Algas rebozadas, un entrante sano y fácil de preparar

¿Te gusta el sushi o la cocina basada en algas? Entonces esta receta te va a encantar. Hoy te enseño a preparar un entrante de algas rebozadas, una propuesta fácil, rápida y deliciosa, perfecta para sorprender en casa con un plato diferente y lleno de sabor.
Estas algas para cocinar se pueden encontrar fácilmente en la mayoría de supermercados y grandes superficies. Suelen venir ya listas para consumir, como si se tratara de una ensalada, por lo que no necesitan apenas preparación previa. Esto las convierte en un ingrediente muy práctico para el día a día.
Para simplificar aún más la receta, el rebozado de las algas lo vamos a hacer con una harina especial para rebozados, también disponible en supermercados. Lo mejor de esta harina es que no necesita huevo, solo hay que mezclarla con agua para obtener una textura ligera y crujiente, ideal para este tipo de entrantes.
Las algas rebozadas crujientes son una excelente alternativa a los aperitivos tradicionales. Además de su sabor, destacan por su alto valor nutricional, ya que las algas aportan minerales, fibra y antioxidantes, siendo muy utilizadas en la cocina japonesa y asiática.
Anímate a probar esta receta de algas rebozadas caseras, porque además de ser saludable y original, seguro que se convierte en uno de tus entrantes favoritos.
Algas rebozadas
Dificultad: baja
Coste: bajo
Ingredientes: (4 personas)
– 1 paquete de ensalada de algas (las encontrarla en la sección de congelados)
– Harina para rebozar
– Aceite de oliva virgen
– Sal
– Escamas de pimentón de La Vera picante
Preparación del rebozado de algas:
Lo primero que haremos será preparar el rebozado para las algas, y podemos hacerlo de dos formas diferentes, según el resultado que más nos guste.
La primera opción consiste en mezclar la harina especial para rebozados con agua, siguiendo las indicaciones del fabricante, hasta obtener una pasta ligera y sin grumos. Este método nos dará unas algas rebozadas crujientes por fuera y suaves por dentro, muy similares a un rebozado tipo tempura.
La segunda forma es todavía más rápida: simplemente cogemos una cucharada de algas y las pasamos directamente por la harina de rebozar, sin mezclarla previamente con agua. Este método consigue un acabado más fino y ligero.
Puedes probar ambas opciones o incluso combinarlas, para decidir cuál te gusta más según la textura final del rebozado. Ambas funcionan muy bien y son ideales para esta receta de algas fritas rebozadas.
A continuación, pon una sartén a fuego medio con abundante aceite de oliva virgen extra. Cuando el aceite esté bien caliente, ve echando cucharadas de las algas, ya sea rebozadas con la mezcla de agua o directamente pasadas por la harina.

Fríelas hasta que estén doradas y crujientes, controlando el fuego para que no se quemen.
Una vez listas, retíralas y colócalas sobre papel absorbente. Ya tienes unas algas rebozadas fáciles, rápidas y llenas de sabor, perfectas para servir recién hechas. Le agregamos un poco de sal por encima y unas lascas de pimentón de la Vera, para darle el toque picante. Tendrán una textura crujiente y un sabor delicioso. Bon appetit!
