Pato al horno con salsa de boletus y naranja

Pato al horno

 

Hoy os invito a probar mi nueva receta de pato al horno con salsa de boletus y naranja. Una receta muy sencilla que puedes preparar para probar el pato, si nunca lo hiciste antes, y ya te digo que tiene mucho más sabor que el pollo, o simplemente quieres preparar pato asado o al horno para una ocasión especial, como unas navidades o nochevieja.

Aparte de probar algo diferente, como es el pato, puedes sorprender a todos tus invitados, ya que es un plato muy apreciado en fechas especiales y que no requiere muchos conocimientos de cocina.

El sabor del pato es diferente al del pollo, que desgraciadamente, cada vez es más insípido. El único inconveniente, si es que lo tiene, es que es más graso, pero nosotros vamos a darle una cocción muy potente al principio, para que pierda la grasa y luego una segunda cocción para que se termine de hacer.

De esa forma nos va a salir un pato completamente cocinado al horno, con un aspecto increíble y al que acompañaremos con una salsa que vamos a preparar a base del resto de partes del pato que no vamos a utilizar, junto con un caldo de boletus y un zumo de naranja que le va a otorgar frescor y nuestra la salsa.

Si buscas otras recetas para ocasiones especiales, no dudes en pichar en el enlace, verás que puedes elegir entre algunas de las más variadas y diferentes, así como de otras, que son típicas de nuestra gastronomía. ¡No te pierdas ninguna!

 

Pato al horno con salsa de boletus y naranja

Dificultad: baja-media
Coste: bajo-medio

Ingredientes: (4 personas)

– 1 pato de unos 2,5 kilogramos
– 3 dientes de ajo
– 1 zanahoria
– 1 cebolla
– 1 manzana
– 2 hojas de laurel
– Pimienta de jamaica
– 1 rama de romero fresco
– 1 vaso de zumo de naranja natural
– Una pizca de jengibre fresco
– Salsa de soja
– 1 cucharada de miel
– 1 litro de caldo de boletus o de champiñones en su defecto
– Aceite de oliva virgen extra
– Harina de maíz (Maicena)
– Sal

Preparación del pato al horno:

Normalmente el pato viene congelado con el cuello y vísceras aparte. Suelen estar en una bolsa en el interior. Sacamos el cuello y resto de partes y reservamos.

Limpiamos el paro bajo el agua, escurrimos y reservamos.

Mezclamos 3-4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen con un poco de pimienta de Jamaica molida, un poco de sal y una pizca de ralladura de jengibre fresco. Reservamos.

Vamos a meterle al pato, por detrás, un par de hojas de laurel, una rama de romero fresco, un poco de sal, pimienta y la manzana entera o descorazonada. Podremos utilizarla o no, para añadir a la salsa. Yo no la utilicé.

 

Introducir hierbas aromáticas y manzana

 

Cerramos atando las patas del pato con una cuerda o ‘guita’, apta para horno. Yo prefiero la ‘guita’, o cuerda de cáñamo fina, que se ha utilizado toda la vida. Es cuestión de gustos.

El pato vamos a hacerlo en la rejilla del horno, para que suelte toda la grasa. Así que podemos poner una fuente de cristal, apta para horno, debajo de la rejilla del pato y pintarlo con el aceite que acabamos de mezclar con el resto de ingredientes.

Ponemos el horno a 220 grados centígrados y cuando haya alcanzado esa temperatura, metemos la bandeja de cristal abajo, para que la grasa que suelte caiga dentro, ya que no la vamos a utilizar, y el pato, lo pondremos en la rejilla a media altura. Con calor arriba y abajo.

Vamos a tenerlo 20 minutos. Pasados esos 20 minutos, bajaremos la temperatura a 170 grados centígrados y lo dejaremos 45-50 minutos a esa temperatura.

Mientras se hace el pato al horno, vamos a preparar la salsa.

En una olla ponemos el cuello del pato así como el resto de partes que vienen, normalmente, dentro del pato en un plástico cerrado.

Añadimos a la olla un poco de sal, pimienta, un litro de caldo de boletus, que podéis encontrar en muchos supermercados y viene preparado para consumir directamente. Si no lo encontráis, podemos sustituirlo por caldo de pollo.

Añadimos un vaso de zumo de naranja, unos 250 ml., seguido de un buen chorro de salsa de soja, la miel, 1 zanahoria pelada y troceada y una cebolla a trozos. Luego vamos a batirlo todo.

Ponemos a fuego medio y dejamos hervir y que se consuma el caldo, al menos, la mitad. Mientras, seguiremos pendientes del pato, que ya habremos bajado la temperatura a 170 grados y lo regaremos por encima, cada 15 minutos aproximadamente, con el caldo que estamos hirviendo.

Apartamos el caldo y sacamos la carne del pato, dejamos solo las verduras y trituramos bien.

Añadimos tres cucharadas de maicena o harina de maíz, que nos va a engordar y espesar la salsa. La diluimos primero en un poco de agua fría y la agregamos al caldo.

Ponemos a fuego bajo y dejamos hervir cinco o diez minutos más. Rectificamos de sal, si es necesario. Y si nos gusta más espesa, podemos añadir una cucharadita más de harina de maíz y mezclar.

Apàrtamos y pasamos por un colador para dejar la salsa para el pato lo más fina posible.

 

Sacar el pato del horno y poner en una bandeja

 

Si vemos que el pato se nos está quemando, por lo que sea, le pondremos los últimos minutos un papel de aluminio por encima. La grasa debe de estar toda recogida en la bandeja que teníamos puesta debajo del pato, en el horno. Si os fijáis podréis ver la cantidad de grasa que gotea y va a soltar. Esa grasa no nos interesa para nada.

Pasados los 45 minutos, sacamos el pato, lo quitamos de la parrilla y lo pasamos a una bandeja para presentarlo o cortarlo.

Podemos trinchar el pato y servirlo e finas rodajas junto con nuestra salsa, que ya teníamos lista para acompañar, y que debe tener un ligero aroma y toque cítrico, que le habrá aportado el zumo de naranja y el sabor a boletus, algo más terroso, que combinan de maravilla. Podemos acompañar con un puré de patatas casero, que también le va genial. Bon appétit!