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27 enero 2017

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Garbanzos con costillas

Garbanzos con costillas

¿Os apetece hacer una receta con garbanzos? Yo os propongo este fantástico potaje de garbanzos con costillas que os va a hacer entrar en calor. Una receta de lo más fácil de preparar y genial para los días de frío. Eso sí, pan que no falte. Este es el típico plato de cuchareo y rebanadas de pan para mojar. Como veréis ahora, son de estas recetas tradicionales que, con un poco de mimo y cariño, cualquiera que se ponga, consigue un potaje con un sabor y textura para quitarse el sombrero. La carne, veréis que queda blanda y jugosa, una carne de costillas que al morderla se deshacen en la boca. Esta que he utilizado, la he comprado en el mercado de abastos y no tiene nada que ver con la que venden en los centros comerciales, que son menos carnosas y mucho más pequeñas. ¿Os saco un platito para probar? ;)

Plato de garbanzos con costillas

Garbanzos con costillas



Dificultad: baja-media
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 350 gramos de garbanzos
- 500-600 gramos de costillas de cerdo carnosas
- 6 dientes de ajo
- 1 cebolla grande
- 1 pimiento verde
- 1 tomate maduro
 -1 zanahoria
- 2 rebanadas de pan del día anterior
- 1 patata (opcional)
- Laurel
- Pimienta en grano
- Tomillo
- Romero
- Pimentón dulce
- Sal
- Aceite de oliva virgen

Preparación:

La noche anterior ponemos los garbanzos en remojo. Picamos las verduras. Los ajos los pelamos y los cortamos en trozos grandes. Al tomate le quitamos la piel. Reservamos,

Echamos en el mortero un puñado de sal, tomillo, una cucharada de cominos, unas cuantas bolas de pimienta negra, y una cucharada de pimentón dulce.

Ponemos la olla a fuego alto con un fondo de aceite de oliva virgen. Cuando está caliente, echamos los ajos y freímos. Cuando empiecen a tomar color dorado intenso, los sacamos y los echamos en el mortero. Echamos a freír en el aceite caliente las dos rebanadas de pan. Cuando ha tomado color, las agregamos también al mortero. Reservamos.

En aceite en el fuego y aún caliente, echamos las costillas troceadas y cortadas al gusto. Yo las corté a dados grandes. pero si os gustan más pequeños, también vale. Sellamos y dejamos que doren un poco. Cuando están doradas, las sacamos y reservamos en un plato.

Echamos ahora en el aceite la cebolla picada. Dejamos que vaya tomando color. Mientras se hace la cebolla, majamos bien el contenido del mortero. Reservamos.

Hacer el majado

Sellar  las costillas

Cuando la cebolla ya ha tomado color, añadimos el pimiento picado, dejamos unos minutos, agregamos la zanahoria troceada y la hoja de laurel. Rehogamos y dejamos unos minutos más.

Cuando ya las verduras están blandas, agregamos el tomate, que ya habíamos pelado y cortado en dados. Rehogamos unos minutos. y añadimos la carne. Mezclamos y agregamos los garbanzos escurridos que teníamos en remojo de la noche anterior.

Agregar la carne al sofrito

Añadir los garbanzos

Agregamos ahora el majado y mezclamos bien. Con cuidado de no partir los garbanzos. Inmediatamente después, agregamos caldo de carne o agua, si no tenemos, hasta cubrir bien todo.

Cubrir con caldo

Cerramos la olla y llevamos a ebullición. Aquí, digo lo de siempre, depende de la olla, tardará más o menos en hacerse. Yo los dejé a fuego medio 35 minutos. Si al abrir la olla veis que están duros, volvemos a cerrar y dejar un poco más. No añadir nunca agua fría, porque podríais los garbanzos duros, si hace falta, calentar en el microondas y agregar, pero siempre caliente. Si tiene demasiado caldo, ponemos a fuego bajo-medio y dejamos que se consuma poco a poco, hasta que esté a nuestro gusto.

Yo le rallé una patata y se la agregué con la olla abierta. La puse a fuego lento y la dejé una media hora más. Al mismo tiempo iba moviendo la olla, dando el típico meneito de las abuelas, para que la patata se deshiciera y fuera espesando. Esto es opcional. Rectificamos de sal y listo. Dejamos reposar un rato, o como yo hice, hasta el día siguiente. Bon appétit!

22 enero 2017

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Huevos escoceses tradicionales o a la escocesa

Huevos escoceses o huevos a la escocesa tradiconales

Os enseño mi receta de huevos escoceses o también llamados huevos a la escocesa. Desde luego, is os gustan los huevos y la carne, esta es una de las mejores combinaciones que váis a poder hacer. También lo podéis preparar por separado, al estilo hamburguesa y el huevo encima, pero no estaríamos hablando de huevos escoceses tradicionales o típicos o Scotch eggs. Fijaros los ricos que estarán que hasta los conocidos Jamie Oliver o Gordon Ransay, los tienen en algunos de sus libros de cocina fácil y casera (digo yo..). Es un plato realmente sencillo de preparar, muy fácil, no tiene ninguna complicación, que nos va a quedar realmente jugoso y con un sabor increíble. La carne original, os lo digo ya, es carne de salchicha fresca, que en mi caso, voy a sustituir, por carne mixta de cerdo y ternera. No creo que haya mucha diferencia en la carne picada, así que me he tomado esa libertad. Por cierto, el plato no tiene nada de escocés,  ya que se inventó en Londres y es un clásico de la cocina Británica. Yo lo he acompañado con un puré de patatas, unos pimientos fritos y unos encurtidos. Eso ya os lo dejo a vuestra elección. ¿Qué os parece la receta, ya la habíais preparado antes?

Huevos escoceses tradicionales o huevos a la escocesa


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 500 gramos de carne de salchicha fresca o carne picada mixta
- 6-8 huevos frescos medianos
- 1 cebolleta
- Tomillo
- Perejil fresco
- Pimienta molida
- Sal
- Harina
- Pan rallado

Preparación:

Cocemos siete de los ocho huevos o en todo caso, reservar uno siempre para después empanar.  Cocer los huevos con abundante agua durante 9-10 minutos y quitar la olla del fuego. Poner bajo agua fría y enfriar los huevos. Pelar y reservar los huevos.

En un recipiente, ponemos la carne de salchichas o picada, como en mi caso, que puse carne mixta de cerdo y ternera y añadimos, la cebolleta picada finamente, sal, tomillo, pimienta molida y perejil picado fresco. Mezclamos bien. Vamosa dejar macerar durante unos 30 minutos tapado con film en la nevera. De esta forma, la carne tendrá un sabor realmente increíble.

Mezclar la carne para los huevos a la escocesa

Sacamos la carne del frigorífico y vamosa ir tomando un poco de carne con la mano, aplastando como si fuera una torta, en la misma mano, y envolver el huevo. No tiene que tener mucho grosor la carne, con una pared de algo menos de un centímetro es suficiente. Que tampoco es plan de hacer balones de baloncesto.

Lo normal es que cubramos un poco más de la mitad del huevo y luego pongamos más carne para taparlo por completo. Intentad darle cariño, que salga una bola redonda y la carne esté bien fijada al huevo. Apretad un poco si hace falta.

Cubrir el huevo con la carne

Una vez los tenemos todos, los pasamos por harina, luego por el huevo batido, por eso os dije que reserveis uno, y luego por pan rallado.

Enharinar y empanar

Ponemos a calentar una pequeña olla con aceite para freír, y las freímos. Tienen que tomar calor y que se  haga la carne por dentro, pero la pared es fina, no pasaros con la fritura. Que quede un color bonito. Ponemos sobre papel de cocina y dejamos enfriar. El plato tradicional de los huevos escoceses o a la escocesa se come frío con encurtidos y una ensalada, pero yo le puse un poco de salsa de tomate justo al lado, el puré de patatas y unos pimientos fritos. Le podéis poner mayonesa o lo que queráis. Sea como sea, están realmente buenos. Bon appétit!

18 enero 2017

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Garbanzos con coliflor

Potaje de garbanzos con coliflor

De nuevo vuelve el frío y apetece platos de cuchara como este, un fantástico potaje de garbanzos con coliflor. A mi me gustan los garbanzos y la coliflor por separado, así que si la juntamos y hacemos un potaje, pues ya me chupo los dedos. Es un plato tradicional, de los de toda la vida, que vais a ver que es muy fácil de preparar y más que saludable. En esta ocasión, aparte de sus ingredientes principales, el sabor se lo vamos a dar con las especias que vamos a utilizar. Yo no le he puesto carne de ningún tipo, pero, si queréis, podéis añadirle un poco de panceta o bacon ahumado para hacerlo mucho más sabroso. Es solo una idea, en principio, es un plato perfecto para los vegetarianos. Ya me contaréis si os ha gustado. ¿Qué tipo de potajes os gustan más, de judías, de garbanzos o las lentejas?

Garbanzos con coliflor



Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4-6 personas)

- 400 gramos de garbanzos
- 1 coliflor mediana
- 4 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 1 tomate maduro
- Sal
- Pimienta negra molida
- Cominos
- 1-2 hojas de laurel
- Pimentón dulce
- Aceite de oliva virgen

Preparación:

Ponemos en remojo los garbanzos la noche anterior con abundante agua. Lavamos la coliflor y separamos los ramilletes.

En una olla exprés echamos un buen chorro de aceite de oliva, como unas cinco o seis cucharadas soperas. Añadimos los ajos laminados y dejamos que empiecen a tomar color. Inmediatamente después, agregamos la cebolla picada y las hojas de laurel. Sofreímos a fuego medio hasta que tome un poco de color. Cuando ha tomado color, añadimos el tomate pelado y troceado. Salpimentamos.

Dejamos unos minutos y agregamos una cucharada de pimentón. Removemos para que no se queme durante unos segundos. Agregamos los garbanzos escurridos que teníamos en remojo. Agregamos una cucharada pequeña de cominos. Damos un meneito a la olla para mezclar y agregamos agua o caldo de verduras, si tenéis en casa, hasta cubrir.

Cerramos la olla y llevamos a ebullición unos 15-20 minutos. Eso dependerá de nuestra olla. Después de ese tiempo, apartamos la olla, eliminamos la presión y abrimos. Tened cuidado siempre con esta operación, podéis quemaros si no lo hacéis con precaución. Ya tienen que estar los garbanzos tiernos y es ahora, cuando agregamos la coliflor troceada. Tapamos, pero dejando que salga la presión y esperamos a que la coliflor esté blanda.

En este momento veremos qué cantidad de caldo tiene. También probamos y rectificamos de sal, si es necesario, pero tened en cuenta, que luego reduce líquido. La cantidad de caldo dependerá del tiempo que lo dejemos puesto, una vez hemos echado la coliflor. Si nos gusta más espeso, dejamos destapada a fuego bajo-medio. Si queremos una poco más de caldo y ha reducido mucho, le agregaremos, pero siempre, y cuidado con esto, siempre caliente. O ponemos a calentar en el microondas el agua o caldo o en una cazuela, pero los más caliente posible.

Una vez está a nuestro gusto, dejamos reposar y ya tenemos nuestros garbanzos con coliflor listos para servir con unas buenas rebanadas de pan. Bon appétit!



Si le agregamos un poco de panceta o bacon potenciamos el sabor, para espesar la salsa, le añadimos, si os gusta más, un  poco de harina refinada de maíz diluida previamente en agua y podemos añadir jengibre al sofrito para otorgarle un toque diferente.

13 enero 2017

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Compota de membrillos

Compota de membrillo tradicional

¿Conocéis el membrillo? Hoy os enseño a preparar una compota de membrillos de toda la vida. Una receta tradicional a más no poder y que, afortunadamente, pasa de generación en generación, para no perderse. Y eso es lo mejor. Este tipo de recetas no tienen y no deben de perderse. Están increíblemente buenas y son de lo más fácil de preparar. La compota es un postre o también merienda, que podremos comer con el membrillo triturado, o como en este caso, troceado a láminas. También lo podéis hacer con manzana, la receta de compota de manzanas también la tenéis en mi blog, por si queréis hacerla al no tener a mano membrillos. No importa si es una u otra forma, la diferencia es solo triturar luego el membrillo. Nada del otro mundo. A mi, personalmente, me gusta a trozos. Pero ya sabéis, cuestión de gustos ¿Y a vosotros qué os gusta más, la compota de membrillo o la de manzana?

Compota de membrillos


Dificultad: muy baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- 1 kilo de membrillos
- 250 gramos de azúcar blanca
- 1 limón
- Canela en rama
- Clavos de olor

Preparación:

Ponemos una olla a fuego bajo con dos vasos de agua, un chorro de zumo de limón, una rama de canela, un trozo de piel de limón sin la parte blanca y dos o tres clavos de olor. Añadimos el azúcar.

Pelamos los membrillos y los cortamos a gajos irregulares. Como si fueran gajos algo más finos que los de las naranjas. Si queréis a dados, no pasa nada, a dados. Es cuestión de gustos.


Si nos gusta con bastante almíbar, añadimos medio vaso más de agua. Así los más golosos de la casa quedarán encantados. Si queréis un almíbar más denso, añadir 150 gramos más de azúcar.


Subimos el fuego para que empiece a hervir y añadimos el membrillo. cuando vuelve a hervir, bajamos a fuego medio y tapamos, dejamos que se ponga blando el membrillo. Removemos de vez en cuando con cuidado de no partirlos. Para ver si están listos, podemos pinchar con un palillo. Tardarán unos 35- 40 minutos en ponerse blandos.

Mucho cuidado con el agua. Si falta, añadir un poco más. Cuando están tiernos, apartamos y dejamos enfriar antes de servir. Bon appétit!

Intentad quitar el centro del membrillo con un descorazonador o una vez cortados, como si fuera una manzana. Además, se oxida muy rápidamente, por lo que conviene ir metiendo rápidamente el membrillo en el agua caliente con el limón.

09 enero 2017

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Crema de peras y limón con sirope de fresas

Crema de peras, limón y fresas

Os enseño a preparar una fantástica crema de peras y limón con un sirope de fresas para tomar fría, como postre, y que os va a  encantar. La preparación es de lo más simple y fácil y no vais a tener ningún tipo de problemas. Lo puede hacer todo el mundo. Podemos tomarla fría, o meterla en el congelador un rato antes de servir, a modo de granizada. Tiene una textura de lo más cremosa y una combinación de sabores sabores realmente increíble. ¿Qué os parece, os animáis?

Crema de peras y limón con sirope de fresas


Dificultad: muy baja
Coste: bajo

Ingredientes: (4 personas)

-1 bote de leche condensada de 400 gramos
- 4 yogures de pera con trozos
- 1 limón
- Aceite de oliva virgen
- Canela molida
- 1 pera o fresas (opcional)
- Sirope de fresas
- 1 huevo

Preparación:

Ponemos en el vaso de la batidora la leche condensada, los cuatro yogures de pera , el zumo de un limón y tres cucharadas soperas de aceite de oliva y un poco de canela molida. Batimos con la turmix hasta conseguir una crema homogénea. Ponemos la crema en un recipiente mayor. Reservamos.


Separamos la clara de la yema del huevo. Reservamos la yema y batimos hasta llegar a punto de nieve la clara.

Añadimos la nieve a la crema y mezclamos con una lengua de cocina con movimientos envolventes, para evita, en lo posible, que el volumen baje. Esto hará que sea super cremosa.

Metemos en el frigorífico y reservamos hasta la hora de servir. Para ello, ponemos la crema en unos vasitos individuales y podemos añadir ahora, dados pequeños de pera (o fresas) y por encima una buena capa de sirope de fresa.

Si queréis, podéis meter los vasitos en el congelador durante una media hora y servirlos muy fríos, casi congelados.  Bon appétit!

02 enero 2017

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Conejo en salsa con patatas

Conejo en salsa con patatas

Os enseño a preparar un fantástico conejo en salsa con patatas con una receta de lo más tradicional y sencilla. La carne de conejo tiene un sabor característico y que tienen sus defensores, a los que les encanta, y a los que no les gusta absolutamente nada. Si nunca lo habéis probado, os aseguro que es una carne muy poco grasa, sana y realmente muy buena. Es curioso que no se vendan demasiado y que se cocine actualmente tan poco. Si tenéis la posibilidad de comprar un conejo en época de caza, no dudéis. No os vais a arrepentir de hacer esta receta.

Conejo en salsa con patatas


Dificultad: baja
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4 personas)

- 1 conejo fresco y limpio
- 6 dientes de ajo
- 1 cebolla grande
- 4 patatas grandes
- 2 rebanadas de pan
- Vino Fino de Jerez o Manzanilla de Sanlúcar
- Orégano
- Laurel
- Pimienta negra en grano
- Tomillo
- 2 clavos de olor
- Aceite de oliva virgen
- Sal

Preparación:
Troceamos el conejo, si no viene ya troceado y enharinamos. He presupuesto que el conejo viene limpio. Si no es así, tendremos que decirle al carnicero que lo haga. Ponemos una olla exprés al fuego medio alto con un dedo de aceite de oliva virgen. Echamos poco a poco los trozos y vamos a ir friendo, para sellar la carne. Lo haremos con toda la carne e iremos apartando en un recipiente.


Freír la carne de conejo troceada

En el mismo aceite que hemos frito el conejo, echamos media cebolla laminada y los ajos enteros. Bajaremos a fuego medio, para que no se queme todo e iremos removiendo. Cuando adquieran color tostado, sin quemarse, retiramos y lo echamos en un mortero. Agregamos abundante tomillo, orégano, sal, dos clavos de olor y una cuántos granos de pimienta negra. Majamos.

Hacer el majado

Añadimos a la olla la otra media cebolla laminada. Dejamos que tomen un poco de color, añadimos los trozos de carne a la olla junto con el majado, y una o dos hojas de laurel. Ponemos a fuego bajo medio y agregamos el vaso de vino. Dejamos que evapore el alcohol durante un par de minutos mientras hierve y agregamos dos vasos de agua. Dejamos que se haga la carne. Pasados 35-40 minutos, la carne estará lista. Tened en cuenta que si el conejo es de campo, tendrá menos grasa, pero su carne será algo más dura.

Cocinar el conejo en salsa

Si necesita más tiempo la dejamos unos minutos. Si vemos que se queda seca, añadiremos un poco más de agua. En caso de queramos espesar un pòco más la salsa, podremos añadirle un poco de harina. Rectificamos de sal si es necesario. Una vez lista la carne, apartamos.

Pelamos y cortamos las patatas a dados medio, grandes. Freímos en abundante aceite y reservamos.

Ponemos un plato con patatas, y encima los trozos de conejo junto con abundante salsa. Bon appétit!