07 julio 2017

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Yogurt natural casero

Cómo hacer yogurt natural casero

¿Sabes cómo se elabora el yogurt natural? Hoy te enseño la receta del yogurt natural casero. Si no tienes una yogurtera, te voy a enseñar a preparar en casa y en menos tiempo del que imaginas, yogurt natural sin aditivos ni conservantes artificiales. Si tienes yogurtera, este artículo quizás te venga bien para probar un día y preparar tus primeros yogures sin necesidad de hacer un gasto energético extra. Os voy a enseñar lo fácil que es simplemente teniendo un yogurt  natural y leche entera. Os van a salir unos yogures caseros, muy económicos, cremosos e increíblemente ricos. Si sois unos apasionados de este postre lácteo, os aseguro que os va a encantar hacerlo y luego ir perfeccionando la receta para darles vuestro toque personal y genuíno que marcará la diferencia. ¿Habéis alguna vez preparado yogurt casero? ¿Tienes algún truco para hacer tus yogures naturales en casa?


Yogurt natural en casa


Yogurt natural casero



Dificultad: baja
Coste: muy bajo

Ingredientes: (8 unidades aprox)

- 1 litro de leche entera
- 1 yogurt natural sin azúcar
- Azúcar (opcional)
- Mermelada (opcional)
- 1 vaina de vainilla natural (opcional)


Preparación de yogurt natural casero:


Para hacer el yogurt natural en casa vamos a necesitar un termómetro de cocina o seguir unos pequeños trucos que os voy a escribir. Con el termómetro es más fácil porque podremos controlar mejor las temperaturas, pero yo los hice sin termómetro y también me salieron los yogures. Así que no tengáis miedo a que no os salgan si no tenéis el termómetro. Dudo que el que inventó el yogur tuviera a mano en ese momento un termómetro digital o algo parecido... ;)

Lo primero que hacemos es poner un litro de leche entera, así queda mucho más cremoso, en una olla a fuego medio. Bien, tenemos que dejar que la leche vaya adquiriendo temperatura hasta que llegue a los 80-85 grados. Ahí es cuando debemos apartar la leche y que no se siga calentando. Para ello es para lo que vamos a utilizar el termómetro, si es que lo tenemos, como en mi caso o hacemos el truco de la abuela para hacer yogur casero. Simplemente, cuando está la leche humeante, pero sin llegar a hervir, es cuando podemos apartarla del fuego.



Yo no la mantengo tiempo a esa temperatura, es simplemente que llegue a los 85 grados. He leído por ahí algunas recetas que mantienen esa temperatura, hasta diez minutos, pero yo no lo hago y salen unos yogures caseros cremosos y realmente increíbles.

Segundo paso, que no es nada más y nada menos que esperar. Esperar hasta que la leche baje la temperatura a unos 45-50 grados centígrados. Otra vez, si tenemos termómetro, lo utilizaremos para comprobar la temperatura. Que no tenemos, pues volvemos al truco casero para hacer yogures que es meter el dedo (limpio) en la leche y mantenerlo durante cinco segundos. Si está caliente pero no nos quema, más o menos es la temperatura ideal. Así que sería el momento de agregar el yogurt natural que teníamos reservado y deberá está a temperatura ambiente. Recordar eso. Movemos primero el yogur con una cucharilla y agregamos a la leche. Removemos para mezclar.

Aquí es donde podemos agregar azúcar a nuestros yogures. Yo les puse ocho cucharillas de azúcar. Una más o menos por yogurt. También os tengo que contar un secreto. Mientras tomaba la temperatura la leche, agregué una vaina de vainilla. imaginaros qué sabor tan rico que tenían luego. Antes de agregar el yogur y el azúcar, la retirais.

Rellenar los envases con la leche

Una vez mezclado todo. Pasamos la leche a envases o botes de cristal. Yo lo hice en botes de plástico. Luego iba cogiendo el yogurt y los pasaba a un cuenco. Si lo queréis hacer individuales, podéis hacerlos. Una vez tenemos la leche en los envases y cerrados, los metemos dentro de una nevera de playa. Ponemos los botes unos encima de otros con cuidado y cerramos la nevera bien. Así la nevera mantendrá la temperatura más tiempo y hacen su trabajo los fermentos lácteos.

Yo los hago por la noche y los dejo hasta el día siguiente sin abrir la nevera. Cuando la abro, están listos para meterlos en el refrigerador y consumir fresquitos pasadas unas dos o tres horas que habrán cuajado aún más. Están, incluso mejor de un día para otro. Si veis que tienen suero, podéis quitarlo sin problemas antes de servirlos. Yo pongo un poco de sirope de fresa o frutas abajo, en un cuenco y encima agregar el yogurt natural casero. Está delicioso. Bon appétit!

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