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26 abril 2017

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Mercado de San Ildefonso trae a Madrid la Feria de Abril 2017

Mercado de San Ildefonso trae a Madrid la Feria de Abril 2017

El próximo 30 de abril, con el tradicional encendido de las luces, comenzará la Feria de Abril de Sevilla 2017 que tendrá su réplica, del 30 de abril al 7 de mayo, en Madrid, en el Mercado de San Idelfonso, que durante una semana se “viste de Sevilla” para ofrecer al público capitalino y visitantes lo mejor de una feria universal, símbolo del “arte” de vivir la vida y máxima expresión de una alegría y diversión, llena de color, música y, por supuesto, baile, buen comer y buen beber.

Faralaes, farolillos y flamenco ponen el fondo de la Feria de Abril en el Mercado de San Idelfonso, que tendrá como protagonista una completa oferta gastronómica en la que no faltará el pescadito frito, el salmorejo, los finos y rebujitos. El Mercado se vestirá de Sevilla, en sus paredes, en su decoración, en cada detalle, en su música, en cada uno de los puestos y en sus bartenders para que, incluso los sevillanos de pura cepa que se encuentren en Madrid, no extrañen nada y se sientan como en casa.

Gastronomía de Feria

Para celebrar la Feria, los distintos puestos del mercado han preparado platos muy especiales, con un toque muy andaluz. Así, Granja Malasaña ofrecerá unos exclusivos huevos camperos fritos con atún rojo de Barbate y DP Tapas propone salmorejo y ensaladilla con picos de Jerez. Por su parte, La Arepera ha preparado un delicioso pescaíto frito. La oferta se completa con otros platos estrella como las croquetitas de jamón de Tassi Gourmet, las brochetas andaluzas de La Brochette y las manzanillas, los finos, los blancos, los tintos, los dulces. . . de Taninos.

Además, durante esta semana, las barras del Mercado tendrán un protagonista muy especial, el rebujito.

La cultura andaluza es fruto del paso de diferentes pueblos y civilizaciones que, con el tiempo, han ido conformando una identidad cultural, volcada en disfrutar la vida, muy singular y que también es la más reconocida de España en el mundo. Una cultura que funde la huella de íberos, celtas, fenicios, cartagineses, romanos, judíos, musulmanes y, por supuesto, calés.

Su gastronomía es tan rica como sus pueblos y gentes. Presidida por el aceite de oliva, incluye todos los ingredientes imaginables, de los más humildes a los más sofisticados, del campo, la huerta, el monte y del mar, y que el Mercado de San Ildefonso sintetiza en las diferentes propuestas que ha preparado para su particular Feria de Abril en Madrid, que permitirán al visitante sumergirse en una experiencia que le activará todos y cada uno de los sentidos.

Fuente: Dep. Comunicación del Mercado de San Ildefonso
 www.mercadodesanildefonso.com         

25 abril 2017

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Codornices en salsa cazadora

Codornices en salsa cazadora

Si queréis preparar unas codornices, os enseño una fantástica receta de codornices en salsa cazadora. La preparación de este plato de codornices en salsa es realmente fácil y no requiere mucho tiempo en la cocina, además, siempre podéis hacer un poco más de salsa, guardarla, y hacer unos cubitos de caldo de carne caseros como los que os expliqué en una de las anteriores recetas. Le va a otorgar a los platos de carne un sabor inigualable y siempre los vais a poder tener a mano. Las carnes de caza tienen su sabor especial y lo que nos interesa es potenciarlo, nunca enmascararlo con otros aromas o sabores fuertes, por eso os recomiendo esta receta que tiene un sabor intenso y muy potente. Es una receta que podemos hacer a menudo, o para una ocasión especial, si no somos de utilizar este tipo de carnes, que por otra parte, os digo que son bastante económicas y hoy día, al alcance de todos.

Codornices en salsa cazadora



Ingredientes: (4 personas)

- 4 codornices
- 1 cabeza entera de ajos
- 1 cebolla grande
- 2 pimientos verdes
- 200 gramos de champiñones portobello
- 2 zanahorias
- 1 nabo
- 1 tomate
- 1/2 litro de vino tinto
- Sal
- Pimienta negra
- 3 clavos de olor
- Romero
- Tomillo
- Aceite de oliva virgen

Preparación:
lo primero que tendremos que tener es las codornices limpias para luego meterlas junto a las verduras y hacer la salsa cazadora. Imaginaros el ir a comernos unas codornices y que nos encontremos restos de alguna pluma que otra. Sería una pena que después de hacer esta receta nos ocurriera eso. Así que prestar atención al producto y eliminar los posibles restos de plumas. Limpiar bien las codornices y reservar.

Troceamos todas las verduras. No hace falta que los trozos sean pequeños, ya que luego los vamos a triturar. Los ajos los pelamos y los partimos por la mitad. El tomate lo pelamos.

17 abril 2017

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Cubitos de caldo caseros

Cubitos de caldo caseros

¿Aún no habéis empezado a preparar vuestros propios cubitos de caldo caseros? Pues mucho estáis esperando. Si no sabéis cómo se hacen los cubitos de caldo, os lo cuento ahora mismo. Son de lo más fáciles de preparar y podemos tener en casa muchísimos tipos y combinaciones de sabores. La ventaja de tener nuestros propios cubitos de caldo caseros es saber que, los ingredientes que hemos utilizado para prepararlos, son sanos y sin aceite de palma, conservante o estabilizante. Y ni os cuento la cantidad de sal que llevan los que se venden.

Y, en este caso, lo que yo he preparado son unos cubitos de carne cazadora. Hice unas perdices en salsa cazadora y guardé salsa para poderla utilizar en otros platos. Así le podría dar ese sabor característico de las carnes de caza a algunas preparaciones. Imaginaros el sabor y la potencia que le otorga a un plato este tipo de cubitos. Podéis hacerlos de lo que más os guste, como ajo y perejil, de una crema de verduras, zanahorias, o lo que os apetezca. Ahora os dejaré alguna ideas para que podáis tenerlos siempre a mano en vuestra cocina y dar un toque de sabor a vuestros platos.

Cubitos de caldo caseros


Dificultad: muy fácil
Coste: muy bajo

Ingredientes:

Los ingredientes dependen de lo que queramos tener, huesos, verduras, ajo, perejil, aceite, orégano, carne..

Preparación:

La preparación es tan sencilla que puede hacerlo cualquiera.

En un recipiente o un bol ponemos los ingredientes que más nos gusten. Ajo en polvo, perejil, un poco de sal y aceite son perfectos para condimentar. Os he puesto en polvo, pero podéis utilizar un mortero y majar el conjunto, que estará mucho mejor y es otorgará mucho más sabor.

Una vez tenemos el majado, por ejemplo, los ponemos en una cubitera y rellenamos los huecos de los cubitos con la mezcla. Tapamos con un film transparente para evitar que desprendan olor y metemos en el congelador. Una vez congelados, podremos utilizarlos cuando queramos. ¿Fácil, verdad?

Si tenéis una salsa, como en mi caso, que es de un plato que hemos preparado, podemos utilizar esa misma salsa para hacer nuestros cubitos de caldo caseros.

Cubitos de caldo para congelar

Si lo que queréis es hacer un caldo vegetal, pues podéis hacer un sofrito con ajo, cebolla, puerro, tomate, apio y un poco de sal y pìmienta. Triturarlo todo y cuando está frío, rellenamos la cubitera. Tapamos y al congelador.

Que queréis hacer unos cubitos de carne potente, pues unos huesos de vaca y cerdo, unas costillas, dejamos que se tuesten bien, añadimos unas verduras al gusto, su chorrito de aceite de oliva, medio vaso de vino tinto, medio vaso de agua y una pizca de sal y hervimos. Dejamos reducir tres cuartas partes, sacamos los huesos, triturar y dejar enfriar antes de meter en el congelador para hacer nuestros cubitos de caldo. ¿Y vosotros, hacéis cubitos? ¿Qué sabores os gustan más? Bon appétit!

11 abril 2017

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Carrilleras al PX con champiñones y jamón ibérico

Carrilleras al Pedro Ximénez con champiñones y jamón ibérico

Si sois amantes de las carrilleras o carrilladas, estas carrilleras al Pedro Ximénez (PX) con champiñones y jamón ibérico que he preparado, van a hacer que os volváis locos. Es una receta muy sencilla de preparar y de una de las carnes que más me gusta por su textura y jugosidad, por lo menos, personalmente. Por supuesto el toque de sabor que le da el vino dulce, Pedro Ximénez, las hacen mucho más ricas. Ahora seguir imaginando y añadir los champiñones y el toque del jamón ibérico. ¿Qué os parece la combinación? Pues yo, que las he comido, os aseguro que vais a chuparos los dedos y querer repetir.

Carrilleras al Pedro Ximénez con champiñones y jamón ibérico


Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4 personas)

- 750 gramos de carrilleras de cerdo
- 1 cebolla
- 1 puerro
- 4 dientes de ajo
- 500 gramos de champiñones enteros o laminados
- 150 gramos de jamón ibérico en dados
- 1 vaso de vino Pedro Ximénez
- Caldo de carne o una pastilla de caldo de carne
- Sal
- Pimienta negra
- 2 hojas de laurel
- Harina de trigo (para los celíacos, sin gluten)
- Aceite de oliva
- Patatas para freír


Preparación:
Limpiamos las carrilleras de posibles trozos de grasa que tengan. Las partimos en dos o cuatro trozos y reservamos.

Limpiamos, pelamos y picamos, no muy finos, ya que luego vamo a triturar la salsa, todas las verduras. Reservamos.

Ponemos una sartén con un dedo de aceite de oliva, pasamos ahora las carrilleras por la harina y las enharinamos. Cuando el aceite de la sartén está caliente, las freímos y sellamos la carne. Tienen que sellar por el exterior y tiernas por dentro. Es solo que tomen color. Sal sacamos, una vez selladas a un plato y reservamos.

Ahora en una olla a presión, ponemos un fondo de aceite de oliva. Unas seis u ocho cucharadas. ponemos a fuego medio y añadimos los ajos laminados o picados que teníamos reservados. cuando empiezan a tomar color, añadimos la cebolla, dejamos un par de minutos y agregamos el resto de verduras y las hojas de laurel. Ponemos a fuego bajo-medio para que se pongan blandas y estén bien pochadas.

Cuando están las verduras blandas, añadimos las carrilleras y salpimentamos. Ponemos a fuego medio y agregamos el vaso de vino dulce pedro Ximénez. Esto le va a dar el alma a nuestro plato. Ya veréis qué rico. Dejamos que hierva y evapore el alcohol durante unos cinco minutos. Agregamos a continuación o un vaso y medio de caldo de carne. Si no tenéis, podéis poner media pastilla de caldo de carne disuelta en el vaso y medio de agua y agregarlo. Yo hice lo segundo. aunque le agregamos el caldo, el sabor predominante seguirá siendo el de Pedro Ximénez. Cerramos la olla a presión y dejamos durante veinte minutos que hierva. Contamos desde que empieza a salir presión.

Pasado ese tiempo, como siempre, apartamos y abrimos la olla con cuidado. La carne de las carrileras ya debe de estar blanda y la salsa con color.

Dejar que se hagan las carrilleras

Sacamos las hojas de laurel y las carrilleras de la olla y las ponemos en un plato. Reservamos.

Trituramos todas las verduras y la salsa de la olla con una batidora y lo dejamos lo más fino posible. Si lo queremos mucho más fino, lo podríamos pasar por un chino o colador, pero yo no lo hice.

Añadimos los champiñones ya limpios y troceados. Si los habíamos comprado laminados, pues laminados. Ponemos la olla al fuego y agregamos las carrilleras y el laurel. Dejamos a fuego medio unos quince minutos. Rectificamos de sal si es necesario. Y si vemos que está demasiado espeso agregamos un poco más de líquido, aunque con el que soltaran los champiñones, no creo que sea necesario. Pero es cuestión de gustos.

Aparatamos y dejamos reposar. Mientras, freímos patatas como guarnición o acompañamiento. Presentamos las patatas debajo, las carrileras con la salsa y por encima rematamos con un poco de jamón ibérico a dados pequeños. Bon appétit!

03 abril 2017

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Costillas adobadas al horno


Si os gustan las costillas y sois amantes de cocinar al horno o en barbacoas, esta receta de costillas al adobadas al horno va a ser una de las mejores que podáis preparar. son unas costillas jugosas, carnosas y grandes. Más de lo que imagináis. Lo mejor es comprarlas en una carnicería o en la plaza de abastos, así comprarás costillas de calidad. El adobo le va a otorgar un sabor increíble y único que luego vamos a convertir en salsa, para echarla por encima y que nos recordará al sabor de las salsa barbacoas. El toque de picante y especias es orientativo, para que tengáis una referencia. Si os gusta más el sabor a ajos, le podéis añadir más al adobo, y si os gustan otros sabores, como tomillo o el romero, le podéis agregar un poco. Unas costillas adobadas para que las disfrutéis y con las que van a alucinar vuestros invitados.


Corte de las costilla

Costillas adobadas al horno


Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4 personas)

- 4-8 costillas grandes carnosas de cerdo
- 1 cebolla grande
- Pimentón dulce
- Orégano
- Cayena
- Laurel
- Clavos de olor
- 4-6 dientes de ajo
- Pimienta negra en grano
- Vinagre
- Vino blanco o vino Fino de Jerez
- Sal
- Aceite de oliva virgen

Preparación:
Lo primero que debemos hacer, lógicamente para nuestras costillas adobadas, es el adobo. Vamos a dejar las costillas metidas y que adquieran todo el sabor posible. Ya veréis qué salsa estilo barbacoa, aunque no es igual, vamos a conseguir. Os vais a chupar los dedos, literalmente.

Os he puesto de cuatro a ocho costillas para que las hagáis adobadas al horno, porque dependerá del tamaño. Alguno o alguna no lo entenderá, ya que estará acostumbrada a costillas pequeñas, pero os aseguro que si vais a comprarlas a la plaza de abastos, o una buena carnicería, su tamaño es tan grande que con una por persona, (a no ser que seáis muy tragones) estaréis servidos.

En un mortero, ponemos de cuatro a seis dientes de ajo. Depende si os gusta fuerte o no, podéis variar las cantidades. Ya sabéis que en cocina nada es fijo, por regla general y sin meternos en postres...

Añadimos dos o tres clavos de olor, una hoja de laurel, un poco de guindilla (opcional) unos cuantos granos de pimienta negra (6-8), un buen puñado de orégano y un par de cucharillas de sal. Ahora majamos muy bien. Tiene que quedar todo muy bien triturado.


Preparar el majado

Añadir el pimentón, vinagre y agua

Añadimos tres cucharadas de pimentón dulce y ahora un par de cucharadas de vinagre de vino. Removemos y añadimos medio vaso de agua. Movemos con cuidado para mezclar bien. Será muy pastosa, pero ahora agregamos más líquido.

Ponemos las costillas (yo las puse separadas) en un recipiente para dejarlas adobadas. Añadimos el adobo mezclado con un vaso de agua más sobre las costillas. Deben quedar cubiertas o semicubiertas. Si no es así, le daremos una vuelta pasadas unas horas. Así tomarán el adobo por igual.

Las metemos en el frigorífico tapadas para que no desprendan olor.

Dejar las costillas en el adobo

Dejar en el adobo las costillas hasta el días siguiente. Lo mejor es dejarlo doce horas como mínimo. Si las dejáis un días entero, mucho mejor.

Una vez que hemos dejado las costillas y las tenemos listas, encendemos el horno y lo ponemos a 180 grados. Echamos un poco de aceite de oliva en una bandeja de cristal tipo Pirex y encima la cebolla laminada. Colocamos las costillas sobre la cebolla. Echamos el adobo y rociamos con un vaso de vino blanco o de vino Fino de Jerez.

Una vez el horno ha llegado a la temperatura, estará listo para meter la bandeja en el horno. Dejamos las costillas que se doren por un lado y luego, abrimos el horno y les damos la vuelta. Dejamos que se doren por los dos lados. Una vez doradas, las sacamos del horno con cuidado.

Sacamos las costillas y echamos la salsa en el vaso de la batidora. Trituramos y dejamos muy fina. La ponemos en una salsera y presentamos las costillas adobadas al horno junto a unas patatas fritas y un poco de salsa por encima. Bon appétit!

26 marzo 2017

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Pan casero de doble fermentación con masa madre

Pan casero doble fermentación con masa madre

Si os gusta el pan casero, este pan de doble fermentación con masa madre va a ser el rey de los panes que hayáis hecho en casa. Su elaboración es muy sencilla, aunque por su doble fermentación y masa madre, que será la que le otorga en sabor a añejo, el proceso necesita algo más de tiempo. No digo para elaborar la masa propiamente, me refiero a la espera de la leva. Es un pan con un alto porcentaje en agua y de ahí esos agujeros que se forman en su interior que a muchos, yo incluído, tanto nos gustan. La corteza rígida, al estilo del pan de pueblo y con un color tostado que cruje al partir. Tiene un sabor a pan tradicional, profundo. En definitiva, como os dije antes es sencillo, ya que solo es el trabajo de cualquier amasado de pan y paciencia. Combinad estas dos cosas y veréis que hogaza de pan casero tan bueno tendréis para disfrutar.

Pan casero de doble fermentación con masa madre


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- Masa madre: 150 gramos (si no la tenéis, no pasa nada, os pongo la opción abajo)
- Harina de trigo: 500 gramos
- Sal




Preparación:

Ponemos en un recipiente la harina blanca de trigo junto con 310 gramos de agua. Aquí las proporciones sí son importantes y debéis tener un peso para ello. Por el resto no hay más problemas. Amasamos y dejamos media hora, como mínimo, para que repose. Tapamos por encima con un paño limpio y esperamos. Yo le he agregado a la harina blanca un 25 gramos de salvado. Así que en realidad le puse 475 de harina blanca. Es opcional, pero creo que le otorga más valor y nutrientes al pan.

Pasado ese tiempo, mezclamos nuestra masa con la masa madre y 10 gramos de sal (dos cucharaditas). Mezclamos bien y amasamos. En caso de no tener masa madre, podéis utilizar diez gramos de levadura fresca y 60 gramos más de agua. Es decir, 370 gramos de agua en el medio kilo de harina. La masa subirá, pero perderemos aroma e intensidad de sabor.

El amasado que yo hago es simplemente ponerlo en un recipiente y plegar la masa sobre sí misma cinco veces. Esperar diez o quince minutos y hacerlo de nuevo. Este proceso nos llevará una hora aproximadamente. Como veis, no es trabajoso, es solo tiempo y paciencia.

Podéis hacer también el amasado francés. Que yo también lo utilizo. Es simplemente coger la masa con las dos manos, estirar la masa y esa masa estirada, colocarla por encima. Lo vamos a hacer cinco veces. Levantar, estirar, colocar por encima. Hay vídeos en internet que os pueden ayudar a saber cómo se hace.

Una vez que hemos amasado, ya sea plegando como con el amasado francés, hacemos una bola y dejamos reposar una hora y media dentro de un recipiente y tapado con un paño limpio. De esa forma ya empezará su crecimiento.

Pasado ese tiempo, sacamos la masa del bol o recipiente y vamos a ir recogiendo los bordes y montando por encima. Como si hacemos un paquete de ropa o hatillo típico. Tiramos y empujamos hacia la parte superior y hundimos un poco en el centro. Una vez hemos estirado la masa y recogido las puntas en el centro, le damos la vuelta. Esta segunda parte hacedlo con suavidad y mino. Para no deshinchar la masa y que no baje demasiado el volumen.

Ponemos la masa sobre un paño limpio ylo metemos en un bol. Así a la hora de sacar la masa será más fácil. Dejamos reposar de nuevo y que fermente, al menos, dos horas y media o tres.

Masa de doble fermentación

Hogaza orneada

Pasado ese tiempo, ponemos el horno a 225 grados y cuando alcance esa temperatura, podemos meter la masa, en un molde que habremos forrado con papel de horno o con la forma que más nos guste. En la foto podéis ver que yo utilicé un recipiente alargado de cristal forrado con papel de hornear. Antes de meter el pan dar unos cortes por encima, para que abra bien por esa parte.

Abrimos el horno y metemos ponemos la masa en la bandeja a media altura. El pan va a necesitar al principio mucha humedad, así que cuando antes de meter el pan, vertemos medio vaso de agua sobre la bandeja inferior, lo que provocará mucho vapor. Cuidado de no quemaros con el vapor. Cerramos de inmediato el horno.

Dejamos diez minutos a 225 grados y bajamos la temperatura a 200 grados. Dejamos 45 minutos y el pan debería estar ya listo. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Acercaros al pan y escuchar cómo se enfría y cruje solo, porque no tiene desperdicio. A disfrutar de nuestro pan casero de doble fermentación. Bon appétit!

20 marzo 2017

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Alitas de pollo fritas super crujientes

Alitas de pollo fritas super crujientes

Si queréis hacer unas alitas de pollo fritas super crujientes, esta receta os va a sorprender y no vais a querer hacer ninguna otra. Es lo que se suele decir, la receta definitiva del pollo super crujiente. Que se quite el Kentucky y todo lo que nos pongan por delante en la calle. Como lo casero y natural, no hay nada. Para hacer las alitas, que también podemos hacerlo con cualquier otra parte del pollo, lo único que debemos tener en cuenta, es que que no es una receta para hacerla en el día, es de un día para otro, ya que vamos a meter los trozos de pollo en una especie de adobo, y que dejaremos marinar un mínimo de un día. De esa forma las alitas van a tener un sabor increíble, y con el empanado que le vamos a dar, nos van a quedar, no crujientes, sino lo siguiente. Os aseguro que están de escándalo, y encima, podemos variar las cantidades y las especias que les pongamos a nuestro gusto. Pedazo de recetón!

Alitas de pollo fritas super crujientes


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4 personas)

- 1 kilo de alitas de pollo
- Harina de trigo (Si eres celíaco, utiliza de maíz)
- pimienta negra
- Tomillo
- Canela
- Orégano
- Ajo en polvo (podéis machacarlo si queréis)
- Comino molido
- Pimentón dulce
- Cúrcuma
- Sal
- Leche
- Pan rallado
- 1 sobre de puré de patatas en copos
- Aceite para freír

Preparación:

Limpiamos las alitas. Reservamos.

En un recipiente, ponemos seis cucharadas soperas de harina, que os he comentado, en caso de ser celíaco, podéis cambiar por maíz.

Ahora agregamos las especias. Yo le puse las que os he escrito arriba en los ingredientes; pimienta negra, pimentón dulce, cúrcuma, canela molida, tomillo, comino molido, orégano, ajo y sal. Yo puse entre una y dos cucharillas, según lo que más me gusta, menos de la pimienta que puse un poco. Tened cuidado con ella, aunque si queréis un toque picante, le podéis agregar cayena molida, pero sin pasaros.

Especias para las alitas super crujientes

Ahora agregamos, poco a poco y mezclando, leche entera (o la que tengáis) hasta hacer una masa cremosa, no demasiado líquida.

Metemos las alitas o el pollo en nuestra masa y cerramos con film o con una tapadera. Metemos en el frigorífico y lo dejamos hasta el día siguiente.

Dejar macerar de un día para otro

Empanar el pollo

Al día siguiente, mezclamos el sobre de puré de patatas en copos con abundante pan rallado. Si eres celíaco, no utilices pan rallado. Puedes poner cereales triturados.

Ponemos una sartén a fuego medio alto con abundante aceite y pasamos vamos a ir pasando los trozos de pollo, sin escurrir ni nada, por el empanado. Una vez está caliente el aceite, freímos bien y pasamos a papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. Presentamos las alitas solas o o con una ensalada, patatas chips, o lo que queramos. os van a sorprender. Bon appétit!
Si las alitas son muy gruesas, es posible que si ponemos el aceite demasiado caliente, se hagan por fuera y por dentro queden algo crudas. Una solución es hervir las alitas antes de marinarlas, de esa forma, las alitas estarán totalmente hechas por dentro a la hora de comerlas.

14 marzo 2017

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Paella de carne

Paella de carne

Si os gusta el arroz, esta fantástica paella de carne o arroz con carne os va a encantar. Su preparación es realmente simple, de lo más sencilla y en muy poco tiempo la vamos a tener lista. Para preparar esta paella he utilizado carne de cerdo, pero podéis hacerla con carne de ternera o incluso combinarlas y utilizar los dos tipos. Es cuestión de gustos, o de lo que tengamos más a mano en la nevera. En esta ocasión, la forma de preparación va a ser, primero el refrito con la carne, por un lado, y cuando lo tengamos, haremos el arroz. De esa forma, nos aseguramos que la carne quede blanda y totalmente hecha. Si tenéis caldo de carne casero y queréis utilizarlo para potenciar el sabor, mucho mejor, aunque yo no lo tenía y utilicé una pastilla de caldo de carne.  De todas formas os va a salir una paella de carne realmente rica.

Detalle Paella de carne

Paella de carne


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4 personas)

- 350 gramos de arroz
- 400 gramos de carne de cerdo magra (ternera o ambas)
- 1 cebolla mediana
- 4 dientes de ajo
- 1 pimiento verde
- 1 trozo de pimiento rojo
- 1 puerro
- 1 zanahoria
- 100 gramos de guisantes frescos
- Tomate frito o un tomate natural maduro
- Colorante alimentario
- Pimienta molida
- Tomillo
- Romero
- Vino blanco
- Caldo de carne
- Sal
- Aceite de oliva virgen

Preparación:
Primero preparamos el refrito en una sartén o cacerola ancha. Para ello, picamos todas las verduras y las dejamos preparadas. Quitamos los trozos de grasa que pueda tener la carne y reservamos. Una vez tenemos los ingredientes principales listos, echamos unas ocho cucharadas de aceite de oliva en la sartén o la olla y ponemos a fuego medio.

Echamos los ajos picados y dejamos que vayan tomando color. Antes de que terminen de freír, agregamos la cebolla picada y dejamos que se haga. En unos cinco minutos empezará la cebolla a tomar color y agregamos el pimiento verde y el trozo de pimiento rojo también picado. Rehogamos y dejamos que vaya soltando agua durante unos minutos.

Añadimos la zanahoria, los guisantes, el puerro, tomillo y romero al gusto y salpimentamos. Añadimos a continuación la carne troceada y limpia y mezclamos. Rehogamos y dejamos unos minutos. Añadimos a continuación medio vaso de vino blanco y dejamos unos minutos que hierva. Así evapora el alcohol.

Añadir la carne al sofrito

Dejar que la carne se ponga haga

Cuando ha reducido el vino, añadimos un par de cucharadas de tomate frito. Si no tenemos, añadimos un tomate pelado y cortado a dados. Cubrimos con el caldo de carne o agua y dejamos hervir durante veinte minutos a fuego bajo-medio. Una vez listo, apartamos y reservamos.

En una sartén o paellera, echamos cuatro cucharadas de aceite de oliva y ponemos a fuego medio. Cuando el aceite está caliente, añadimos el arroz. Para cuatro personas conviene 350 gramos. Si queréis hacerlo midiendo con un vaso, podéis poner un vaso y medio de arroz. Es un poco menos, pero mejor que sobre a que falte, ¿no? Imaginaros hacer esta fantástica paella de carne y que ahora se nos quede corta de arroz..

Movemos el arroz en la sartén o la paellera hasta que empieza a ponerse transparente. solo tarda unos minutos. Agregamos la carne con las verduras que teníamos reservada y media cucharadita de colorante alimentario. Mezclamos bien y cuando empieza a hervir, añadimos el caldo o agua. La proporción es tres veces la cantidad de caldo que de arroz. Dejamos hervir a fuego medio.

Terminar de hacer el arroz


Podemos mover el arroz durante los primeros diez minutos desde que empieza a hervir. Luego no debemos tocarlo.


Dejar que consuma el caldo y rectificar de sal si hace falta cuando le queden pocos minutos. Apartar y tapar con un paño durante cinco o diez minutos antes de servir. Así el arroz termina totalmente de hacerse y se asientan los sabores. Servir a continuación. Bon appetit!

Si se consume el caldo y el arroz está duro, apagar el fuego y dejar tapado con un paño o una tapadera. El mismo vapor que desprende, hará que se termine de hacer.

07 marzo 2017

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Lasaña de carne a la boloñesa

Lasaña casera de carne boloñesa

Todos habréis probado, o eso espero, uno de los platos más tradicionales de la cocina italiana, como son los espaguetis a la boloñesa. Pues bien, hoy os propongo hacer una fantástica lasaña de carne a la boloñesa digna de los mejores chef italianos. Como me encanta hacer la pasta fresca, me puse manos a la obra y la lasaña la hice con láminas de pasta fresca que hice el mismo día, pero si queréis hacerla más rápidamente y sin meteros mucho en la cocina por falta de tiempo, podéis utilizar las láminas para lasaña que venden en paquetes. Las podéis encontrar en cualquier supermercado y son bastante baratas. Quizás no sea una receta para principiantes por los pasos, pero en la receta os voy a poner algunas alternativas para que no la preparéis totalmente vosotros. Así, será más fácil. Ya veréis qué plato más rico y qué olor va a desprender el horno al dorarse la bechamel de la lasaña. Para chuparse los dedos.

Lasaña de carne a la boloñesa

Lasaña de carne a la boloñesa


Dificultad: fácil
Coste: bajo-medio

Ingredientes:

Para la carne a la boloñesa:

- 1 cebolla grande
- 2 zanahorias medianas
- 1 apio
- 250 gramos de carne picada (cerdo-ternera si queremos)
- 2 hojas de laurel
- 1 diente de ajo
- 1 kilo de tomates maduros
- 1 vaso de vino tinto
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra

Para la pasta fresca:

- 300 gramos de harina de trigo (otra si sois intolerantes al gluten)
- 3 huevos
- Una pizca de sal

Para la salsa bechamel:

- Leche entera, un litro (se puede usar de otro tipo según gustos)
- Harina de trigo (otra si sois intolerantes al gluten)
- Sal
- Pimienta molida
- 75 gramos de mantequilla
- Queso para gratinar
- Nuez moscada
- Aceite de girasol

Preparación:

Empezaremos preparando la carne a la boloñesa. Para ello, no os voy a poner todos los pasos aquí, y que sería repetir una receta que podéis ver en el blog. os he puesto las cantidades, pero podéis ver cómo preparar una salsa boloñesa casera y seguir los pasos. Una vez la tenemos, podemos empezar a hacer la masa para nuestra lasaña casera. Pero si queréis ahorraros este paso, podéis comprar las láminas en el supermercado sin problemas.

Ya os dije que la receta no es para principiantes, aunque todo es ponerse, ojo! Que si nos ponemos, seguro que la hacemos. Pero como lleva muchos pasos, os estoy intentando dar algunas opciones, si queréis las podéis utilizar.

Para hacer la pasta fresca es solo mezclar los 300 gramos de harina en un recipiente, añadir los huevos, un poco de sal. Mezclamos y formamos una masa. Aquí el problema que podemos encontrar es que nos quede una masa muy dura, por lo que le añadiremos un poco de agua. Que está muy blando, pues un poco de harina. Debe quedar una masa que podemos trabajar y no se pegue en las manos. Esto se debe a que los huevos no siempre tienen el mismo peso y estas cantidades que os he puesto son orientativas. Pero la base la tenéis. Estiramos con un rodillo y formamos láminas de uno a dos milímetros de espesor. Tienen que quedar finas y debéis tener las láminas suficientes para hacer una base y tres capas. Reservamos.

Una vez tenemos el relleno y la pasta, nos falta montar la lasaña. Para ello, utilizaremos una fuente no demasiado alta de cristal tipo Pirex. Ponemos un poco de salsa de tomate como base y encima la primera capa de pasta. Encima de la pasta, más salsa de tomate y un poco del relleno.Tapamos con otra lámina de pasta.

Repetiremos la operación tres veces y terminando con una capa de pasta. No os he puesto que debáis cocer la pasta antes de ponerla, y esto es así porque se cocerá con los mismos jugos de la salsa de tomate y el relleno. No preocuparos.

Echamos salsa de tomate frito por encima de la última capa y ahora hacemos una bechamel no demasiado líquida. ¿No queréis hacer la bechamel? No problem. Ya venden también la bechamel en botes y podéis ponerla por encima. Otro paso que os podéis saltar si no tenéis tiempo.

Si queréis hacer la salsa bechamel, y como la receta la tenéis también en el blog, no os la escribo. Podéis ver la receta pinchando en el enlace.

Echamos la salsa bechamel por encima y abundante queso para gratinar. Ponemos el horno a 180 grados y cuando alcance la temperatura, metemos la bandeja. Dejamos que se dore por encima y sacamos del horno para que enfríe antes de servir. Eso valdrá para que tome cuerpo y a la hora de cortar las porciones, salgan mucho mejor que en caliente. Bon appétit!

03 marzo 2017

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Croquetas de tofu y verduras

Croquetas veganas de tofu y verduras

Si no habéis probado las croquetas veganas de tofu y verduras, esta es la ocasión perfecta. A mí me ha pasado eso, nunca había comido croquetas veganas, y me animé a hacerlas. La verdad es que están muy ricas y, aunque el tofu, por sí sol, no es que me llame mucho la atención por su sabor, he de reconocer que todos los que han probado las croquetas, se sorprendieron. No tiene ninguna dificultad en su preparación, la misma que puede tener otro tipo de croquetas caseras, y merece la pena. Es una fuente muy rica en proteínas y las acompañamos de verduras, por lo que el valor nutricional es bastante bueno. La bechamel, estaréis pensando, ¿Es con leche? Pues no. Utilizaremos leche de soja. Así que es una receta más que apta para veganos. Por lo menos que yo sepa. Si no es así, sois veganos y he puesto algo que no debería, ya sabéis. me comentáis y seguro que se puede arreglar. Que las disfrutéis como nosotros!

Croquetas de tofu y verduras

Croquetas de tofu y verduras


Dificultad: baja
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4 personas)

- 1 paquete de tofu de 250 gramos
- 1 puerro
- 1 apio
- 1 zanahoria
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- Tomillo
- Pimienta molida
- Nuez moscada
- Harina de trigo (si eres celíaco, utiliza una harina sin gluten)
- Pan rallado
- Colorante alimenticio
- 1 litro de leche de soja
- Sal
- Aceite para freír

Preparación:

Pelamos y limpiamos todas las verduras. Las picamos y reservamos.

Ponemos todas las verduras en una sartén con un poco de aceite de oliva. Dejamos a fuego bajo-medio que se pongan blandas. Añadimos un poco de sal, tomillo, y pimienta.

Picamos el tofu y se lo añadimos. Mezclamos. A continuación añadimos cinco cucharadas soperas de harina. Ya os he comentado que si va a comerlas alguien que sea intolerante, podéis utilizar una harina sin gluten. Dejamos un par de minutos mientras mezclamos.

Añadimos a continuación leche de soja, poco a poco. Iremos añadiendo según nos vaya absorbiendo. Echamos un poco, mezclamos bien y así sucesivamente has ta que veamos que tenemos una masa semi líquida. Añadimos a continuación un poco de nuez moscada. Dejamos a fuego bajo que vaya tomando la masa consistencia. Cuando veamos que empieza a estar espesa, apartamos. Tened en cuenta que al enfriar, la masa de las croquetas siempre se vuelve más densa y compacta. Rectificar de sal o de sabor si hace falta. Apartamos, ponemos en un recipiente y dejamos enfriar antes de pasarla a la nevera. La dejamos un par de horas para que tome sabor y compacte bien.

En un recipiente ponemos un par de cucharadas de harina y mezclamos con un poco de leche de soja y colorante alimenticio (opcional) hasta formar una pasta espesa.

Con una cucharilla vamos tomando porciones y pasando, primero por la masa de harina y luego por el pan rallado. Damos forma y aplastamos bien para que queden prietas.

Calentamos aceite en una sartén y freímos. Pasamos a un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y listas para comer. Bon appétit!

24 febrero 2017

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Burguer Angus gourmet con salsa ibérica

Burguer Angus gourmet con salsa ibérica

Hoy os presento una hamburguesa Angus gourmet con una fantástica salsa con sabor ibérico para que la preparéis de la forma más sencilla y rápida que podáis imaginar. Hay auténtica devoción entre los más jóvenes, y los no tan jóvenes, por las hamburguesas de las dos grandes cadenas de comida rápida como McDonald's o Burger King. Por ello y para fomentar el consumo de calidad de este tipo de carnes o platos, he decidido hacer esta fantástica hamburguesa de carne de ternera de calidad gourmet, como es la carne de Angus. Mírala bien porque vas a disfrutar del sabor increíble de una hamburguesa con cebolla caramelizada con panceta, queso cheddar, ensalada variada y una salsa inigualable a base de ibérico.

Burguer Angus gourmet con salsa ibérica


Burguer Angus gourmet con salsa ibérica


Dificultad: baja
Coste: medio

Ingredientes: (4 personas)

- 4 hamburguesas de carne de ternera Angus (160 gramos/unidad)
- 1 cebolla
- 4 lonchas de queso cheddar
- Ensalada o bolsa de lechugas y brotes variados gourmet
- Panceta ibérica
- Mayonesa
- Paté ibérico
- Vinagre
- Azúcar
- Aceite de oliva
- Perejil fresco
- 4 panes de hamburguesa de calidad
- Mantequilla

Preparación:
primero preparamos la cebolla caramelizada. Para ello, aunque no es la forma correcta, es la más fácil y rápida. La correcta dura unas tres horas y me da la impresión que no vais a pasar más tiempo haciendo la cebolla caramelizada que la hamburguesa. Así que, vamos a por lo rápido.

 Fileteamos la cebolla, la ponemos con un poco de aceite de oliva en una sartén a fuego bajo-medio y cuando toma un poco de color, añadimos un par de cucharaditas de café de azúcar y mezclamos. Dejamos un par de minutos y añadimos unas gotas de vinagre. Mezclamos y añadimos la panceta ibérica a trozos. Dejamos que la cebolla esté melosa y  la panceta se haga un poco. Reservamos. Esto tarda unos 20-25 minutos aproximadamente.

Mientras, hacemos la salsa de nuestra hamburguesa Angus gourmet. Ponemos bastante mayonesa (8 cucharadas) en un recipiente, perejil picado y añadimos un par de cucharaditas de paté ibérico. Mezclamos y reservamos.

Os he puesto antes pan de hamburguesa de calidad ya que no puede ser el pan blando que no aguanta peso y se deshace con nada. Para tener una buena hamburguesa, hay dos cosas importantes, el pan y la carne de calidad.

Una vez hecho el inciso, seguimos. Lo primero es poner un poco de mantequilla en la plancha o sartén (si tenemos brasa es mucho mejor ya que le aporta muchísimo sabor a las carnes y hamburguesas) a fuego medio-alto y ponemos la carne de ternera. En este caso, una fantástica carne de ternera Angus de CYL. Es una carne de calidad superior y que debemos probar casi por obligación.

Colocamos el pan cortado, al mismo tiempo que hacemos la carne, sobre la plancha por su parte interior. Cuando empieza a tostarse, que será antes que la carne, apartamos y colocamos encima las lechugas y brotes gourmet. Vienen en bolsas lista para consumir. Así que podemos ponerlas directamente. Si no queréis, las limpiáis un poco bajo el agua, pero no es necesario.

Seguimos haciendo la carne. Para ello, hacer el favor de no quemarla, es un consejo. Dejar que las hamburguesas tomen color y dar la vuelta. Cuando han tomado color por los dos lados, es cuando bajamos el fuego y dejamos que se hagan a nuestro gusto. Yo las hice al punto y así poder degustar todo el sabor y la textura de la carne. Podeís fijaros que en las fotos. Está el centro de la hamburguesa de ternera Angus un poco rosa. Eso es porque está casi cruda por dentro, en la parte central. Una gozada!

Ponemos el queso cheddar encima unos segundos, antes de retirar la carne de la plancha. Así se derrite poco a poco.

Una vez tenemos la carne, la ponemos encima de las verduras. Sobre la carne con su queso, añadimos la cebolla caramelizada con la panceta. No tengáis problemas de añadir lo que queráis, le dará un toque dulce de contraste que está buenísimo.

Encima ponemos la salsa que teníamos ya preparada de ibérico y su pan que habremos pasado por la plancha para terminar. Servimos con unas patatas fritas caseras y crujientes, que siempre me preguntan cómo las hago y por eso os pongo el enlace, y a disfrutar. Bon appétit!

18 febrero 2017

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Filetes rusos tradicionales y caseros

Filetes rusos caseros y tradicionales

Os confieso que nunca había comido filetes rusos, y eso que lo había visto en muchos lugares al ser un clásico de la cocina española. Hay gente que los conocen por hamburguesas españolas, Salisbury steak o hamburger steak. Así que me ha dado por hacerlos y aquí os dejo mi receta de filetes rusos tradicionales, como tiene que ser, y por supuesto, caseros. Os he puesto lo de filetes rusos tradicionales porque hay muchas variantes y cada maestrillo tiene su truquillo y sus gustos, como todo en la vida. Yo me decanto por la cocina tradicional y los hice con una mezcla de carne de ternera y cerdo, por lo que han salido muy jugosos, con su empanado sin huevo y acompañado de unas patatas fritas, aunque se pueden acompañar con una ensalada o con una salsa de mostaza, ketchup o salsa mayonesa. Entre otras muchas posibilidades, claro está. La cosa es que son muy fáciles de preparar y podemos incluso utilizar la mezcla de unas albóndigas o hamburguesa, reservar parte de la carne, y dejarlos preparados para la noche o el día siguiente. Realmente ricos!

Filetes rusos con patatas

Filetes rusos tradicionales y caseros


Dificultad: muy baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4 personas)

- 500 gramos de carne mixta de cerdo y ternera
- 1 cebolla
 -1 diente de ajo
- 1 huevo
- Perejil fresco picado
- Sal
- Pimienta molida
- Pan rallado


Preparación:

En un recipiente echamos la carne picada, preferiblemente o siempre que podáis, que os la piquen en la carnicería. Yo hace ya mucho tiempo que no compro la carne picada envasada. Pero si no podéis, pues sirve igualmente. En el mismo recipiente agregamos la cebolla picada finamente, el diente de ajo picado o laminado, perejil picado fresco. Vale de bote y seco, pero por favor, es perejil, hasta lo regalan en muchísimas fruterías. Intentad que sea fresco!


Seguimos añadiendo un huevo y aquí hay variantes. Personas que ponen un poco de pan mojado en leche, pan rallado, e incluso hay gente que pone jamón o bacon picado. Yo no le puse nada. Sal, pimienta y listo. No me digáis que preparar unos filetes rusos es casi lo mismo que preparar unas albóndigas de carne o unas hamburguesas caseras. Similar, seguro que es. Con sus variantes de cada casa, también.

Una vez tenemos todo, mezclamos bien y dividimos en bolas del mismo tamaño. Será una por comensal.

Aplastamos y pasamos con cuidado por pan rallado. Tiene que parecer, un filete pero más grueso. Pensad o tened en cuenta que al freírlos, va a reducir el tamaño.

Calentamos aceite en la sartén y freímos. Ponemos en papel absorbente los filetes rusos y servimos con unas patatas, ensalada, que es muy típica, o con alguna salsa. Bon appétit!


He sustituido el pan rallado por panko japonés, por lo que me ha salido de lo más crujiente. Si no lo encontráis, podéis ver cómo hacer el panko casero y probar cómo sale. Os va a sorprender!

13 febrero 2017

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Carbonada de pollo

Carbonada de pollo

¿Habéis oído hablar alguna vez de la receta de carbonada de pollo o vaca? Yo nunca, tengo que reconocerlo, y por eso estaba deseando de hacer esta receta. Uno de sus ingredientes principales es la cerveza, lo que le otorgará prácticamente el sabor al plato. Yo he utilizado una cerveza rubia normal, pero también podéis experimentar y probar con cerveza tostada o con negra. La verdad es que la receta de carbonada es realmente fácil y una de las recetas más sencillas y antiguas, que he encontrado escritas en un libro de cocina. He querido compartirla con vosotros y me he decidido escribir cómo se prepara. Cuando leais lo fácil que es, la haréis al día siguiente. Nuestras abuelas, seguro que le ponían mucho mimo y cariño a este plato tan sencillo, como realmente bueno. La podemos también preparar con carne de vaca, aunque esta carbonada es de pollo. Ya me contaréis qué tal os ha salido.

Carbonada de pollo


Dificultad: muy baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4 personas)

- 2 pechugas de pollo frescas
- 1 kilo de patatas pequeñas o medianas
- 2 cebollas medianas
- 1 litro de cerveza rubia (tostada o negra también valen)
- 1 nuez de mantequilla
- Tomillo
- Laurel
- Pimienta molida
- Sal
- Aceite de oliva virgen

Preparación:
Partimos las pechugas de pollo en dados gruesos. Picamos las cebolla a dados medianos. Pelamos las patatas, si son medianas mejor, y partimos en dos mitades. Si son más grandes en cuatro. Reservamos.

En una olla a presión, echamos un fondo de aceite de oliva, como seis cucharadas soperas, y la nuez de mantequilla. ponemos a fuego fuerte y vamos a ir echando la carne de pollo en varias veces, y dejar que tomen los dados color. A la vez que la carne se va poniendo dorada, la vamos sacando de la olla y la pasamos a un plato o fuente. Reservamos. Cuando está toda la carne dorada, ponemos a fuego medio y echamos en la olla la cebolla picada.

Rehogamos y dejamos que tome un poco de color. Cuando empieza a tomar color dorado, agregamos la carne, dos hojas de laurel, tomillo, pimienta negra molida y sal. mezclamos con cuidado. Añadimos las patatas partidas.

Añadir la carne a la carbonada

Agregar la cerveza

A continuación, agregamos el litro de cerveza, que yo os he comentado que utilicé una rubia, y llevamos a ebullición. Cerramos la olla y dejamos 15-20 minutos. pasado ese tiempo, apartamos la olla, dejamos que enfríe y abrimos con cuidado. Dejamos que el caldo reduzca a fuego medio y listo.

Es preferible, dejar que tome el sabor de un día para otro. Así que yo, preparé la carbonada y la comimos al día siguiente. Estaba para chuparse los dedos. Bon appétit!

07 febrero 2017

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Escabeche casero fácil

Receta de escabeche casero fácil

¿Aún no habéis preparado un escabeche casero? Pues os dejo esta receta de escabeche casero muy fácil y rápido, para que podáis disfrutar de un rico plato de pescado escabechado totalmente casero. Yo he utilizado sardinas y preparé sardinas escabechadas, pero podéis hacerlo con otro tipo de pescado, como atún o caballas. Me voy a centrar en la receta del escabeche y no tanto en el pescado. En cuanto leáis la preparación, vais a ver que es realmente sencillo el hacer un escabeche. Si luego queréis meter las sardinas en tarros y hacer conservas, podéis ver cómo se esterilizan los botes de cristal para hacer conservas en este artículo. ¿Os animáis a hacerlo?

Escabeche casero fácil


Dificultad: muy baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 500 gramos de caballas o sardinas
- 3/4 de vaso de aceite de oliva (200 ml)
- 3/4 de vaso de vinagre blanco (200 ml)
- 3/4 de vaso de agua (200 ml)
- 3/4 de vaso de vino blanco (200 ml opcional)
- 2 hojas de laurel
- 1 cabeza entera de ajos
- Sal
- Pimienta en grano
- Aceite para freír
- Harina

Preparación:
Limpiamos el pescado que vayamos a utilizar, le quitamos la cabeza y las tripas. Enharinamos y freímos. La fritura, más bien corta, con un minuto o minuto y medio friendo es suficiente. Pasamos el pescado a un recipiente y reservamos.

Hacemos el escabeche de esta forma tan fácil. En una olla mediana o grande, también podéis utilizar una cazuela grande de barro, a la antigua usanza, echamos tres cuartos de vaso de aceite de oliva, de vinagre de vino y de agua. Las mismas cantidades. Si queremos hacer más cantidad de escabeche, no hay problema, agregamos siempre en partes iguales. Si nos apetece, porque es opcional, añadir vino, lo hacemos también en la misma proporción, en este caso, pues tres cuartos de vaso.

Al conjunto le añadimos los ajos enteros o troceados, yo los puse pelados y troceados, pero vale la cabeza entera sin pelar. Sal, unos granos de pimienta al gusto, y el laurel. Yo los he troceado y también le puse un poco de guindilla, para darle un toque picante. Añadimos un par de cucharadas de pimentón y ponemos a hervir el escabeche.

Escabeche casero

Dejamos unos minutos que hierva y agregamos el pescado reservado. Una vez está todo el pescado cubierto con el escabeche, dejamos un minuto y apartamos. Reservamos hasta que se enfríe y metemos en el frigorífico. Si queréis, podéis pasarlo todo a un recipiente con tapadera. Dejamos en el frigorífico, al menos dos días, antes de consumirlo. Bon appétit!

01 febrero 2017

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Menudo gaditano con garbanzos

Menudo gaditano con grabanzos

Hace tiempo preparé los callos de ternera con garbanzos y ahora, os dejo la preparación del menudo gaditano con garbanzos, que es así como llamamos a este plato en Cádiz. Esta vez los callos son de cerdo y no de ternera. Son muy similares, pero los callos de cerdo, tienen un poco más de grasa, y quizás, son un poco más blandos que los de ternera. Por ello, parece ser, que están un poco menos valorados. Yo os aseguro que están realmente deliciosos, y no me importa para nada, comerme un plato de uno u otro indistintamente. Este tipo de platos son grandes conocidos y clásicos de la gastronomía española y hay muchas formas de prepararlos. Os he comentado antes que era menudo con garbanzos, y así es como popularmente se llama este plato en nuestra gastronomía. Aunque este que os dejo la receta no lleva los callos crudos o comprados directamente, os prometo que la próxima que os escriba es sobre cómo limpiar los callos o tripas para cocinarlos. Así, si os animáis, los podéis comprar en la plaza y hacer unos callos totalmente caseros.

Menudo o callos con garbanzos estilo gaditano


Menudo gaditano con garbanzos


Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4-6 personas)

- 350 gr de garbanzos
- 1 envase de callos de cerdo de 500 gramos
- 1 cebolla
- 1 tomate maduro
- 1 pimiento rojo
- 6 dientes de ajo
- 2 chorizos
- 1 morcilla
- Pimentón dulce
- Cominos
- 1 hoja de laurel
- Pimienta en grano
- 1 guindilla cayenas
- Aceite de oliva
- Sal


Preparación:
Para empezar a preparar nuestro menudo gaditano, lo primero que vamos a necesitar, es tener los garbanzos preparados y listos el día que vayamos a cocinar. Por eso, echamos a remojo los garbanzos la noche anterior a la preparación en agua con sal. Los dejaremos toda la noche.

El día de la preparación del menudo, ponemos en una olla el contenido de la lata de callos junto a los garbanzos y cubrimos con agua. Llevamos a ebullición a fuego medio sin tapar.

Mientras el agua empieza a hervir, hacemos un refrito. En una sartén ponemos un fondo de aceite y echamos la rebanada de pan duro, lo freímos y cuando está frito, lo pasamos al mortero.  A continuación echamos en el aceite los ajos cortados en tres o cuatro partes cada uno, no hace falta laminar. Freímos y cuando estén tomando un color dorado, retiramos la sartén del fuego y añadimos los ajos al mortero. Añadimos una cucharada de pimentón, unos granos de pimienta negra, una guindilla cayena, (depende de lo picante que queramos los callos) y una cucharadita de cominos, Majamos bien el conjunto.

En la misma sartén que antes hemos utilizado, echamos la cebolla picada, un trozo de pimiento rojo picado y el tomate pelado y cortado a dados. Hacemos un sofrito y, cuando está todo blando, le incorporamos el majado. Mezclamos bien un par de minutos y apartamos.

Una vez listo el refrito, lo agregamos a la olla con los callos y los garbanzos, que ya deben de estar hirviendo, si no lo están, no pasa nada, lo añadimos igualmente. Añadimos por último la hoja de laurel, el chorizo y la morcilla. Cerramos la olla y la dejamos 25-30 minutos.

Pasado ese tiempo, abrimos la olla y dejamos reducir el caldo, si es necesario. Si vemos que tiene poco caldo, le añadimos un poco, pero siempre, caliente. Recordad que si le agregamos fría, los garbanzos se pondrán duros. Comprobamos de sal y dejamos reposar, al menos, diez minutos antes de servir. Bon appétit!



Podemos añadir al majado unas bayas de cilantro, así le daremos un toque diferente y fresco. También podemos añadir unas manitas de cerdo o un trozo de carne magra. Haremos aún más contundente y rico nuestro plato de menudo. Se van a chupar los dedos. ;)

27 enero 2017

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Garbanzos con costillas

Garbanzos con costillas

¿Os apetece hacer una receta con garbanzos? Yo os propongo este fantástico potaje de garbanzos con costillas que os va a hacer entrar en calor. Una receta de lo más fácil de preparar y genial para los días de frío. Eso sí, pan que no falte. Este es el típico plato de cuchareo y rebanadas de pan para mojar. Como veréis ahora, son de estas recetas tradicionales que, con un poco de mimo y cariño, cualquiera que se ponga, consigue un potaje con un sabor y textura para quitarse el sombrero. La carne, veréis que queda blanda y jugosa, una carne de costillas que al morderla se deshacen en la boca. Esta que he utilizado, la he comprado en el mercado de abastos y no tiene nada que ver con la que venden en los centros comerciales, que son menos carnosas y mucho más pequeñas. ¿Os saco un platito para probar? ;)

Plato de garbanzos con costillas

Garbanzos con costillas



Dificultad: baja-media
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 350 gramos de garbanzos
- 500-600 gramos de costillas de cerdo carnosas
- 6 dientes de ajo
- 1 cebolla grande
- 1 pimiento verde
- 1 tomate maduro
 -1 zanahoria
- 2 rebanadas de pan del día anterior
- 1 patata (opcional)
- Laurel
- Pimienta en grano
- Tomillo
- Romero
- Pimentón dulce
- Sal
- Aceite de oliva virgen

Preparación:

La noche anterior ponemos los garbanzos en remojo. Picamos las verduras. Los ajos los pelamos y los cortamos en trozos grandes. Al tomate le quitamos la piel. Reservamos,

Echamos en el mortero un puñado de sal, tomillo, una cucharada de cominos, unas cuantas bolas de pimienta negra, y una cucharada de pimentón dulce.

Ponemos la olla a fuego alto con un fondo de aceite de oliva virgen. Cuando está caliente, echamos los ajos y freímos. Cuando empiecen a tomar color dorado intenso, los sacamos y los echamos en el mortero. Echamos a freír en el aceite caliente las dos rebanadas de pan. Cuando ha tomado color, las agregamos también al mortero. Reservamos.

En aceite en el fuego y aún caliente, echamos las costillas troceadas y cortadas al gusto. Yo las corté a dados grandes. pero si os gustan más pequeños, también vale. Sellamos y dejamos que doren un poco. Cuando están doradas, las sacamos y reservamos en un plato.

Echamos ahora en el aceite la cebolla picada. Dejamos que vaya tomando color. Mientras se hace la cebolla, majamos bien el contenido del mortero. Reservamos.

Hacer el majado

Sellar  las costillas

Cuando la cebolla ya ha tomado color, añadimos el pimiento picado, dejamos unos minutos, agregamos la zanahoria troceada y la hoja de laurel. Rehogamos y dejamos unos minutos más.

Cuando ya las verduras están blandas, agregamos el tomate, que ya habíamos pelado y cortado en dados. Rehogamos unos minutos. y añadimos la carne. Mezclamos y agregamos los garbanzos escurridos que teníamos en remojo de la noche anterior.

Agregar la carne al sofrito

Añadir los garbanzos

Agregamos ahora el majado y mezclamos bien. Con cuidado de no partir los garbanzos. Inmediatamente después, agregamos caldo de carne o agua, si no tenemos, hasta cubrir bien todo.

Cubrir con caldo

Cerramos la olla y llevamos a ebullición. Aquí, digo lo de siempre, depende de la olla, tardará más o menos en hacerse. Yo los dejé a fuego medio 35 minutos. Si al abrir la olla veis que están duros, volvemos a cerrar y dejar un poco más. No añadir nunca agua fría, porque podríais los garbanzos duros, si hace falta, calentar en el microondas y agregar, pero siempre caliente. Si tiene demasiado caldo, ponemos a fuego bajo-medio y dejamos que se consuma poco a poco, hasta que esté a nuestro gusto.

Yo le rallé una patata y se la agregué con la olla abierta. La puse a fuego lento y la dejé una media hora más. Al mismo tiempo iba moviendo la olla, dando el típico meneito de las abuelas, para que la patata se deshiciera y fuera espesando. Esto es opcional. Rectificamos de sal y listo. Dejamos reposar un rato, o como yo hice, hasta el día siguiente. Bon appétit!