28 octubre 2017

Crema de calabaza con naranja

Crema de calabaza y naranja

¿Quieres preparar la receta de la crema de calabaza y naranja? La crema de calabaza es uno de los mejores platos de temporada que podemos hacer cuando llega el otoño. Podemos hacer la crema de calabaza todo el año, pero siempre es mejor si compramos y cocinamos productos de temporada. Es una crema muy fácil de preparar y que tiene un sabor ligeramente diferente al de la crema de calabaza tradicional. Ese toque diferente y riquísimo se lo otorgamos con la naranja. Un sabor fresco, suave y refrescante. Prueba ha hacer esta crema en otoño y sorprende a toda la familia con su sabor combinando la calabaza y la naranja. Está buenísima. ¿Te animas a preparar esta riquísima crema de calabaza y naranja?

Crema de calabaza y naranja


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4 personas)

- 750 gramos de calabaza
- 2 patatas medianas
- 1 puerro
- 1 naranja
- Mantequilla
- 1 bote de nata para cocinar (opcional)
- Aceite de oliva virgen
- Jengibre molido (opcional)


Preparación de crema de calabaza y naranja:

Pelamos la calabaza y troceamos. Limpiamos el puerro bajo el agua y troceamos. No hace falta que sean trozos pequeños porque luego vamos a triturarlo todo. Reservamos.

En una olla ponemos un fondo de aceite de oliva virgen y una cucharada de mantequilla. Cuando el aceite está a temperatura media y la mantequilla derretida, agregamos el puerro y dejamos pochar. Cuando está blando, añadimos la calabaza troceada y la naranja cortada en trozos y pelada . Si queremos, podemos añadir en este momento un par de patatas y una pizca de jengibre.

Añadir los ingredientes para preparar la crema de calabaza con naranja

Salpimentamos y parados cinco minutos, agregamos agua hasta cubrir casi todo. Queremos que nos quede más bien espeso. Dejamos que se pongan los ingredientes tiernos y apartamos. Apartamos y trituramos con la batidora muy bien.

Pasamos toda la crema de calabaza por un colador para dejarlo muy fino. Rectificamos de sal si hace falta y lista para comer junto a un chorro de nata para cocinar por encima. Bon appétit!

25 octubre 2017

Huevos terroríficos rellenos de Halloween

Receta de huevos terroríficos rellenos de Halloween

¿Estás buscando unos huevos terroríficos para Halloween? Se acerca Halloween y te enseño a preparar estos huevos rellenos terroríficos y espeluznantes para la cena de Halloween. ¿Te atreves a pegarles un bocado? Unos huevos sangrientos y que dan asco a primera vista donde podrás ser el más valiente o la más valiente pegando un bocado a estos huevos y dejar a todos y todas con cara de asco. Aparte de las bromas, los huevos son muy fáciles de preparar y están verdaderamente ricos. Están preparados con ingredientes naturales, sin utilizar colorantes, ya que el colorante que vamos a poner para darles ese aspecto a los huevos tan macabro y feo es totalmente natural ya que es a base de remolacha. Aparte el relleno lleva para el color rojo remolacha y atún o melva. Como ves el aspecto que les vamos a vamos a dar a estos huevos es terroríficos pero que están realmente ricos. Una opción más para que puedas prepararlos para la noche de Halloween y sorprender a todos tus invitados. ¿Qué te parece esta receta para Halloween? Si buscas más recetas siempre puedes pasarte por la colección de recetas fáciles de Halloween que tengo en el blog. Ya sabes que puedes poner tu comentario más abajo y seguirme en las redes sociales.

Huevos terroríficos rellenos Halloween

Huevos terroríficos rellenos de Halloween


Dificultad: muy baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 6-8 huevos frescos
- 1 paquete de remolacha cocida
- 1 lata de atún en aceite o melva
- Lechuga
- Vinagre
- Aceite de oliva
- Pimienta verde en grano (opcional)
- Mayonesa
- Pimienta molida
- Sal de carbón (puedes utilizar sal normal también)


Detalle de la receta de huevos terroríficos


Preparación de los huevos terroríficos rellenos de Halloween:


Ponemos los huevos a cocer en abundante agua. Al cabo de diez o doce minutos apartamos, tiramos el agua y dejamos los huevos cocidos que pierdan calor. Tienen que estar caliente pero no que quemen.

Una vez han perdido un poco de calor, los hacemos rodar o pegamos pequeños golpecitos para partir la cáscara por diferentes sitios, pero sin llegar a pelarlos.

Echamos abundante líquido o caldo de las remolachas en una bolsa y metemos los huevos en la bolsa con cuidado. Intentamos cubrir todos los huevos pero si no podemos, no pasa nada, iremos cambiando de posición los huevos para que se puedan teñir por todos los lados que podamos. Metemos los huevos ya templados en el frigorífico y dejamos quince minutos. Pasado ese tiempo, damos vueltas o cambiamos de posición los huevos para que entre el líquido o jugo de las remolachas por todos lados. Volvemos a dejar otros quince minutos. Repetimos este paso dos o tres veces.

Teñir los huevos con remolacha

Rallar la remolacha

Mientras los nuestros futuros huevos terroríficos están en el frigorífico, hacemos el relleno. Para ello rallamos una remolacha cocida con el rallador de cocina, ponemos en un recipiente y mezclamos con el atún al que le hemos quitado el aceite, añadimos unas gotas de vinagre, aceite de oliva, una cucharada de mayonesa, pimienta molida y unos cuantos granos de pimienta verde. Esto es opcional, no tenéis por qué ponerla, pero si queréis dar ese toque algo 'asqueroso' podéis poner bolitas de sucedáneo de caviar negro o rojo. Vamos a intentar dar el aspecto más repugnante que podamos al relleno de los huevos, pero que como veis, van a estar realmente buenos.

Prepara el relleno para los huevos terroríficos

Sacamos los huevos del frigorífico y pelamos. Veréis que se han teñido con las vetas de color rojo con mayor o menor intensidad. Cortamos por la mitad todos los huevos menos uno que dejaremos a modo de adorno. Sacamos las yemas y las añadimos al relleno. Mezclamos.

Ponemos en un plato o donde vayamos a presentarlo (yo los puse en un plato de pizarra negra) un buen puñado de lechuga picada, encima los huevos y sobre ellos el relleno. No olvidaros de dejar uno entero para adornar. Acabamos de emplatar echamos un poco de sal de carbón o sal negra por encima del rellenos de nuestros huevos terroríficos y listos para pasar una noche divertida de Halloween. Bon appétit!

23 octubre 2017

Estofado de quinoa, lentejas y verduras

Estofado de quinoa, lentejas y verduras

¿Quieres preparar un estofado de quinoa, lentejas y verduras? Te enseño a preparar un fantástico plato de quinoa combinado con lentejas y verduras de una manera fácil y rápida. Ya sabemos todos los beneficios de la quinoa o quinua, y por supuesto también sabemos que comer legumbres como las lentejas es muy sano. Hoy las combinamos con verduras como las zanahorias, el brócoli o el calabacín para hacer este guiso equilibrado y sano apto para celíacos y veganos. ¿Os animáis a preparar este estofado con quinoa?

Estofado de quinoa, lentejas y verduras


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4 personas)

- 75 gramos de quinoa
- 200 gramos de lentejas pardinas
- 1 zanahoria
- 1 calabacín
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 puerro

- 1 tomate
- 1 patata
- 1 trozo de brócoli

- 1 trozo de col
- Pimentón de la Vera
- Sal
- Pimienta molida
- 1 hoja de laurel
- Aceite de oliva virgen


Preparación de estofado de quinoa, lentejas y verduras:


Dejamos las lentejas en remojo al menos una hora antes de que vayamos a preparar el estofado.

Pelamos y limpiamos todas las verduras. Reservamos. Limpiamos la quinoa bajo el agua. Ya sabéis que la quinoa o quinua tiene saponina y es tóxica. Por ello debemos limpiar bien la quinoa. Si quieres saber más sobre qué es la quinoa y sus propiedades puedes ver este artículo muy interesante. En el se explica el proceso para utilizar quinoa correctamente. Una vez tenemos la quinoa lista para cocer, reservamos.

Yo os he puesto algunas verduras para hacer el estofado con las lentejas y la quinoa, pero podéis cambiarlas por las que más os gusten o añadir alguna más. Si os gustaría también saber cuantos tipos de lentejas y variedades existen, podéis visitar el artículo en el enlace.

En una olla echamos un fondo de aceite de oliva virgen. Ponemos a temperatura media y cuando está caliente, añadimos los ajos laminados. Cuando toman color, echamos la cebolla picada y dejamos que empiece a ponerse transparente. Añadimos el resto de las verduras picadas, el tomate troceado, la patata y hoja de laurel. Salpimentamos. Mezclamos un par de minutos y añadimos las lentejas.


Apartamos del fuego, echamos una cucharada de pimentón de la Vera, mezclamos rápidamente para que no se queme y echamos agua o caldo de verduras hasta casi cubrir. Ponemos de nuevo a fuego medio-alto y dejamos hasta que las lentejas empiecen a estar tiernas.

Una vez las lentejas están casi listas y le faltan solo diez minutos de cocción, ponemos a fuego bajo y añadimos la quinoa que teníamos reservada. Cuando las lentejas están tiernas apartamos. Rectificamos de sal si es necesario y listo para comer. Bon appétit!

22 octubre 2017

Recetas de Halloween fáciles para niños y adultos

Recetas para Halloween

¿Recetas o platos de cena para Halloween para niños y adultos? Os dejo algunas recetas para el menú o la cena para Halloween fáciles para niños y adultos que seguro que van a sorprender a todos en esta noche de diversión y terror. Nidos de araña, momias de Halloween, crema de calabaza, mano quemada...Un poco de comida y tapeo repugnante viene bien. Ya sabéis que esa noche se celebra la noche de los difuntos, hacemos un menú terrorífico o cena especial. Cada vez más, estamos adoptando costumbres de otros países y sobre todo las recetas para Halloween se están haciendo indispensables. Nada tiene de malo. Aparte de impresionar y aterrorizar a nuestros comensales, están muy ricas y vamos a pasar un buen rato preparándolas. La cena o las tapas siempre podemos hacerlas con los niños y en familia para que ellos también pongan su granito de arena en esta noche de fiesta. No olvidaros de hacer con estas plantillas para calabazas de Halloween la decoración de algunos rincones de la casa, para darle un toque original y mas tétrico. Prepararos para la noche de Halloween porque nos vamos a divertir todos. Estar atentos a las nueva recetas que pueda subir para hacerlas en la cena de la noche del terror. ;)

Recetas para celebrar Halloween


Como podéis ver, cada receta para Halloween tiene su encanto, por así decirlo, y la que elijamos dependerá del tiempo que queramos invertir, alguna con más dificultad que otras, pero la diversión en la mesa y mientras las preparamos está asegurada. Espero que os gusten y lo paséis muy bien cocinando estás recetas fáciles tanto para niños como para adultos.


Una divertida receta para Halloween, muy económica y sencilla para hacer. Estas momias sorprenderán a todos y siempre podemos ponerlas en diferentes sitios de la mesa o la casa. Quien la encuentra, se la come!

Receta de nidos de araña para Halloween


Nidos de araña para Halloween. Una rica receta con sorpresa en el interior de cada nido de araña. Le tenemos que dedicar algo de cuidado al hacer las arañas, el resto es muy sencillo.



En una noche de Halloween no puede faltar la típica crema de calabaza. Fácil de hacer y realmente rica.

Receta de mano quemada para la noche de Halloween


Mano quemada de Halloween. No te dejes engañar por la apariencia repugnante. Una receta a base de carne picada que está realmente buena.

Pastelitos de calabaza


Una dulce tentación para terminar nuestra cena de Halloween.


No vuelan, pero qué fáciles de hacer y qué ricas para picotear!

Fantasmas de Halloween rellenos


No te asustes, te los puedes comer! Estos fantasmas de Halloween con muy fáciles de hacer. Si quieres divertirte con los más pequeños, esta idea es genial.



Cuidado que muerden! Haciendo estas simpáticas arañas para Halloween te lo vas a pasar genial con la familia. Si te gusta el dulce y los 'animalitos', esta es tu mejor opción.

¿Qué te han parecido esta colección de recetas para Halloween?

18 octubre 2017

Tabulé o taboulé de verduras tradicional

Tabule o taboule de verduras tradicional

¿Quieres preparar una ensalada tabulé de verduras con cous cous? El tabulé, taboule o tabbouleh es una receta tradicional de la cocina árabe que se está haciendo cada día más popular en occidente. Se trata de una ensalada, por regla general vegetariana, compuesta de sémola de trigo, bulgur, cebolletas o cebollas, lechuga, abundante perejil, tomate, menta o hierbabuena y zumo de limón, entre otros ingredientes. Estos ingredientes de la ensalada taboulé pueden variar en función de un lugar u otro pero no mucho por regla general. Es una ensalada fresca, fácil, realmente sana y por supuesto riquísima que se prepara principalmente en verano, cuando aprieta más el calor. Esta receta de tabulé es más tradicional y original de la zona del Magreb, ya que vamos a utilizar cous cous como ingrediente principal. Si utilizamos trigo bulgur estaremos preparando un tabulé más típico de la zona de Siria y Líbano. ¿Has probado alguna vez taboulé al estilo árabe?

Tabule o taboule de verduras tradicional

Tabulé o taboulé de verduras


Ingredientes: (4-6 personas)

- 300 gramos de cous cous
- Pimiento rojo
- 2 tomates
- 1 cebolla blanca o cebolleta
- 1 lechuga (opcional)
- 1 calabacín (opcional)
- 1 manojo grande de perejil fresco
- 1 limón
- 1 puñado de pasas (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta molida


Preparación de tabulé o taboulé de verduras:


Ponemos en un recipiente amplio el cous cous. Calentamos la misma cantidad de agua con un poco de sal y, cuando hierva, la añadimos al recipiente la sémola de cous cous y el zumo de medio limón. Tapamos y retiramos del fuego. Reservamos.

Limpiamos y cortamos todas las verduras al mismo tamaño. En dados no muy grandes. Reservamos.

Picamos todo el perejil fresco. Para el tabule se utiliza mucho perejil, así que agregar en abundancia. Reservamos.

Una vez pasados unos quince minutos desde que apartamos el cous cous para preparar el tabulé, separamos los granos de la sémola con ayuda de un tenedor. Así quedarán mucho más sueltos.

Mezclamos todos los ingredientes que teníamos preparados. Las verduras picadas, incluyendo si queréis lechuga y calabacín, las pasas (opcional aunque yo le puse) y el perejil picado finamente. Añadimos el zumo del medio limón que teníamos reservado, unas seis cucharadas de aceite de oliva virgen extra y salpimentamos. Dejamos enfriar en la nevera, para servir el tabulé o taboulé de verduras bien frío. Bon appétit!



Podemos presentar el tabulé de verduras encima de hojas de parra bien limpias, queda fantástica.

13 octubre 2017

Lasaña de calabaza con verduras y nueces

Receta de lasaña de calabaza con verduras y nueces

¿Quieres preparar una lasaña de calabaza y verduras? Hoy te enseño esta receta de lasaña muy fácil a base de calabaza, verduras y nueces. Normalmente las lasañas las solemos hacer con pasta, ya sea precocinada o fresca que hagamos nosotros mismos en casa. La pasta casera siempre es mucho mejor que la comprada y podemos darle nuestro toque personal. Con la llegada del otoño y teniendo tantos productos frescos de temporada, como son las calabazas y las nueces ¿Por qué no preparar una lasaña diferente a base de verduras y que el ingrediente principal sea la calabaza?  Vais a ver que esta receta es sencilla y con un sabor realmente espectacular. Al llevar una bechamel no sería apta en principio para personas celíacas, pero si sustituimos la harina por harina de garbanzos, maíz o arroz, no tendremos problemas y podría ser una receta para celíacos. Para los veganos tendríamos que eliminar también la leche y sustituir por leche de almendras o soja y el queso, que tendría que ser un queso vegano o directamente no poner ninguno y la mantequilla por aceite de oliva. Así que cambiando dos o tres ingredientes, esta lasaña de calabaza con verduras y nueces es apta para todo el mundo. ¿Qué os parece esta receta con calabaza y verduras?

Lasaña de calabaza con verduras y nueces

Lasaña de calabaza con verduras y nueces


Dificultad: media
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4 personas)

- 1 calabaza en un trozo de 500 gramos
- 2 dientes de ajo
- 1 puerro
- 1 zanahoria
- 1 calabacín
- Leche (sin lactosa, de almendras, etc para veganos...)
- Harina (sin gluten, etc para celíacos)
- Queso mozzarella (otro diferente para veganos)
- Mantequilla
- Sal
- Pimienta molida
- Tomillo
- Semillas de sésamo
- Nueces peladas y troceadas
- Aceite de oliva virgen


Preparación de lasaña de calabaza con verduras y nueces:


En una sartén a fuego medio y con un buen chorro de aceite de oliva virgen ponemos los dientes de ajo laminados a dorar. Cuando empiezan a tomar color, agregamos la zanahorias troceada a dados pequeños. Rehogamos unos minutos y añadimos el calabacín también a dados pequeños y el puerro picado. Salpimentamos y dejamos que las verduras se pongan blandas. Cuando están casi listas, añadimos un poquito de tomillo, un puñado de nueces picadas, mezclamos y apartamos cuando las verduras están listas. Reservamos.

Poner las rodajas de calabaza a la plancha

Quitamos la piel a la calabaza y cortamos láminas de algo medio centímetro aproximadamente. Intentad que sean a lo largo. Eso dependerá más o menos de la calabaza que hayamos comprado. Podéis ver en la foto las rodajas que yo pude sacar de la calabaza para hacer la lasaña.

Una vez tenemos las rodajas que sustituyen a la pasta para la lasaña, las ponemos en una plancha o sartén, sin nada de aceite. Dejamos que se pongan blandas pero no en exceso. Que queden 'al dentes', si las dejamos mucho tiempo, se pondrán demasiado tiernas. Iremos apartando a medida que se hacen a la plancha. Reservamos.

Podemos poner la lasaña en un papel para horno, encima de la bandeja del horno directamente o en una fuente. Como son lasañas de calabaza individuales, cuando estén listas las pasaremos a cada plato con mucho cuidado. Las dos opciones son válidas. Yo utilicé una fuente de cristal apta para horno. Así que si utilizais una fuente, untar con aceite para que no se quede pegada la lasaña. Reservamos.

Ahora vamos a montar la lasaña, pero para ello necesitamos tener una bechamel lista. Si queréis hacer una salsa bechamel casera podéis ver cómo se hace en el enlace. Otra opción es comprarla. La venden lista para utilizar en muchos supermercados. Eso nos aceleraría el proceso.

Ir formando capas de calabaza para la lasaña

Una vez que tenemos una salsa bechamel para cobertura, es decir, no muy espesa, podemos montar la lasaña de calabaza con verduras y nueces.

Lasaña de calabaza con verduras y nueces lista para el horno

Para ello ponemos encima de del papel para horno o bandeja un par de rodajas de calabaza para que que hagan un cículo, si queda un hueco en el centro podemos poner un trozo de calabaza. Encima ponemos una cucharada de verduras, un poco de queso mozzarella rallado y sobre el conjunto, trozos de nueces y un poco de bechamel. Cubrimos con más calabaza y volvemos a repetir la operación. Así hasta tres veces.

Culminamos la lasaña con un poco de verdura, bechamel y queso. Por encima añadimos un puñado de semillas de sésamo. Metemos en el horno y gratinamos. Cuando haya tomado la lasaña un color tostado y está gratinada, sacamos del horno y lista para servir en porciones individuales. Bon appétit!

08 octubre 2017

Chip o crujientes de kale al microondas

Chips o crujientes de kale al microondas

¿Has preparado alguna vez chips o crujientes de kale al microondas? La col kale es también conocida como col rizada o berza de toda la vida que tiene muchísimos nutrientes y son realmente sanas. Hoy os enseño a preparar unos chips o crujientes de kale en microondas para que los disfrutéis con la familia o los amigos como un aperitivo diferente y rico. En esta ocasión estos crujientes de col rizada los he preparado con el microondas, pero también podéis visitar una receta en la que utilizo horno para hacer estos mismos chips. El resultado es exactamente el mismo, pero la forma de prepararlos es diferente. La verdad es que siempre es más práctico el hacerlos en un microondas y no tener que encender el horno, pero si vais a hacer pan o pizza, siempre podéis aprovechar que lo vais a utilizar. El resultado es unos crujientes de kale o col rizada que se deshacen en la boca y que cuando empiezas a comerlos, no puedes parar. Tienen un sabor intenso, muy especial y siempre debemos utilizar la parte de las hojas, desechando la parte más gruesa del tallo. Probar a hacerlos porque están realmente ricos. ¿Prefieres esta receta de chips de kale al microondas o te quedas con la forma clásica al horno?

Chips o crujientes de kale al microondas



Dificultad: muy baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 1 paquete de kale (col rizada o berza) limpia
- Especias al gusto (opcional)
- Aceite de oliva virgen




Preparación de los crujientes de kale al microondas:

Las bolsas de kale o col rizada vienen limpias y listas para su consumo y en este caso solo tenemos que pasarlas a un recipiente y con ayuda de una tijeras, iremos quitando los tallos más gruesos. Esto lo hacemos para quedarnos solamente con las hojas. Si no lo hacemos así, se quedarán los tallos duros y sin hacer. Para preparar unos kale chips para unas cuatro o seis personas vale un paquete de 200 gramos. Si queréis ver cómo preparar los chips de kale al horno, podéis visitar la receta en el enlace.

Si hemos comprado la kale entera, cortaremos las hojas y eliminaremos los tallos. Luego limpiamos bien las hojas y las secamos. Deben estar bien secas. Es importante.

Eliminar los tallos del kale

Una vez tenemos las hojas listas, en el recipiente añadimos una cucharadita de café de aceite de oliva virgen. Con las manos limpias iremos mezclando hasta que las hojas se hayan impregnado por igual. Si queréis echar alguna especia que os guste por encima, ahora es el momento de mezclarlas.

Las ponemos en un plato apto para microondas. Si no caben todas, no os preocupéis y hacerlas en varias tandas. Metemos las hojas de kale en el microondas y lo ponemos a potencia máxima durante tres minutos.

Pasado ese tiempo, si aún no están totalmente crujientes, iremos poniendo el microondas a intervalos de 30 segundos hasta que estén totalmente crujientes. Hacemos lo mismo con el resto de hojas de col rizadas que teníamos preparadas y listas para comer. Bon appétit!

04 octubre 2017

Yemas de Santa Teresa de Ávila

Yemas de Santa Teresa de Ávila

¿Quieres preparar una postre típico como las yemas de Santa Teresa de Ávila? Hoy te enseño a hacer este fantástico postre típico de la cocina española como son las yemas de Santa Teresa o yemas de Ávila. Es una receta tradicional y artesana procedente de la provincia de Ávila y que está realmente deliciosa. La receta de las yemas es muy fácil y os la voy a explicar paso a paso para que no os perdáis detalle. Un postre de convento que está al alcance de cualquiera que quiera hacerlas en casa. ¿Habías probado antes las yemas de Santa Teresa de Jesús? Ya sabes que puedes dejar tus comentarios y contarnos qué dulces de convento son los que más te gustan.

Yemas de Santa Teresa de Jesús


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (12 yemas)

- 12 huevos frescos
- 200 gramos de azúcar blanco
- 140 ml de agua
- Azúcar glas
- 1 limón (opcional)


Preparación de las yemas de Santa Teresa:


Cascamos los huevos y separamos las claras de las yemas. Nos van a servir las yemas, como su propio nombre indica, yemas de Santa Teresa, así que reservamos las yemas y las claras las guardamos en el frigorífico para aprovecharlas más adelante.

En una olla echamos el agua y el azúcar blanco. Ponemos al fuego bajo y llevamos a ebullición. Lo que vamos es a preparar un almíbar a punto de bola. Es decir, muy espeso. Aquí es donde podemos añadir la corteza del limón, pero es opcional y la retiraremos siempre una vez que el almíbar está en su punto y antes de echar las yemas batidas.

Ponemos el fuego al mínimo. Batimos las yemas suavemente y vamos a ir añadiendo las yemas batidas al almíbar, poco a poco, en un hilo y sin dejar de mezclar o remover. Es un proceso algo lento pero imaginaros el resultado.

Seguiremos moviendo hasta que vaya espesando. Cuando se separa de las paredes está listo y apartamos. Dejamos enfriar hasta que está tibio.

Espolvoreamos azúcar glas o glasé en la mesa. Nos impregnamos las manos de azúcar para que no se nos pegue la pasta de las yemas. Pasamos la pasta a la mesa y espolvoreamos con el azúcar glas.

Tomamos un trozo y hacemos una bola con las manos impregnando con el azúcar glass. De esa forma no se nos quedará pegada a la mano y será más fácil hacer las bolas de yema de Santa Teresa.

Las pasamos a unas tulipas o capsulitas de papel como los de las magdalenas. Dejamos enfriar y listas para comer. Si queremos darle un toque diferente, podéis hacer un almíbar aparte y bañarlas antes de ponerlas en el papel. De esa forma se os queda una capa crujiente de azúcar alrededor de la yema cuando se enfría. Bon appétit!