de verano con pan de molde y ensalada de pollo

¿Queréis hacer un pastel de verano con pan de molde y ensalada de pollo? Os enseño a preparar este fantástico pastel de verano frío con pan de molde que vamos a rellenar con la misma ensalada de pollo que utilizamos para los sándwich de pollo tradicionales. Toda una gozada de plato, como podéis ver en la foto, y que os va a encantar por lo fácil que es de preparar y lo que apetece en verano que más que nada queremos recetas frías. Es un pastel salado y muy veraniego, como podréis leer luego en los ingredientes, pero siempre os digo, que podéis añadir o quitar a vuestro gusto. Esta receta de pastel de verano con pollo os vale como referencia pero podemos añadir mariscos, atún o surimi y eliminar la ensalada de pollo, por ejemplo. Al gusto del consumidor y de los más pequeños, que son a los que más les gusta este tipo de pasteles veraniegos.

El pan de molde puede ser con o sin corteza, yo he utilizado son corteza y luego iba cortando, pero si lo hacéis directamente sin corteza, mucho mejor. Tampoco vamos a tardar mucho tiempo en quitarla. Los pasteles de pan de molde fríos son ideales como entrantes o para llevarlos a la playa o al campo. Animaros a preparar uno que el triunfo está asegurado. ¿Qué os parece el aspecto de este pastel de verano frío?


Pastel verano con pan de molde y ensalada pollo


Pastel de verano con pan de molde y ensalada de pollo



Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 1 paquete de pan de molde sin corteza preferiblemente
- 1 lechuga
- 1 pechuga de pollo o las sobras de pollo de un caldo
- 1 paquete de jamón cocido o para sándwich
- 1 bote de mayonesa
- Pepinillos en vinagre
- 1 lata de pimiento morrones
- Sal


Preparación del pastel de verano con pan de molde y ensalada de pollo:


Para hacer el pastel de verano he utilizado una bandeja y lo he montado al mismo tiempo en la misma bandeja. Creo que es lo más práctico y no tenemos que estar llevando el pastel de un sitio a otro, ya que podría partirse.

Debemos preparar la ensalada de pollo. Para ello, podemos cocer la carne de pollo, o pararla por una sartén con un poco de aceite, y cuando está hecha, mezclarla con lechuga finamente picada y mayonesa. Tenes que ser jugosa, no una pasta seca. No os cortéis con la mayonesa y si es mayonesa casera, mucho mejor. Reservamos.

Eliminamos la corteza del pan de molde, en caso de que no tengamos sin corteza. Si hemos comprado sin corteza, eso que ganamos de tiempo. Vamos poniendo rebanadas, una junto a otra hasta formar una base. Si tenemos que cortar alguna rebanada por la mitad o menos, lo hacemos para que se adapte al sitio. Para este pastel yo he utilizado dos rebanadas completas y media de otra.

Una vez lo tenemos listo, ponemos una buena capa de ensalada de pollo. Como os dije antes la misma que solemos hacer cuando preparamos un sándwich de pollo tradicional. Yo he utilizado una lengua de cocina y una cuchara para poner la ensalada de pollo.



Encima de la ensalada de pollo, ponemos varias lonchas de jamón cocido. Vamos a repartirlas uniformemente por todo el pastel. Repetimos la operación tres veces y finalizando con pan de molde sobre todo el conjunto.

Ahora picamos muy bien lechuga y reservamos. Con ayuda de la lengua de cocina, vamos a ir cubriendo el pastel con mayonesa. Aquí influye la destreza. Tomaros tiempo, no pasa nada por tardar unos minutos más y que quede lo mejor posible. Una vez está el pastel cubierto de mayonesa, ponemos en la base y alrededor del paste, la lechuga picada.

Sobre el pastel iremos adornando con pepinillos en vinagre, aunque si queréis otra cosa,tambien vale, y pimientos morrones el tiras. Es una idea, cada uno que ponga lo que más le guste. Metemos en el frigorífico y esperamos que nuestro pastel de pan de molde con pollo esté bien frío. Bon appétit!

12 agosto 2017

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Masa quebrada, masa brisa o brise

Masa quebrada casera o masa brisa

¿Qué es la masa quebrada o masa brisa o cómo se hace masa quebrada casera? Si quieres hacer una masa quebrada al horno casera para quiche y fantástica para tus tartas o empanadas no tienes más que ver esta receta. La masa quebrada al horno está especialmente indicada para todo tipo de tartas o tartaletas ya sean saladas o dulces, para las famosas 'pies', empanada e incluso como sustituto de la típica base de galletas en tartas de queso, como os voy a indicar más adelante, así como la elaboración de quiches caseros por su sabor neutro. A la masa quebrada también se le llama pasta brisé o en francés pâte briseé o comúnmente masa brisa. Es una masa grasa con un alto porcentaje en mantequilla muy fácil de hacer y de tener lista en poco tiempo.

Podemos encontrarla en prácticamente todos los supermercados hoy en día, pero como el sabor de las que hagamos en casa, desde luego no van a ser. Siempre debemos hacer esta masa dura para luego poner en su interior el resto de ingredientes de la tartaleta o quiche, que suelen ser a base de huevos o cremas con queso o nata que al cuajar en su interior, quedan perfectas. Ya sabes, atrévete a preparar esta masa quebrada casera y sorprende a todos con uno de tus mejores postres. Y si aún no sabes qué preparar te doy esta idea de una tarta de queso con frambuesas que, aunque la receta original indica que se hace con una base de galleta, podéis sustituirla por esta masa quebrada casera sin ningún problema. Si vamos a preparar una masa quebrada dulce, para tartas por ejemplo, entonces debemos añadir a los ingredientes azucar. En la misma receta podéis ver las cantidades que tenéis que utilizar para ambas masas, ya sean dulces o saladas.


Masa quebrada, masa brisa o brisé


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 150 gramos de harina de trigo
- 75 gramos de mantequilla fría cortada a dados
- 1 huevo fresco
- Sal
- 50 gramos de azúcar sólo si es masa quebrada dulce


Preparación de la masa quebrada, masa brisa o brisé:


Ante todo una advertencia o consejo, y es simplemente que la masa quebrada o brisa no debe ser manipulada en exceso. Lo suficiente para que todos los ingredientes estén integrados. Ahí reside el secreto de una masa quebradas de calidad.

En un recipiente o bol echamos la harina tamizada, es decir, pasada por un tamiz o un colador para que tome aire y no tenga grumo y añadimos encima la mantequilla fría a dados pequeños. Mezclamos con los dedos hasta conseguir una textura arenosa, parecida a una galleta desmenuzada. Tardamos quizás un poco y sea el proceso algo lento. Paciencia y mimo, que así se consiguen los mejores resultados en repostería.

Agregar harina y mantequilla al bol

Ligar la harina y la mantequilla para la masa quebrada

Una vez tenemos la harina ligada con la mantequilla en forma de esa textura terrosa, agregar el huevo y un poco de sal. Aquí está el momento de añadir azúcar si es una masa quebrada dulce para una tarta. Si es así, añadimos el azúcar, si no lo es, saltamos el paso.

Mezclamos la harina con el huevo y la sal. Con el azúcar también si es dulce, como he comentado antes. Y amasamos hasta conseguir una bola. Lo que os dije antes es efectivo ahora. Amasar lo justo para que los ingredientes están integrados.

Añadir el huevo, la sal y el azúcar si hacemos masa quebrada dulce

Envolver y meter en frigorífico la masa

Hacemos una bola con la masa, la liamos en film transparente. Llevamos la bola de masa al frigorífico y la dejamos media hora para que tome consistencia y quede dura.

Pasado ese tiempo, sacamos del frigorífico y podemos estirar con el rodillo. Al principio estará más dura la masa brisa, pero poco a poco irá tomando temperatura y será más fácil. Yo le puse un film abajo y luego, antes de pasarla al molde, la metí diez minutos en el frigorífico, pero tened en cuenta que es verano y se puso demasiado blanda, encima el horno encendido...

El horno lo tendremos caliente a 180 grados. Una vez tenemos la forma dada, podemos ponerla encima del molde para tartas o para quiche. Normalmente para esta operación se suele enrollar la masa en el rodillo suavemente y pasarla al molde.

Yo no le recorto mucho los sobrantes porque me gusta ese toque casero que le otorga, pero es cuestión de gustos.

EStirar hasta tener la forma del molde

Poner sobre el molde la masa quebrada o brisée

Poner legumbres para que la masa quebrada no suba

Pinchamos la masa quebrada con un tenedor por varios sitios, para que no suba y le añadimos, el truco de la abuela, poner garbanzos encima de la masa para evitar que pueda elevarse en el horno.

Metemos al horno y dejamos unos 10-15 minutos. El tiempo, como siempre digo para cualquier cosa de horno es orientativo. Depende el horno y solo debemos tener en cuenta que esté dorada. Si al sacarla vemos que la parte que cubren los garbanzos está aún blanda, quitamos los garbanzos y volvemos a meter la masa quebrada en el horno durante cinco minutos para que se termine de hacer completamente.

Yo no le puse nada entre la masa quebrada y los garbanzos, pero podéis poner papel para horno y así no quedan esas marcas en el fondo de la masa ni puede que se peguen un poco los garbanzos. A mi me daba un poco igual, así que no puse nada.

Sacamos, dejamos enfriar la masa brisa encima de la parrilla y lista para utilizar en quiche, tartas o tartaletas. Veréis que diferencia de sabor con otras masas quebradas que podamos comprar en un supermercado. Bon appétit!

11 agosto 2017

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Limonada alcalina

Limonada alcalina casera

Receta de limonada alcalina. La limonada alcalina casera es uno de los preparados que podemos tomar en caso de tener deshidratación, sentirnos muy cansados al llegar de la playa o una gastroenteritis aguda. Es parecida a la limonada casera tradicional pero con unos ingredientes que nos van a ayudar a hidratarnos por la pérdida excesiva de líquido y sales minerales. Entre los que vamos a añadir está el bicarbonato y la sal. Recordad que lo más aconsejable ante problemas de insolación, deshidratación aguda y dolor de estómago es acudir al médico.

Limonada alcalina casera


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 1 limón
- 1/2 cuchara pequeña de sal
- 1/2 cucharada de bicarbonato
- 2 cucharas grandes de azúcar
- 1 litro y medio de agua


Preparación de la limonada alcalina casera:
Hervimos el litro y medio de agua durante unos minutos, apartamos y reservamos para que se enfríe completamente.

Exprimimos el limón entero y lo añadimos el agua. Agregamos el azúcar y el bicarbonato sódico. Metemos en la nevera y dejamos enfriar un poco. Podemos tomar la limonada alcalina con un poco de hierbabuena para darle mejor sabor. Bon appétit!

09 agosto 2017

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Pimientos asados ensalada

Receta de pimientos asados caseros

Os enseño a preparar pimientos asados o ensalada de pimientos asados bien fresquita. Los pimientos asados o pimientos al horno son muy fáciles de preparar y podemos comerlos solos, como un entrante frío, o como acompañantes de carnes a la plancha, tortillas de patatas, etc... En épocas de calor se suelen preparar mucho y es uno de los platos que podemos ver en muchas terrazas o chiringuitos de la playa para combatir el calor. Es un plato que admite variantes, también podemos comerlos con un huevo duro, con ajo o incluso con atún o melva, como el que estáis viendo en la foto. Esta es la receta tradicional de pimientos asados de toda la vida y si queréis podéis añadir más ingredientes, podéis hacerlo sin problemas. ¿Habías preparado antes unos pimientos asados al horno? ¿Tienes un ingrediente o truco que le agregas a los pimientos asados para dar tu toque personal?


Pimientos asados al horno

Pimientos asados


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 6 pimientos de asar (2 verdes y 4 rojos si podemos)
- 10-12 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cebolla mediana
- Vinagre al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- 1-2 latas de melva (opcional)
- 1 huevo cocido (opcional)
- Sal


Preparación de pimientos asados:


Se precalienta el horno a 160º.

Ponemos los pimientos en una bandeja y los cubrimos con una lámina de papel de aluminio. A continuación, ponemos la bandeja en la parte central del horno. Se pueden cocer con calor arriba y abajo. Lo dejamos entre 30 y 45 minutos, porque el tiempo es variable según cada horno. Si queremos no taparlos con el papel de aluminio, podemos ir abriendo el horno de vez en cuando y dando la vuelta a los pimientos para que se hagan por igual por un lado y por otro.

Los sacamos del horno y los metemos en un recipiente con tapa. Lo cerramos y se dejan bien tapados mientras se enfrían.

Dejamos que suden, así será más fácil pelarlos, y bajen la temperatura hasta que están templados.

Cuando están templados, le quitamos la piel y las semillas. Una vez limpios y fríos los pimientos, cortamos la cebolla tipo pluma o picada y troceamos los pimientos (no tiramos el caldo que sueltan los pimientos, que se la echamos al aliño también).

Cuando lo tenemos todo, hacemos el aliño con el aceite de oliva, el vinagre y la sal. Añadimos una o dos latas de melva y mezclamos. Servimos nuestros pimientos asados bien fríos acompañados con lo que queramos. Bon appétit!


Si queremos quitar más fácilmente la piel a los pimientos, una de las mejores formas es meterlos en un recipiente de plástico y cerrarlos. Los dejamos unos diez minutos y cuando los saquemos la piel sale casi sola.

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Ensaladilla rusa

Receta de Ensaladilla rusa

¿Cómo es la receta de la ensaladilla rusa? Os enseño la que quizás sea la mejor ensaladilla rusa que vais a poder probar. La receta original se atribuye al Chef ruso Lucien Olivier y en su versión, que no es la original ya que existen antecedentes de la ensalada rusa, incluía ingredientes de lujo para la época como el caviar, las alcaparras o la perdiz, entre otros. Actualmente recetas son muy variadas y van desde la versión de Arguiñano, Chicote o la abuela del bar, pasando por la vecina de enfrente que dicen tus amigos que es rusa.

Si os dijera que hay una sola receta y se prepara de una sola forma, os mentiría. Tradicional o no, es uno de los platos fríos que más se consumen en los bares de toda españa e incluso Europa. De hecho, hay países que tienen sus propias versiones como puede ser esta Salata boeuf o ensaladilla de vaca de Europa del Este. No hay una sola casa donde no sea famosa la receta de la abuela con multitud de variantes, que incluyen desde el tipo de corte que se le hace a la patata hasta los ingredientes que se agregan.

Los ingredientes básicos en la versión moderna de esta ensalada rusa es algo en lo que todos estamos de acuerdo, como las patatas y la mayonesa, pero cada maestrillo tiene su truquillo e ingredientes preferidos. Yo os propongo esta receta que es sencilla, fácil, muy rica y es la que yo suelo hacer en casa. Espero que os guste y que os aporte ideas. ¿Con qué ingredientes os gusta la ensaladilla rusa?


Receta de ensaladilla rusa

Ensaladilla rusa


Preparación: fácil
Coste: bajo-medio

Ingredientes:

- 4-5 patatas
- 2-3 zanahorias
- 1 lata pequeña de guisantes (opcional)
- 1 lata pequeña de maíz (opcional)
- 1 lata de pimientos morrones
- 100-150 gramos de gambas cocidas
- 2 latas de atún en aceite vegetal
- 1 lata de aceitunas verdes
- 1 lechuga
- 1-2 huevos cocidos (opcional)
- Sal
- 1 diente de ajo
- Salsa mayonesa casera a ser posible


Preparación de la ensaladilla rusa:


En primer lugar hervimos las patatas junto a las zanahorias previamente peladas. Cuando estén listas, pelamos las patatas y las machacamos con un mortero en un recipiente junto a una de las zanahorias y el ajo. La otra zanahoria la vamos a reservar para decorar la ensaladilla. El ajo también lo podemos machacar antes, si queremos tenerlo preparado, y se lo agregamos a las patatas. Añadimos una pizca de sal.

Vamos a utilizar un recipiente grande para prepararla y luego lo pasaremos a una bandeja o plato para presentar. En ese recipiente, agregamos a las patatas ya majadas, junto a la zanahoria y el ajo.

Añadimos las gambas cocidas y algunas más que habremos picado, el atún bien escurrido de una de las latas, la mitad de los pimientos morrones picados, un poco de maíz, guisantes, algunas aceitunas verdes y algunas hojas de lechuga limpias y también muy bien picadas.

A todo ello le agregamos ahora suficiente mayonesa para que se forme una pasta, no muy blanda, y que quede consistente a nuestro gusto. Cada uno le pone la mayonesa que quiera, pero nunca dejamos muy seca. Si queréis hacer la salsa mayonesa casera os dejo el enlace. Mezclamos muy bien y pasamos el contenido a la bandeja donde vayamos a presentarla.

Picamos un poco de lechuga y la zanahoria, los morrones los cortamos a dados o tiras y vamos adornando la parte superior a nuestro gusto, junto al atún, zanahoria, maíz... Cada uno se da más maña que otros a la hora de hacer estas cosas y le pone lo que quiere.

Una vez la tenemos lista, metemos la fuente en el frigorífico y dejamos que se enfríe bien antes de servir. Podemos servirla directamente o si os gusta una presentación diferente y más actual podéis emplatar la ensaladilla utilizando un molde redondo.  Bon appétit!



Para que tenga más sabor le podemos agregar un poco del caldo de la cocción de las gambas. También le podemos agregar carne, aceitunas, huevas de lumpo para adornar, pepinillos agridulces, huevos, incluso pulpo cocido o langostinos...