Papas en amarillo, una receta humilde y con mucho sabor

Hoy os enseño la receta de papas en amarillo del sur de España. Es una receta humilde, con prácticamente tres ingredientes y caldo y que se sigue haciendo en muchas casas amantes a la cocina tradicional. Es un plato muy socorrido y que podemos tener listo en muy poco tiempo. Para cuando empieza a apretar el frío, unas buenas patatas con sabor y calentitas nos va a venir fenomenal.
Este plato tiene sus raíces en la cocina española, específicamente en la región de Castilla. La receta original se llama ‘patatas a la importancia’ y se caracteriza por el uso de azafrán, que le da el color amarillo y sabor característico. Esta preparación se ha transmitido a lo largo de generaciones y ha evolucionado en diferentes variantes en diversas regiones de España y en las colonias españolas.
A medida que la gastronomía española se extendió a América Latina durante la época colonial, las recetas como las papas en amarillo se adaptaron a los ingredientes locales, dando lugar a versiones regionales con matices propios. Cada país o incluso cada familia puede tener su propia interpretación de este plato clásico, incorporando ingredientes y técnicas culinarias particulares.
La receta puede variar según la región, incluyendo ingredientes como chorizo, jamón o hierbas frescas. Este plato versátil se sirve caliente, ofreciendo una explosión de sabores y aromas que resumen la riqueza culinaria de la cocina tradicional.
Papas en amarillo
Dificultad: muy baja
Coste: muy bajo
Ingredientes: (4 personas)
– 1 kilo de patatas viejas
– 4-6 huevos
– 4 dientes de ajo
– 1 cebolla
– 1 litro de caldo de pollo (opcional)
– Azafrán en hebras o colorante alimentario
– Sal
– Laurel
– Pimienta molida
– Perejil fresco
– Aceite de oliva virgen
Preparación de las patatas en amarillo:
Picamos los dientes de ajo y la cebolla. Reservamos.
Pelamos las patatas y reservamos.
En una olla donde vayan a caber las patatas, echamos un fondo de aceite de oliva, unas 10 cucharadas.
Ponemos a fuego bajo y añadimos los ajos y la cebolla que teníamos reservada. Dejamos que se vayan poniendo blandas y tomen un poco de color a fuego bajo. Movemos de vez en cuando.

Cuando empiece a ponerse blanda la cebolla añadimos las hebras de azafrán.
Si no tenemos echamos media cucharadita de colorante alimentario. Añadimos también una o dos hojas de laurel al conjunto.
Dejamos unos minutos para que el azafrán suelte color y aroma. Si hemos utilizado colorante simplemente mezclamos.
A este plato le viene muy bien acompañarlo con un buen trozo de pan, si te animas en mi web tienes varias recetas, entre ellas la receta de pan blanco, pero si te gusta más un pan con semillas o similar también las encontrarás. Solo tienes que mirar en el buscador de recetas.
Añadimos las patatas pero no las vamos a cortar a dados, la vamos a ir cascando con el cuchillo. Puedes ver la definición de cascar patatas si no sabes muy bien cómo es en la sección de vocabulario de cocina.
Al cascar las patatas la capa más exterior se deshace y eso hará que se ponga el caldo espeso sin necesidad de harina o similar.

Salpimentamos al gusto, añadimos perejil fresco picado y rehogamos las patatas.
Pasados un par de minutos ponemos a fuego medio y añadimos caldo de pollo, si tenemos o agua hasta cubrir las patatas.
Tapamos y dejamos a fuego medio hasta que las patatas estén blandas, moviendo de vez en cuando. En caso de que nos falte caldo, nunca añadiremos caldo o agua fría porque pone dura las patatas. Calentaremos lo que vayamos a añadir en el microondas.
Una vez las patatas están blandas, rectificamos de sal, si es necesario, y agregamos los huevos, uno o dos por persona.
Aquí dejaremos que los huevos se hagan según nuestro gusto, más o menos cuajados.
Apartamos y dejamos reposar cinco minutos antes de servir. Lo acompañamos con un buen pan casero o pan de campo, a ser posible. Bon appétit!

El caldo verde, es buenísimo muy fácil de hacer con ingredientes económicos. Bueno con el coste de las papas hoy en día, pués más caro. También se llama caldo de huevo.