03 septiembre 2017

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Tarta de queso con frambuesas fría

Tarta de queso fría con frambuesas

¿Queréis preparar tarta de queso fría con frambuesas sin horno y sin Thermomix? Hoy os enseño cómo preparar esta tarta casera de queso con frambuesas fría o raspberry cheesecake sin necesidad de que utilices el horno. Al utilizar gelatina para la tarta y la cobertura, lo que haremos es que todo el conjunto cuaje y quede cremoso pero lo suficientemente sólido. Por eso no vamos a necesitar horno. Hay muchas personas que no tienen espacio en la cocina y al no tener horno, las recetas de tartas no suelen hacerlas. Esta receta es de lo más fácil y podemos sustituir las frambuesas por otra que más nos guste, como pueden ser las fresas, arándanos o melocotón. El proceso es el mismo para todas las tartas frías que utilizan queso, cuajada, queso tipo Philadelphia o batido, como en este caso. Anímate porque es una receta casera de postre realmente fácil y te va a encantar el resultado, más de alguno o alguna creerá que es comprada. ¿Qué te parece esta tarta de queso fría con frambuesas?


Tarta de queso fría con frambuesas sin horno


Tarta de queso fría con frambuesas sin horno


Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes:

- 1 caja de galletas tipo María
- 75 gramos de mantequilla
- 1 bote de 450 gramos de queso fresco batido 0% grasa
- 1 bote de 200 ml de nata de cocinar
- 1 bote de 200 ml de nata para montar
- 1 paquete de láminas de gelatina
- 175 gramos de azúcar blanca
- 1 tarro de mermelada de frambuesas
- 1 paquete de frambuesas frescas
- 1 pizca de sal


Tarta de queso casera sin horno con frambuesas


Preparación de la tarta sin horno de queso y frambnuesas:

Lo primero que haremos será una base para nuestra tarta de queso fría. la vamos a hacer con una base para tartas de galleta, aunque también podríamos opcionalmente preparar una masa quebrada casera, que sí nos obligaría a utilizar el horno.

No vamos a utilizar horno en ningún momento, así que trituramos con la mano el paquete de galletas. Yo a veces las he puesto en una fuente de plástico o dentro de un plástico y le he dado con el mortero, es bastante fácil. Una vez tenemos molidas las galletas, las vamos a mezclar con la mantequilla a temperatura ambiente o pomada. Nunca fría ya que fría nos va a costar mucho trabajo y lo que queremos es formar una especie de pasta. Esa pasta, la ponemos en un molde para tartas, a ser posible de los que se desmontan y podemos sacar la base. Siempre digo que para mí, son los mejores.

Extendemos la pasta o masa resultante de las galletas y la mantequilla hasta que cubra toda la base del molde. No tiene que ser muy gruesa, entre cinco milímetros y un centímetro de grosor. Si veis que os quedáis cortos podéis mezclar más galletas con mantequilla. Apretamos bien con las manos y cuando está lista, la pasamos al frigorífico hasta que vayamos a utilizarla. Así tomará cuerpo.

Ahora hacemos el relleno de la tarta de queso. Echamos ocho láminas de gelatina en un recipiente con agua para hidratarlas. Reservamos.

Ponemos una olla mediana con la nata de cocinar a fuego bajo-medio. Cuando tome temperatura, pero sin llegar a hervir, apartamos. Echamos dentro las láminas de gelatina que teníamos reservadas. Movemos para disolverlas.

Añadimos el azúcar y mezclamos bien. tiene que quedar totalmente disuelto e integrado. Echamos cuatro cucharadas de mermelada de frambuesas en un colador y colamos la mermelada en la nata que tenemos mezclada con el azúcar y la gelatina. Nos ayudamos de una cucharilla. Así el relleno de la tarta no tendrá semillas de las frambuesas pero si le damos un poco de sabor.

Agregamos ahora el queso fresco batido y una pizca de sal. Mezclamos todo muy bien. Reservamos.

Montamos con unas varillas metálicas la nata de montar que tiene que estar muy fría. Acabada de salir del frigorífico. Una vez hemos notado la nata, vamos a ir agregando a la nata montada la mezcla anterior de queso. Poco a poco y con movimientos envolventes, así obtenemos una especie de mousse de queso cremosa para nuestra tarta de frambuesas.

Una vez está todo ligado, sacamos la base del frigorífico. Echamos en el interior la mezcla del queso y repartimos por igual. Metemos de nuevo en el frigorífico de dos a cuatro horas. Tiene que estar totalmente cuajada cuando saquemos la tarta de nuevo.

Pasado ese tiempo, preparamos la cobertura de frambuesas. Echamos tres láminas de gelatina en agua para hidratar. Reservamos. Ponemos ocho o diez cucharadas bien generosas de mermelada de frambuesas en un cazo junto con un puñado de frambuesas frescas y calentamos pero sin llegar a hervir. Apartamos y añadimos las láminas de gelatina. Mezclamos e integramos. Dejamos templar pero sin enfriar del todo.

Sacamos la tarta del frigorífico y echamos la mermelada por encima. Extendemos bien y volvemos a meter la tarta en el frigorífico durante dos horas. Pasado ese tiempo estará lista para servir nuestra tarta de queso fría con frambuesas. Bon appétit!

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