20 julio 2017

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Calamares en salsa americana

Calamares o puntillitas en salsa americana

Si os gusta la salsa americana, estos calamares en salsa americana van a ser toda una locura. Yo hago la sala americana y les agrego las rodajas de calamares bien limpios o en este caso las puntillitas enteras. Una forma realmente increíble de comer chipirones, calamares o incluso otro tipo de pescado como la pescadilla. La salsa americana casera con su toque picante la hace irresistible. Esta forma de preparar los calamares en salsa americana o como en mi caso os he comentado, puntillitas, podéis verlo mucho con frecuencia en las conservas. Hay muchísimas personas a los que les encanta la salsa americana y más aún los calamares. Si queréis sorprender a todos en casa o incluso en la oficina con un plato de lujo, os recomiendo que los preparéis. Os van a quedar unos calamares tiernos y jugosos con un sabor increíble. ¿Habías probado alguna vez los calamares en salsa americana casera? ¿Tienes algún truco para preparar unos fantásticos calamares o chipirones en salsa americana?

13 julio 2017

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Solomillo cerdo al Pedro Ximénez con verduras

Solomillo cerdo al Pedro Ximénez con verduras

Hoy toca receta de solomillo de cerdo al Pedro Ximénez con verduras. Un plato para los amantes del buen comer que combina una carne magra y tierna con este magnífico vino de con la denominación Jerez-Xerés-Sherry, verduras y unas patatas como acompañamiento. Por supuesto, son platos que piden a gritos un buen pan casero que acompañe en la mesa para mojar 'sopones' en la salsa. Esto no lo podrán hacer los celíacos, a no ser que el pan no contenga gluten. Pero por lo demás, pueden prepararla perfectamente.

Yo he contado el solomillo a medallones. lo que hace el plato mucho más fácil de comer y su presentación es realmente atractiva. Creo que la foto es de las que invitan a dar un bocado, ¿No pensáis los mismo viendo el plato de solomillo al Pedro Ximénez con verduras de la foto? La diferencia con la preparación otros platos al Pedro Ximénez que todos conocemos, y si no la conocéis os dejo la receta de carrillada al Pedro Ximénez con champiñones y jamón ibérico en el enlace, es que esta salsa lleva verduras y la hace más suave de sabor. Si no os gustan las comidas excesivamente dulces o con contrastes de sabores destacados, esta es vuestra opción ideal.

Aunque se aprecia el toque dulce, es un matiz que le otorga sabor al plato y que las verduras atenúan para que quede en un segundo plano. Animaros a probar este solomillo al Pedro Ximénez con verduras porque está riquísimo. ¿Eres amante a los platos para mojar pan como este solomillo al Pedro ximénez con verduras? ¿Tienes algún truco para hacer una salsa de verduras con la que chuparse los dedos?

07 julio 2017

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Yogurt natural casero

Cómo hacer yogurt natural casero

¿Sabes cómo se elabora el yogurt natural casero? Si no tienes una yogurtera, te voy a enseñar a preparar en casa y en menos tiempo del que imaginas, yogurt natural sin aditivos ni conservantes artificiales. Si tienes yogurtera, este artículo quizás te venga bien para probar un día y preparar tus primeros yogures sin necesidad de hacer un gasto energético extra. Os voy a enseñar lo fácil que es simplemente teniendo un yogurt  natural y leche entera. Os van a salir unos yogures caseros, muy económicos, cremosos e increíblemente ricos. Si sois unos apasionados de este postre lácteo, os aseguro que os va a encantar hacerlo y luego ir perfeccionando la receta para darles vuestro toque personal y genuíno que marcará la diferencia. ¿Habéis alguna vez preparado yogurt casero? ¿Tienes algún truco para hacer tus yogures naturales en casa?


Yogurt natural en casa


Yogurt natural casero



Dificultad: baja
Coste: muy bajo

Ingredientes: (8 unidades aprox)

- 1 litro de leche entera
- 1 yogurt natural sin azúcar
- Azúcar (opcional)
- Mermelada (opcional)
- 1 vaina de vainilla natural (opcional)

Preparación de yogurt natural casero:


Para hacer el yogurt natural en casa vamos a necesitar un termómetro de cocina o seguir unos pequeños trucos que os voy a escribir. Con el termómetro es más fácil porque podremos controlar mejor las temperaturas, pero yo los hice sin termómetro y también me salieron los yogures. Así que no tengáis miedo a que no os salgan si no tenéis el termómetro. Dudo que el que inventó el yogur tuviera a mano en ese momento un termómetro digital o algo parecido... ;)

Lo primero que hacemos es poner un litro de leche entera, así queda mucho más cremoso, en una olla a fuego medio. Bien, tenemos que dejar que la leche vaya adquiriendo temperatura hasta que llegue a los 80-85 grados. Ahí es cuando debemos apartar la leche y que no se siga calentando. Para ello es para lo que vamos a utilizar el termómetro, si es que lo tenemos, como en mi caso o hacemos el truco de la abuela para hacer yogur casero. Simplemente, cuando está la leche humeante, pero sin llegar a hervir, es cuando podemos apartarla del fuego.



Yo no la mantengo tiempo a esa temperatura, es simplemente que llegue a los 85 grados. He leído por ahí algunas recetas que mantienen esa temperatura, hasta diez minutos, pero yo no lo hago y salen unos yogures caseros cremosos y realmente increíbles.

Segundo paso, que no es nada más y nada menos que esperar. Esperar hasta que la leche baje la temperatura a unos 45-50 grados centígrados. Otra vez, si tenemos termómetro, lo utilizaremos para comprobar la temperatura. Que no tenemos, pues volvemos al truco casero para hacer yogures que es meter el dedo (limpio) en la leche y mantenerlo durante cinco segundos. Si está caliente pero no nos quema, más o menos es la temperatura ideal. Así que sería el momento de agregar el yogurt natural que teníamos reservado y deberá está a temperatura ambiente. Recordar eso. Movemos primero el yogur con una cucharilla y agregamos a la leche. Removemos para mezclar.

Aquí es donde podemos agregar azúcar a nuestros yogures. Yo les puse ocho cucharillas de azúcar. Una más o menos por yogurt. También os tengo que contar un secreto. Mientras tomaba la temperatura la leche, agregué una vaina de vainilla. imaginaros qué sabor tan rico que tenían luego. Antes de agregar el yogur y el azúcar, la retirais.

Rellenar los envases con la leche

Una vez mezclado todo. Pasamos la leche a envases o botes de cristal. Yo lo hice en botes de plástico. Luego iba cogiendo el yogurt y los pasaba a un cuenco. Si lo queréis hacer individuales, podéis hacerlos. Una vez tenemos la leche en los envases y cerrados, los metemos dentro de una nevera de playa. Ponemos los botes unos encima de otros con cuidado y cerramos la nevera bien. Así la nevera mantendrá la temperatura más tiempo y hacen su trabajo los fermentos lácteos.

Yo los hago por la noche y los dejo hasta el día siguiente sin abrir la nevera. Cuando la abro, están listos para meterlos en el refrigerador y consumir fresquitos pasadas unas dos o tres horas que habrán cuajado aún más. Están, incluso mejor de un día para otro. Si veis que tienen suero, podéis quitarlo sin problemas antes de servirlos. Yo pongo un poco de sirope de fresa o frutas abajo, en un cuenco y encima agrego el yogurt natural casero. Está delicioso. Bon appétit!

02 julio 2017

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Croquetas de morcilla de Burgos caseras

Croquetas caseras de morcilla de Burgos

Estas croquetas de morcilla de Burgos caseras os van a volver locos a todos. Si sois amantes incondicionales de todo tipo de croquetas y estas no las conocéis, ya podéis tomar buena nota de la receta porque están para chuparse los dedos. Yo las hice con la forma de croqueta clásica, pero si al prepararlas le dais forma de bolitas, siempre podremos decir que hemos preparado unos caprichos de morcilla de Burgos y quedamos como verdaderos profesionales con un toque elegante y cool. Es lo que tiene la cocina, cambias un detalle y nombre y ya estás inventando. O no... ;) Como vais a tener la oportunidad de leer abajo, las croquetas de morcilla son realmente fáciles de preparar y podemos presentarlas posteriormente con un puré de patatas, que es la forma más tradicional con lo que podemos encontrar la morcilla de Burgos. La morcilla de Burgos es un embutido que está fabricado a base de arroz, manteca y sangre de cerdo y especias. Tiene un sabor único y delicado que la hacen inigualable, por lo que el sabor de estas croquetas es sutil y sin contrastes excesivos. Vamos a conseguir todo el sabor de la morcilla de Burgos en un pequeño bocado. ¿Habeis probado alguna vez las croquetas de morcilla caseras? ¿Tienes algún truco para que salgan unas croquetas de morcilla de Burgos irresistibles?


Detalle croquetas morcilla de Burgos

Croquetas de morcilla de Burgos



Dificultad: baja-media
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 1 morcilla de Burgos de unos 650 gramos
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 2-3 huevos
- Harina de trigo
- Leche
- Mantequilla
- Aceite de oliva
- Pan rallado o panko japonés
- Puré de patatas
- Pimienta molida
- Sal


Preparación de las croquetas de morcilla de Burgos:


Ponemos una sartén a fuego medio con media morcilla picada. Refreímos y una vez lista, sin quemarla, apartamos y reservamos.

Refreír la morcilla de Burgos

En otra sartén grande y antiadherente echamos tres cucharadas soperas bien colmadas de mantequilla y un par de cucharadas de aceite de oliva. Ponemos la sartén a fuego bajo-medio y agregamos los dientes de ajo picados muy finos y cuando están tomando color, la cebolla entera picada.

Moveremos el sofrito de vez en cuando hasta que la cebolla haya tomado un color tostado pero sin quemarse.  A continuación, añadimos tres cucharadas colmadas de harina a la sartén. la vamos a pasar por un colador para que la harina tome aire y quede suelta. Así evitaremos en gran medida los grumos a la hora de hacer las croquetas. Vamos a ir removiendo durante un minuto más o menos hasta que la harina vaya tostando un poco. lo suficiente para que no sepa luego a cruda. Veréis que se hace una especie de masa que cuesta un poco trabajar. No os preocupeis.


Os aconsejo que utilices utensilios de cocina de bambú o una olla de acero inoxidable donde podamos trabajar con varillas para batir metálicas sin estropear la olla.


Inmediatamente después bajamos el fuego un poco y añadimos un chorro de leche fría. Movemos enérgicamente con las varillas hasta que la masa haya absorbido el líquido. Es un proceso rápido. Añadiremos un chorro más de leche y seguiremos moviendo. De nuevo la masa irá absorbiendo líquido y poco a poco, se irá volviendo más fácil de trabajar. Repetiremos la operación hasta que consigamos una crema líquida, sin grumos. Debemos mover siempre la masa para que no se vaya al fondo y se asiente.  Salpimentamos.

Dejamos que la masa hierva, sin dejar de mover, y vaya adquiriendo densidad. Cuando está bastante densa, tenéis que pensar que no puede ser líquida ya que debemos dar forma a las croquetas posteriormente, añadimos la morcilla de Burgos que teníamos reservada, mezclamos dejamos un par de minutos y apartamos.

Agregar la morcilla

Mezclar la morcilla con la bechamel

Dejar enfriar la masa

Dejamos unos minutos a que temple la temperatura y pasamos la masa a una bandeja o recipiente para posteriormente, cuando esté fría, taparla y dejarla en el frigorífico al menos tres horas.

Una vez pasado ese tiempo, la masa ha tomado cuerpo y, con ayuda de una cucharilla iremos tomando porciones y haciendo con las manos las croquetas. Las pasaremos por harina y luego por huevo batido y pan rallado. Os he puesto en los ingredientes que utilices panko japonés y también puré de patatas. Podéis mezclar el panko o el pan rallado con los copos de puré de patata. De esa forma os saldrá un empanado fantástico y de lo más crujiente. Yo utilicé panko japonés y copos de puré de patatas. Quedaron unas croquetas de morcilla de Burgos con un exterior increíblemente crujiente.

Empanar las croquetas de morcilla de Burgos

Cuando tenemos las croquetas ya empanadas, freímos con abundante aceite caliente y pasamos a un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servimos nuestras croquetas de morcilla de Burgos con un poco de puré de patatas casero en forma de tapa o pincho. Bon appétit!