31 julio 2017

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Tarta de queso y frambuesas

Tarta de queso, leche condensada y mermelada de frambuesas

¿Queréis preparar la mejor tarta de queso casera con horno? Os enseño cómo se hace una riquísima tarta de queso y frambuesas con una base de galletas que os va a encantar. La preparación es de lo más fácil que podéis imaginar y tenéis que imaginaros lo rica que está. Es la típica tarta que todos los golosos dicen; ‘Pero qué buenaaa’, cuando la prueban. Se prepara al horno y luego se mete en el frigorífico, para que esté bien fresquita a la hora de comerla. Resumiendo, una tarta de queso y frambuesas con horno genial para una celebración o, por qué no, un desayuno o merienda y darnos un homenaje.Ya me contaréis cuando la probéis. ¿Os gusta esta la tarta de queso casera? ¿Qué mermelada te gusta añadir cuando preparas unas tarta de queso casera?

Tarta de queso y frambuesas


Dificultad: baja
Coste: bajo-medio

Ingredientes:

- 1 tarrina de queso mascarpone de 250 gramos
- 3 huevos frescos
- 1 lata de leche condensada de 350 gramos (bote pequeño)
- 1/2 vaso de leche entera
- 5 cucharadas de azúcar
- 1 paquete de galletas normales o tipo María
- 80 gramos de mantequilla
- Mermelada de frambuesas para la cobertura


Preparación de la tarta de queso y frambuesas:


Lo primero que haremos para la tarta de queso es la base de galleta. Eso le dará consistencia y soportará la tarta dando un toque crocante. Para ello vamos a triturar con la ayuda de un robot de cocina o la mano el paquete de galletas. Yo a veces las he puesto en una fuente de plástico y le he dado con el mortero, pero eso ya cada uno se busca la manera porque es bastante fácil. Una vez tenemos molidas las galletas, las vamos a mezclar con la mantequilla a temperatura ambiente. Si está fría nos va a costar mucho trabajo y lo que queremos es formar una especie de pasta. Esa pasta, la vamos a poner en un molde para tartas, a ser posible de los que se desmontan y podemos sacar la base. Para mí, son los mejores.

Extendemos la pasta o masa resultante de las galletas y la mantequilla hasta que cubra toda la base del molde. No tiene que ser muy gruesa, entre cinco milímetros y un centímetro de grosor. Si veis que os quedáis cortos podéis mezclar más galletas con mantequilla, pero no os recomiendo que pongáis la base más gruesa porque luego no queda bien. Demasiada galleta y no resulta tan agradable.

Una vez lo tenemos, metemos el molde en el horno a 160-170 grados durante 10 minutos para que se haga la base. Pasado ese tiempo sacamos y dejamos enfriar.

Mientras, si queréis podéis hacer la tarta en sí. Lo digo por aprovechar el tiempo. En un recipiente o bol ponemos los tres huevos, y vamos a utilizar la batidora para mezclar todo, por eso os dije que era muy fácil. Batimos los huevos, añadimos el azúcar, la leche, batimos y agregamos la leche condensada y el queso mascarpone. Todo con batidora y mezclar bien. Una vez todo homogéneo, lo echamos con cuidado sobre la base de galleta que teníamos lista.

Metemos en el horno a 170-180 grados y dejamos 35-45 minutos. Si veis que se dora demasiado por arriba antes de ese tiempo, poner un papel de aluminio doblado encima, de esa forma el calor no dará directamente y tarda más en dorarse. La sacamos y veremos que está algo líquida, no pasa nada! No asustaros. Dejamos reposar y poco a poco irá cuajando. Una vez está a temperatura ambiente la metemos en el frigorífico y dejamos enfriar totalmente.

Cuando vayamos a desmoldar la tarta de queso, le ponemos la mermelada de frambuesas como cobertura. Ya tenemos lista nuestra tarta de queso para comer bien fría. Bon appétit!

1 comentario:

  1. Me encantan las tartas de queso y está tiene una pinta estupenda. Me la apunto para hacerla, pero yo prefiero la tarta de queso con melocotón o naranja. Besos

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