12 noviembre 2018

Cocido gallego de repollo y unto

Cocido gallego con repollo y unto

¿Alguna vez has preparado cocido gallego? Os invito a que veais mi receta de cocido gallego tradicional con repollo y unto. El cocido es uno de los platos o potajes más conocidos de la gastronomía gallega y podemos encontrarlo con o sin unto. Ya sabéis que hace poco tiempo hice un pequeño artículo hablando sobre qué es el unto gallego y para que se utiliza, pues bien, hoy vamos con el caso práctico y vamos a utilizar el unto en un riquísimo cocido gallego con repollo. He utilizado repollo ya que no es época de grelos, pero si os gusta más y estáis en época, podréis hacer un fantástico cocido gallego con grelos que suele ser lo más tradicional. Yo os he puesto que todos los ingredientes que utilicemos deberían de ser de procedencia gallega, pero hay que tener en cuenta el no poder conseguirlos por la zona geográfica donde nos encontremos. Ya os he comentado en mi otro artículo que Galicia es un destino indispensable al que debemos ir de vacaciones y conocer en todos sus aspectos, por supuesto, no podemos irnos de allí sin comer el caldo gallego o el cocido, entre otros muchos platos típicos.

Cocido gallego con repollo y unto


Dificultad: media
Coste: medio

Ingredientes:

- 350 gramos de garbanzos (si queréis hacer el plato más ortodoxo eliminamos los garbanzos y añadimos algo más de alubias)
- 250 gramos de alubias blancas o habas
- 500 gramos de patatas gallegas
- 1 repollo (o un manojo de grelos si estamos en temporada)
- 500 gramos de lacón
- 1 trozo de jarrete o falda de ternera
- 1 costilla salada de cerdo
- 1 trozo de espinazo salado
- 750 gramos de garrete
- 1 o 2 chorizos gallegos
- 1 morcilla
- 1 trozo de tocino salado
- Rabo, oreja de cerdo saladas... (opcional)
- Un trozo de unto
- Sal


Plato de cocido gallego con unto

Preparación del cocido gallego tradicional con repollo y unto:

Dos noches antes lavamos y dejamos metida en agua para desalar toda la carne (lacón espinazo, tocino, costilla, cabeza, rabo, morros, orejas, en general lo que vayamos a ponerle y que esté salado que suele ser al gusto de cada uno) Tenemos que cambiar el agua al menos tres o cuatro veces al día antes de que vayamos a cocinarlo.

La noche anterior dejamos también las alubias o habas y los garbanzos en remojo para que hidraten. Aquí hay una pequeña controversia entre garbanzos sí o garbanzos no en el cocido gallego tradicional, pero nosotros vamos a ponerle y si lo queréis hacer más ortodoxo, como dije entes los eliminamos.

Una vez están las carnes y las legumbres listas ponemos en una olla con agua hasta cubrir las carnes, los garbanzos y las alubias. Mejor si los garbanzos y las alubias los metemos en una rejilla para que no se suelten y ponemos a hervir. La rejilla es muy práctica y podemos comprarla en muchos hipermercados.

El agua donde han estado desalando las carnes, la desechamos. Si vamos a a añadir chorizo y morcilla las dejamos aparte, las pondremos más adelante para que no se deshagan o se rompan. Agregamos un poco de unto gallego. Eso le da el toque original y realmente diferenciador de otros cocidos también.

Dejamos destapado e iremos quitando la espuma que se vaya formando. Eso es despumar, y lo haremos en este primer proceso de vez en cuando. Pasados unos quince minutos añadimos los garbanzos y dejamos hervir a fuego bajo durante dos horas. Yo no he utilizado la olla express, ni nada por el estilo, quise hacer el cocido gallego al estilo tradicional, a fuego lento y dejando sus tiempo para que todo tome sabor. Si os gusta más o queréis hacerlo más rápido, podéis utilizar la olla express. Eso es cuestión de gustos.

Las carnes las iremos sacando según se van poniendo tiernas, por ejemplo, las costillas se pondrán antes tiernas que el lacón. Pasadas las dos horas, sacamos las que más tarden junto con las legumbres, ya tiernas y las pasamos a una fuente.

Una vez cocidas las carnes y con las alubias apartadas en otra fuente, añadimos al caldo, el repollo cortado en cuatro trozos, no las pongáis con las hojas sueltas, queda mejor el cocido gallego con el repollo a trozos granes. Añadimos las patatas a dados grandes y el chorizo y las morcilla si le añadimos morcilla. Dejamos de quince a treinta minutos. Si le añadimos nabo por ejemplo, tendríamos que dejar unos treinta minutos, pero no le he añadido, así que unos quince a veinte minutos.

Pasado ese tiempo sacamos las patatas y las carnes a la fuente y las patatas aparte. Ahora solo tenemos el caldo gallego y podemos añadir fideos o filloas como se les conoce en Galicia en un poco de caldo que habremos sacado aparte en otra olla. Así podemos hacer un caldo gallego y aprovechar nuestro cocido gallego. Rectificamos de sal si hace falta.

Carnes del cocido gallego

Presentamos en la mesa el caldo gallego y las carnes junto con los demás ingredientes aparte, para que cada comensal se sirva lo que quiera o podemos presentar un plato con un poco de carne variada, las patatas y las alubias y que cada uno se añada lo que quiera. Sea como sea, es una gozada poder disfrutar de este fantástico plato de cocido gallego. Bon appétit!

07 noviembre 2018

Paloma de ensaladilla rusa, la tapa de Salamanca

Tapa paloma de ensaladilla de Salamanca

¿Nunca has oído hablar de la paloma de ensaladilla? Posiblemente sea que nunca has estado de tapeo en Salamanca o si has estado, no has entrado en alguno de sus famosos bares de tapas donde sirven la paloma de ensaladilla. Salamanca es uno de los lugares con más fama de España para salir de tapas y es muy común encontrarnos con la famosa paloma de ensaladilla, una tapa que tienes que probar sí o sí. Por supuesto no es solo una de las tapas que puedes probar en Salamanca, está la "jeta" de cerdo, el farinato... Hay muchas y todas realmente buenísimas. Hoy os voy a enseñar cómo preparan esta tapa de paloma de ensaladilla que va montada en una especie de corteza de trigo al estilo de los que podemos encontrar como aperitivos o snacks en los supermercados, pero en esta ocasión mucho más grandes. Es una tapa de lo más sencilla de preparar pero que está realmente buena y que aún no he llegado a saber el por qué de llamarse paloma, así que si alguien lo sabe y es de Salamanca, o no, que lo ponga en los comentarios y así aprendemos todos. Las cortezas es quizás lo que podamos tener más problemas en encontrar en los supermercados si no estamos en Salamanca o alrededores, yo cuando estuve allí me traje dos bolsas, eso sí, por internet o aseguro que los podéis comprar. Lo que no se compre ya por internet... Espero que disfrutéis de esta tapa de Salamanca tanto como lo hicimos nosotros y si pasais por Salamanca, ya sabéis, la paloma es una tapa.. Dejad vuestros comentarios, os leemos!

Paloma de ensaladilla rusa, la tapa de Salamanca


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes:

- Cueros os cortezas de trigo deshidratadas

Para la ensaladilla rusa:
- 3-4 patatas
- 1-2 zanahorias
- 1 lata pequeña de guisantes (opcional)
- 1 lata pequeña de maíz (opcional)
- 1 lata de pimientos morrones
- 100 gramos de gambas cocidas
- 2 latas de atún en aceite vegetal
- 1 lata de aceitunas verdes
- 1 lechuga
- 1-2 huevos cocidos (opcional)
- Sal
- 1 diente de ajo
- Salsa mayonesa casera a ser posible

- Sal de carbón para adornar (opcional)
- Perejil picado para adornar (opcional)
- Sucedáneo de huevas para adornar (opcional)



Paloma ensaladilla de Salamanca

Preparación de la paloma de ensaladilla:


Lo primero y antes que nada que debemos preparar es una ensaladilla rusa. Hay mil versiones pero si os gusta y queréis hacer la mejor ensaladilla del mundo (todos decimos lo mismo, seguro) lo único que tenéis que hacer es ver mi receta de ensaladilla rusa. Os seguro que siempre triunfa y cuando la prueban, pasan directamente a hacer la ensaladilla de mi receta. Ya os imagináis cómo puede estar de buena...

Pues una vez tenemos la ensaladilla rusa al gusto de cada uno, debemos poner una sartén al fuego con abundante aceite. Ahí vamo a preparar la base de nuestra tapa de paloma de ensaladilla al estilo de Salamanca. Os he dicho al estilo, pero vamos, que es igual que la de Salamanca. lo que cambia es el tipo de ensaladilla, pero eso también cambia en Salamanca, según el bar, según será la receta de ensaladilla rusa que preparen. Y apuesto a que también tienen algunos bares de referencia como la mejor ensaladilla de Salamanca. ¿Conoces algún bar que tenga fama por eso? Ya sabes que esperamos impacientes tus comentarios!

Cortezas para presentar la tapa Paloma de ensaladilla

Una vez tenemos fría y lista la ensaladilla rusa para montar la paloma, vamos con la base de la tapa.

Es de lo más sencillo, ponemos una sartén al fuego con abundante aceite de oliva y cuando está bien caliente, vamos a ir añadiendo, una a una, eso es importante para que no se quemen, los cueros o cortezas de trigo deshidratadas.

Las metemos en el aceite y veréis como esponjan en un par de segundos y se hinchan. Las sacamos de inmediato ya que se queman rápidamente las pasamos a papel ce cocina para eliminar el exceso de aceite. otra opción es hacer las cortezas en microondas, ponerlas a un minuto a potencia máxima. De momento no lo he probado, para la próxima pruebo y pongo las fotos, a ver si quedan igual. De momento me he quedado con la versión clásica que son fritas.

Una vez las tenemos es tan fácil como montar nuestra tapa de paloma con la ensaladilla en su hueco cóncavo. No hagáis una especie de puente, es como si fuera una cuna.

Podemos adornar por encima la ensaladilla como más nos guste y estará lista para servir. Bon appétit!

04 noviembre 2018

Cinco cremas imprescindibles para combatir el frío en invierno

¿Buscas las mejores cremas y sopas para combatir el frío? Si estás buscando las mejores cremas o sopas fáciles de preparar y realmente buenas para combatir el frío, no puedes perderte estas cinco recetas imprescindibles para el invierno. Al igual que en verano o con el calor nos apetecen ensaladas y platos fríos, las cremas y las sopas calientes son el entrante perfecto para combatir el el invierno.  Las cremas las podemos preparar durante todo el año, pero en esta ocasión, os voy a enseñar algunas que son las mejores para poder llegar a casa y entrar en calor. Son recetas saludables y que os llevarán poco tiempo, en la mayoría de las veces, en la preparación. Por regla general, si eres de cuchara, seguro que vas a encontrar en estas recetas algunas ideas que que te van a encantar y acabarán incorporándose a tu dieta habitual. Ya me contarás. ¿Y tú con qué crema combates el frío? ¿Cual es tu crema o sopa preferida? Te leemos!

Cinco cremas imprescindibles para combatir el frío en invierno




Sopa de coliflor

Una de las sopas invernales clásicas en el sur de la península ibérica y con mucha tradición en la provincia de Cádiz. La sopa de coliflor se hace con el caldo sobrante de haber hervido la coliflor y es muy sencilla de preparar y que mantiene la tradición de la antigua cocina. Una de mis favoritas.



Crema de calabacín de la abuela

Una de las cremas que más le gustan a toda la familia es sin duda la crema de calabacín, aquí tienes la receta antigua y tradicional sin quesito, pero si quieres, puedes añadirle y darle un toque personal. Muy económica y fácil también de preparar que le va a encantar a toda la famila.




No podía faltar dentro de las cremas y sopas imprescindibles la sopa de verduras. Esta vez le vamos a añadir unos fideos cabello de ángel que estarán listos en un par de minutos. Todo un clásico de los hogares de todo el mundo.




Para los amantes de los champiñones o las setas os dejo esta increíble crema casera de champiñones. Si las preparamos durante el otoño tendremos multitud de tipos de setas para elegir y si la preparamos de champiñones podremos comerla durante todo el año. Bien caliente está riquísima y ayuda a combatir y sobrellevar un poco mejor el frío.




¿Quién dijo que no se podían combinar verduras y frutas? Aquí tienes el ejemplo más claro con esta crema de apio y manzana. Si nunca la habías probado, no esperes más y aprovecha que llega el frío para disfrutar de esta crem atan rápida y fácil de preparar.

03 noviembre 2018

Hamburguesa negra para Halloween

Hamburguesa negra de Halloween estilo Whopper

Si estabas buscando la hamburguesa negra para Halloween acabas de dar con tu solución. Te voy a enseñar a preparar pan negro para hamburguesa y así darle un toque original y divertido a tu cena de Halloween. Si vas a las cadenas de comida rápida habrás visto la hamburguesa negra o la hamburguesa verde llamada "Whopper de Halloween". Si vas a japón tengo entendido que también está haciendo furor el pan negro para las hamburguesas. Yo te voy a ensañar a prepararla en casa para que puedas disfrutarla siempre que quieras y no tener que esperar a Halloween. Si tienes pensado preparar esta hamburguesa lo mejor es que lo planifiques, ya que vamos a preparar pan casero y eso lleva un tiempo. Necesitarás hacer el pan el día anterior y luego ya tendrás todos los ingredientes necesarios para hacer la hamburguesa negra. La carne verde, en este caso, la haremos con espinacas y atún, aunque si no os gusta el pescado, podéis sustituir el atún por carne de pollo o ternera picada. Como más os guste. ¿Listos para hacer la hamburguesa negra de Halloween? Es de lo más fácil teniendo todos los ingredientes, vamos allá!

Hamburguesa negra de Halloween



Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4-6 personas)

Para el pan negro de la hamburguesa

- 500 gramos de harina de fuerza
- 150 ml de leche
- 130 ml de agua
- 1 cucharadita de azúcar
- 50 ml de aceite de oliva virgen
- 2 sobres de tinta de calamar o sepia
- 15 gramos de levadura fresca para panadería
- 1 cucharadita de sal
- Semillas de sésamo sin tostar

Para el resto de relleno

- 4-6 penes negros de hamburguesa
- 4-6 hamburguesas de espinaca con atún o espinaca y pollo (al gusto)
- 4-6 láminas de queso cheddar
- Lechugas variadas
- 1 tomate
- 1 cebolla
- Mayonesa
- Salsa de soja
- Mostaza
- ketchup (opcional)


Hamburguesa negra de Halloween casera

Preparación de la hamburguesa negra de Halloween:


Lo primero que debemos preparar es el pan negro para hamburguesa. Para ello vais a necesitar los ingredientes que os he dejado arriba escritos, pero la receta podéis verla, para no repetirla aquí, en el enlace de pan negro para hamburguesas de Halloween que encontraréis en mi blog.

Una vez tenemos el pan de hamburguesa, nos pondremos manos a la obra para hacer nuestras hamburguesas verdes. Para ello podemos hacer la receta de hamburguesa de espinacas con atún, espinacas con carne o con pollo. Creo que hay cadenas de supermercados que tienen ya entre sus productos hamburguesas con espinaca, así que si no os queréis complicar mucho la vida, podéis comprarlas y solo ponerlas a la plancha. Si queréis ver cómo se hacen las hamburguesas de espinacas con atún siempre os podéis pasar por mi blog y ver la receta.

 Una vez tenemos los ingredientes principales, lo único que hacemos nos queda por hacer es la salsa. En este caso yo he preparado una salsa especial con mayonesa, salsa de soja y mostaza. Si le queréis dar un toque más terrorífico le podéis agregar unas gotas de tinta de calamar, pero sin pasaros. Ya sabéis que no es bueno comerla en crudo, aunque en pequeñas cantidades no pasa tampoco nada. No os pongo cantidades ya que esto es opcional y lo mismo os gusta más con aspecto de sangre y utilizas kétchup, así que aquí entra la imaginación de cada uno.

Cuando tenemos todos los ingredientes, montamos la hamburguesa a nuestro gusto utilizando el pan negro de hamburguesa, las lechugas variadas, que le otorgan un toque fresco y de color, unas rodajas de cebolla, de tomate, la hamburguesa verde y el queso cheddar con salsa por encima. Abundante salsa, que caiga. Por supuesto, todo lo hacemos a la plancha y si queréis, podéis añadir huevo, bacon.. Al gusto de cada uno. Si habéis hecho mini hamburguesas negras haremos la misma operación pero con menores cantidades y podremos incluso variar el relleno de la hamburguesa. ESpero que os sirva y la disfrutéis en la noche más terrorífica y divertida del año. Bon appétit!

01 noviembre 2018

Panna cotta de cafe

Panna cotta de café casera

¿Te gustaría preparar una panna cotta de café? La panna cotta es un postre dulce típico italiano de Piamonte. La receta original está elaborada con crema de leche, pero quizás es demasiado pesada y con esta receta de panna cota verás que sustituyo la crema de leche por nata y leche. El sabor a café se lo vamos a dar con un buen café elaborado en el mismo momento en una cafetera para que mantenga su sabor y aroma intenso. Vais a ver que es una receta realmente fácil y que vamos a poder hacerla en poquísimo tiempo. Creo que son de esos postres caseros que hacemos y a la primera salen tan bien que repetimos continuamente. El sabor a café y la textura cremosa que le da la nata combinados con la gelatina hace a la panna cotta irresistible, por lo que vais a sorprender a toda la familia y a vuestros comensales con este postre casero. Ya me contaréis!

Receta de panna cotta de café


Panna cotta de café


Dificultad: baja
Coste: bajo

Ingredientes: (6-7 porciones)

- 250 ml de nata para cocinar
- 175 ml de café solo ya preparado
- 175 ml de leche entera
- 6 cucharadas de azúcar
- Esencia de vainilla
- 1 onza de chocolate para postres (opcional)
- Caramelo líquido para postres


Panna cotta casera

Cómo preparar panna cota de café:


Preparamos en una cafetera café. Un café intenso y con cuerpo, a ser posible. Vamos a necesitar 175 mililitro de café. La cantidad viene a ser algo menos de un vaso de agua, para que os hagáis a la idea. Reservamos.

Siempre lo mejor es que las medidas las toméis con un medidor, ya sabéis que los ingredientes de los postres siempre o casi siempre van a ir medidos y exactos.

En una olla vamos a echar las seis cucharadas soperas de azúcar. Si os gustan más dulces, yo añadiría un par de pastillas de sacarina, para eliminar dentro de lo posible, el exceso calórico. Es cuestión de gustos, si os gusta una panna cotta más dulce, podéis siempre añadir el que queráis.

Agregamos el café que teníamos reservado, la nata, la leche entera y unas gotas de esencia de vainilla. Mezclamos y ponemos a fuego medio. Llevamos a ebullición y movemos de vez en cuando.


Si os gusta darle un toque a chocolate, podéis añadir a la mezcla del fuego una onza de chocolate para postre. Así nuestra panna cotta ser´mucho más irresistible. Os lo aseguro. La segunda foto es más oscura la mezcla por la onza de chocolate que le puse.

Dejamos hervir un par de minutos y apartamos.

Ponemos las láminas de gelatina a hidratar en agua fría durante ocho o diez minutos. Cuando están blandas he hidratadas, las añadimos a la mezcla apartada, que ya habrá perdido algo de calor. Mezclamos.


Una vez mezclada la gelatina, ponemos un poco de caramelo líquido en los moldes que vamos a utilizar para la panna cotta de café. Si os gusta más presentarla en tarritos, podéis hacerlo también. Aquí es al gusto.


Una vez hemos vertido en contenido de la panna cotta de café en los moldes, los dejamos enfriar. Una vez fríos, metemos en el frigorífico durante un mínimo de cuatro horas. Esto es importante, tienen que quedar bien cuajadas.

Pasado ese tiempo, ya tenemos nuestras panna cottas caseras de café listas para disfrutar. Yo las he acompañado con un poco más de caramelo líquido por encima. Bon appétit!